Rodríguez Larreta: armar sin que se note mucho

14 de enero, 2021

Rodríguez Larreta: armar sin que se note mucho

Por Augusto Milano

El jefe de Gobierno de la CABA quiere ser candidato a presidente en 2023 y todos sus pasos van esa dirección aunque esta etapa, signada por las responsabilidades de gobierno en tiempos de pandemia y tensión fiscal,  exige que cualquier construcción electoral futura se haga con muy bajo perfil. Porque la sociedad vería con malos ojos que los funcionarios alteren las prioridades.

Horacio Rodríguez Larreta tiene hoy una muy buena imagen pública construida sobre la base de la gestión, el manejo de la pandemia y una estrategia de cooperación con las autoridades nacionales en algunos temas.

Aquel “mi amigo Horacio” que le dedicó el presidente Fernández le sumó en la opinión pública, pero generó sospechas en el sector más duro del PRO que le cuestiona un exceso de tolerancia frente a los ataques que recibe la CABA  por parte del oficialismo nacional.

Encontrar las mejores respuestas frente a la pandemia generó mucho diálogo e intercambios de experiencias entre gobernadores e intendentes de todo el país y Larreta, vía Zoom, estuvo muy activo y entabló múltiples relaciones.

Quienes trabajan en su armado electoral destacan que en ningún caso alientan el “larretismo” y a los muchos que se les acercan en todos los distritos les advierten que lo más importante es preservar la unidad de Juntos por el Cambio.  “Horacio y Mauricio hablan más de lo que se cree”, dicen en el entono de Larreta en el que se considera que el expresidente debe actuar como referente, pero no volver a ser candidato.  Larreta mantiene un histórico vínculo con María Eugenia Vidal a la que ve como candidata en la provincia en 2021, pero no en 2023 y se lleva muy bien con Elisa Carrió, que se distanció de Macri.

También considera indispensable la presencia de Patricia Bullrich, la figura del PRO con la que tiene mayores diferencias, para evitar que a la coalición se le fuguen votos por derecha. Y aunque no le guste mucho, terminaría aceptándola como primera candidata a diputada por la CABA en octubre. En el caso de la UCR,  apuesta a diseñar un gobierno de coalición y no sólo un frente electoral como en 2015.

De todas maneras, Larreta piensa que no sólo hay que mantener unido a Juntos por el Cambio, sino que es necesario ampliarlo hacia al centro.  Es decir, apuntar a los que alguna vez votaron por Sergio Massa y en las últimas elecciones lo hicieron por Roberto Lavagna.

Así como en el kirchnersimo decían que “el candidato es el modelo”, los armadores de Larreta dicen que “el candidato es la gestión”.  La gran carta de presentación será su gobierno y aspira a evitar un perfil ideologizado que agiganta grietas y apostar por un mayor pragmatismo, a la resolución concreta de los problemas, que en su entorno estiman que será la gran demanda de la sociedad en los próximos años. Aunque se intente hacerlo con discreción, la estrategia está definida y en marcha.