Sombra sobre América Latina y menos luz sobre la Argentina

22 de enero, 2021

mundo américa latina

Por Luis Varela

El segundo día con Joe Biden como presidente de Estados Unidos mostró a los mercados financieros del mundo partidos en dos: hubo debilidad del dólar global contra las divisas principales, valores relativamente estables en los principales commodities, poco movimiento en los índices de la Bolsa de Nueva York, pero un clima marcadamente bajista para los mercados latinoamericanos, donde subió el dólar y se volvió a anotar otra rueda con caídas en los papeles privados, especialmente de Argentina.

Mientras los analistas principales de cada una de las casas de inversiones de Estados Unidos y Europa revisan palabra tras palabra de Janet Yellen, la flamante secretaria del Tesoro de Estados Unidos, la primera conclusión que empieza a emerger de esos grandes centros de operaciones es que las monedas de América Latina empezarán a perder valor contra el dólar y se encaminarán, después de una vacunación muy lenta, a situaciones más complicadas por un crecimiento de la deuda durante la pandemia en casi todos los países de la región.

Las monedas

Por supuesto, esto es nada más que una intuición inicial, como si fuera un primer movimiento, ya que la incertidumbre sobre como sigue la pandemia es tan grande que nadie puede asegurar, a ciencia cierta, cuál será la verdadera tendencia de lo que viene. Por ahora, el pensamiento que parece ganar terreno es que Yellen hará una defensa un poco más férrea del valor del dólar, lo cual marcaría un freno en las commodities, principalmente en los productos que exporta justamente América Latina.

Con eso como base, el mercado cambiario global se vio ayer partido en dos. En el exterior el dólar subió 0,9% en Brasil y 0,6% en México, pero bajó 0,1% contra el yen, 0,5% contra el euro, 0,6% contra la libra y cedió 0,7% en Chile. Y detrás de este movimiento hubo escasos movimientos en los commodities: el petróleo casi no se movió, los metales básicos y los granos actuaron mixtos tanto en Chicago como en Rosario, hubo algún sostén para los metales preciosos, pero lo peor del día estuvo otra vez en las criptomonedas, con caídas importantes.

La masiva evasión de fondos que significa la creciente inversión en criptos está generando una contrarreforma en la Unión Europea, en China y ahora también en Estados Unidos, por lo que se buscará la manera de registrar los negocios de salida, es decir cuando los tenedores de criptos se deshagan de sus posiciones y vuelvan a colocarse en divisas o en bienes, y eso puede significar una lanza en el corazón del sector. Por esa razón, a media rueda de ayer se acumulaban las órdenes de ventas, y los compradores no aparecían, por lo que el bitcoin (la estrella del sector cayó 7,9%, pero hubo caídas de hasta el 10% en otras variantes, como el ethereum, que quería erigirse como cripto de reemplazo, tomando la posta que dejaba el bitcoin.

Movimiento en las bolsas

Con esos movimientos macro en monedas y commodities, las Bolsas tuvieron resultados cambiantes. La Bolsa de Nueva York mantuvo la tónica del último mes: los índices Dow Jones Industrial y Standard & Poor´s 500 casi no se movieron, se mantienen casi laterales, y el Nasdaq ganó un pequeño peldaño, ya que las empresas del sector son una máquina de hacer anuncios, de seducir, y logran que los inversores sigan sosteniendo valores que muchos analistas consideran de burbuja.

Pero lejos de esa especie de quietud en Wall Street, las bolsas de América Latina tuvieron una rueda claramente en rojo. Las Bolsas de San Pablo y México perdieron 0,7% promedio y en lo que va de esta semana caen 2,5%, a contramano de subas en las Bolsas de Frankfurt, Tokio y Nueva York. Esto obedece a que los inversores ven que los países de la región quedarán más endeudados y que el precio de los productos que se exportan no alcanzará para abastecer todo, en un mercado global que en poco tiempo empezará a tener tasas de interés en aumento.

Y dentro de la debilitada Argentina la situación por supuesto fue peor. Las medidas económicas que vienen sosteniendo el ministro Guzmán y el presidente Fernández desde el principio del actual mandato siguen sin generar un clima de inversión y confianza. Hay tensiones crecientes (se sumaron los paros de transportistas) por lo que hay claras señales de escasez y de precios cada vez más firmes, con una inflación que se va desperezando semana a semana.

Ayer fue el propio Indec el que entregó cifras en ese sentido. En diciembre, la canasta básica trepó 4,7%, hay precios insólitos en muchos alimentos (esencialmente carnes y frutas) y el mes pasado una familia tipo necesitó $54.208 para no ser pobre.

Los desafíos

El camino por venir no es para nada sencillo. Además de un cúmulo de vencimientos en pesos, el Gobierno tiene este año vencimiento de dólares por unos 10.000 millones. Y están por supuesto los US$ 44.000 millones que se le deben al Fondo, en una pulseada que según parece se irá pateando lentamente, ya que el FMI no parece querer tener responsabilidad sobre una situación argentina que se muestra ciertamente muy complicada.

El estado de situación hizo que el mercado cambiario local volviera a mostrar al dólar fuga firme (con inversores grandes yéndose) al dólar blue sin cambios (con ahorristas sin pesos sacando billetes verdes desde el colchón), con tendencia nuevamente a la baja para los titulos públicos y una fuerte caída en la Bolsa local y, lo que es peor, con un alto volumen negociado, lo cual indica que las órdenes de salida eran importantes.

Con buen volumen, los bonos argentinos volvieron a retroceder 0,6%, lo cual hizo que el riesgo país subiera en 20 unidades, hasta 1.441 puntos básicos. Y con un elemento que sigue alarmando cada vez más: debido a la intervención que hacen manos amigas, los bonos del canje valen cada vez menos y el papel más corto de los entregados en setiembre, el AL29, ya tiene una tasa a vencimiento del 18,5% anual en dólares, un costo pocas veces visto en la historia argentina.

Con una notable tijera entre los dos dólares libres, en una variación de más menos 6% en lo que va del mes, una diferencia pocas veces vista. El dólar turista subió 25 centavos hasta $151,65, el oficial subió 15 centavos hasta $91,91, el blue cerró sin cambios, a $156 pesos y el dólar subió 8 centavos hasta $86,43, con un dato positivo: el Banco Central logró sumar US$ 15 millones a las reservas que ahora llegan a US$ 39.758 millones. Pero el dólar MEP subió 24 centavos hasta $145,96 y el contado con liquidación subió 52 centavos hasta $148,88. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue bajó al 69,7% y la del CCL y el mayorista subió al 72,2%. Y, medidos en pesos, la libra subió 72 centavos hasta 118,63, el euro subió 61 centavos hasta 105,13 y el real bajó 14 centavos hasta 16,13.

Derrumbe argentino en NY

Pero si todo esto trajo preocupación, lo peor de todo estuvo en los papeles privados. La Bolsa de Buenos Aires cayó 3,5%. Con más volumen, $ 1.114 millones de pesos en acciones y $2.179 millones en Cedears, el índice Merval cayó a su menor nivel de cuatro semanas.

Y eso no es todo: ayer, mientras Wall Street casi no cambiaba, ls ADR argentinos que cotizan en New York bajaron en bloque, todas, sin excepción: con un desplome del 11% para Bioceres, del 8,7% para YPF y del 8% para Edenor.

Por la salida de Guillermo Nielsen y su reemplazo por alguien ligado a Cristina Kirchner, la acción de YPF cayó ayer en Nueva York a un valor insólito de US$ 3,25, cuando estaba a US$ 5,54 hace un mes, después de ser comprada a casi US$ 69 por acción en 2005. El derrumbe que se ha desarrollado con la que era la principal empresa argentina es tan grande que hoy Mercado Libre, de Marcos Galperín, que salió eyectado de Olivos hacia Uruguay después de hablar con Fernández, vale 58 veces más que YPF. Y no es la única, Globant otra empresa argentina vale casi 7 veces lo que vale la que alguna vez fue empresa de bandera del país, la que mostraba el camino para acceder al crédito internacional.