Los pasivos remunerados del BCRA se acercan a 10% del PIB ($2,7 billones)

8 de enero, 2021

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La base monetaria terminó 2020 en $2,4 billones. Subió 11% en el último mes del año pasado y 43% en el promedio anual de todo 2020.

“Tres factores explicaron la expansión de la base monetaria durante diciembre: la asistencia al Tesoro por $ 347.000 millones; el pago de intereses por los pasivos remunerados por $89.000 millones y la compra de divisas al sector privado por $51.000 millones. Este último, fue el único factor “virtuoso” de la expansión. En contraposición, el BCRA absorbió parte de esta inyección vía esterilización de $230.000 millones”, sostuvo un informe de LCG, difundido ayer.

El último mes de 2020, el BCRA giró al Tesoro $255.000 millones, correspondientes al saldo remanente de utilidades generadas en 2020 por el cambio en la contabilización a valor técnico de las Letras Intransferibles. A su vez, y para cubrir sus necesidades de financiamiento del último mes del año, el Tesoro monetizó parte de la asistencia recibida en los meses previos que había sido reservada en cuentas del BCRA ($113.000 millones). Finalmente, la compra de divisas para pago de deuda permitió una compensación muy menor de su demanda de pesos ($21.000 millones).

A la vez, la suba de tasas impulsada por el BCRA en noviembre (+2 puntos) y un aumento persistente del stock de pasivos remunerados (que ya equivalen a 9,8% del PIB) explicaron la inyección de $89.000 millones por intereses en diciembre. “La emisión implícita derivada de la política de esterilización llevada a cabo por el BCRA fue 71% superior respecto a diciembre 2019”, indicó LCG.

La reversión de la posición vendedora del BCRA en el mercado de cambios durante diciembre permitió el aumento de US$ 608 millones del stock de reservas internacionales. El correlato directo de esto ha sido la inyección de $51.000 millones en diciembre.

Los agregados monetarios

En relación a un año atrás, el circulante creció a una tasa del 67% interanual promedio, marcando una nueva desaceleración desde las tasas de 80% registradas a mediados de año. “El repunte mensual evidenciado en el mes, responde a la estacionalidad propia de diciembre, pero aun así el aumento real es sensiblemente menor a los registrados en diciembre anteriores (8% mensual real vs. 13% mensual real en los 4 años previos).

El M2 privado tuvo una suerte similar al circulante. Creció a una tasa de 83% interanual y en diciembre subió 7% mensual real, vs. 11% mensual real promedio en el mismo mes de años anteriores.

El balance

A lo largo del año, la base monetaria aumentó $ 575.000 millones, explicado principalmente por la asistencia al Tesoro ($1,8 billón), vía Adelantos Transitorios ($408.000 millones) y transferencias de utilidades ($ 1,6 billón), y el costo de la esterilización vía Leliq y pases ($728.000 millones). Por otro lado, el marcado aumento de los pasivos remunerados permitió la absorción de $1,6 billón, pero dejando para adelante el compromiso de más emisión. La pérdida de reservas internacionales se tradujo una absorción de $312.000 millones por ventas de divisas al sector privado y $161.000 millones por ventas al sector público para el pago de deuda en dólares.

Alarma

Los pasivos remunerados del BCRA suman un total de casi $ 2,7 billones, equivalentes a 9,8% del PIB. “Se trata de un monto equivalente a otra base monetaria en circulación. Esto representa un compromiso de emisión a futuro y también un impacto sobre las cuentas del BCRA vía intereses”, dicen desde LCG, a modo de alarma.

Un ejercicio simple permite ver que un incremento de 10 puntos en la tasa de referencia, hecho que no podría descartarse ante un nueva inestabilidad en el mercado de cambios (paralelo), redundaría en un aumento del pago de intereses de casi 50% debido al efecto compuesto en estos instrumentos de muy corto plazo. “Si este fuera el caso, el stock de pasivos remunerados sería de $4,3 billones en lugar de los $ 3,9 billones con los que terminaría el 2021 con el actual nivel de tasas. Equivale a una suba de 1,1% del PIB.

Otra alerta es que el aumento de la demanda de dinero en diciembre cuenta con un alto componente estacional. Por lo tanto, dice LCG, “habrá que ver la reacción del BCRA ante una reversión natural de la misma en los primeros meses, considerando que, en paralelo, el Tesoro seguirá demandando financiamiento para cubrir las abultadas necesidades del año próximos”.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, anticipó que cubrirá con emisión el 60% de este total. Esto equivale a la inyección de $ 1,6 billón, cerca de 3,8% del PIB. A su vez, el abultado el stock de pasivos remunerados implica un compromiso de emisión futura a través de los intereses que paga.

“En un año en el cual el Gobierno pronostica una baja nominalidad (el Presupuesto proyecta una inflación del 29% anual a diciembre), llama la atención que no esté claro aún cuál será el programa o las medidas a las que apelara el BCRA para lograrlo, más allá de hacer política monetaria vía regulación”, concluye LCG.