Oficinas: chau, ¿no va más?

14 de enero, 2021

Oficinas: chau, ¿no va más?

“Chau, ¿no va más?”. Así decía del tango compuesto por el gran Homero Expósito en relación con algún desamor. El desengaño actual no se debe a un desamor, sino al espacio físico de trabajo. La crisis de la pandemia afectó el escenario laboral en todos los niveles, incluidos los espacios corporativos, es decir, el de las oficinas. Tras largos meses de teletrabajo, lo que se preveía como un cambio (tal vez) temporal se convirtió en una nueva normalidad. Las oficinas sufrirán una serie de modificaciones que evidenciarán un antes y un después, incluidas las relaciones entre compañeros de trabajo.

“El miedo al coronavirus nos llevará a un modelo de oficina de tipo ‘panal de abejas’, en la que cada trabajador quede aislado de sus compañeros”, señalan desde la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). A su vez, indican que se incrementarán de forma notable las precauciones de higiene y retomará el “síndrome del edificio enfermo”, que lleva a la desinfección de zonas comunes, revisión de filtros de aire y rigurosos protocolos para comedores. Y prevén más los turnos rotativos, los cuales serán complementados con el teletrabajo.

Vanina Moreira, Jefe de Propuesta de Valor de Banco Supervielle, precisa que solo los equipos necesarios de las áreas centrales asisten a sus espacios de trabajo, con los permisos correspondientes, mientras que el resto de los departamentos centralizados operan bajo modalidad home office desde el inicio de la pandemia. “Nuestros equipos tampoco asisten a sucursales semanas corridas; las dotaciones están divididas y cuando trabajan desde las casas, hacen tareas de ventas, y de atención a clientes con celulares o notebooks”, añade.

En tanto, los colaboradores de LatinCloud ya trabajaban de forma remota entre una y dos veces por semana, por lo que para la compañía fue sencillo el cambio y dejó disponible la opción de volver a la oficina por urgencia o necesidad, avisando con anticipación. Cecilia Maria, Gerente de Recursos Humanos de la compañía, prevé el retorno a las oficinas a partir de marzo, con esquemas de jornadas parciales. “La oficina será adecuada a las necesidades con una estructura abierta en donde corra aire y siempre focalizando en que no se hagan reuniones cerradas en equipo. El trabajo grupal seguirá encausado por medios de comunicación online como Zoom o Meeting”, explica.

¿Cómo y qué compartir?

La tendencia en el mundo de los espacios corporativos estaba trazada por los co-working, lugares que alentaban el networking y el intercambio de conocimientos. Hoy, la distancia entre las personas se postula como vector.

Silvina Terroni, Directora de Parque Empresarial Austral, sostiene que, por su fisonomía, el Campus tiene baja densidad de personas por m2. “Está conformado por edificios de dos pisos, con escaleras internas y externas para acceder a las oficinas, estacionamientos al aire libre, plazas para outdoor meetings y servicios de takeaway que favorecen el distanciamiento social. En el escenario actual, se convierte en una ventaja comparativa sustancial”, destaca.

En tanto, los espacios cerrados y compartidos se vieron más comprometidos. Área Tres, una empresa de coworking asociada a UNAJE, implementó un protocolo sanitario considerando varios puntos: distanciamiento y limitación de los asientos disponibles en los diferentes espacios; reemplazo de botones de acceso por botones de proximidad, capacitación al personal de limpieza, haciendo foco en la desinfección con nuevos productos, protocolo de evacuación y desinfección en caso de detectar caso positivo en el edificio, nuevas políticas de recepción de mensajería y visitas externas.

De cara a cómo continuar con un negocio que eminentemente es presencial, Pablo Cardozo, Gerente de Comunidad y Alianzas de Área Tres, precisa: “La mayoría de las grandes empresas, que tienen o tenían edificios corporativos, no quieren perder tiempo adaptando sus instalaciones (por el distanciamiento social), por lo cual para los espacios de coworking a nivel global esto es una gran oportunidad: las empresas ven en los coworking la posibilidad de descentralizar sus áreas.

“Sentimos la necesidad de volver a trabajar juntos de forma presencial”, remarca Martin Todres, vicepresidente de Relaciones Institucionales en LatinCloud. Y precisa: “Estamos planificando la vuelta a la oficina, y analizando si será un día por equipo o por área, según sus necesidades, cumpliendo con el distanciamiento requerido”.

 

Soluciones para smart offices

Como respuesta a la situación de pandemia, Cushman & Wakefield diseñó el programa “2 Metros en la Oficina (2MO)”. Propone una adaptación del espacio de trabajo para mantener dos metros de distancia entre usuarios y facilitar higiene. El propósito tiene que ver con cambiar los patrones de conducta a través de un diseño inteligente, minimizar los riesgos actuales a través de cambios incrementales en el espacio de trabajo y, así, proveer una solución estructural y sustentable.

¿Pero qué pasaría si la tecnología permitiese también monitorear el nivel de cercanía de las personas, para así chequear que la organización y los protocolos se cumplan? Flywheel, por ejemplo, es una mobile app desarrollada por Agency CODA que permite seguir en tiempo real la distancia de cada empleado con precisión de hasta menos de 1 metro dentro de la oficina. La solución dispara alertas en tiempo real al administrador en caso de detectar infracción de distancia mínima requerida por la pandemia. A su vez, reúne un historial de infracciones detectadas, de los infractores, y de la cantidad de tiempo a una distancia menor a la permitida, entre otras variables. “Flywheel es una solución de smart office que trae eficiencias y mejor administración a las oficinas y espacios de coworking”, afirma Francisco Michelich, CEO de la firma.

En tanto, La Rural de Buenos Aires se subió a otra ola. Instaló un sistema de sanitización de aire interior con radiación ultravioleta, que permite destruir, a través de la recirculación del aire, todos los gérmenes y virus, entre ellos el Covid-19. El desarrollo llegó al país de la mano del Grupo Nabla, y fue montado sobre una Unidad de Tratamiento de Aire encargada de ventilar y climatizar un piso de oficinas de 250m2.