Los dólares paralelos cierran enero en relativa calma

29 de enero, 2021

Los dólares paralelos cierran enero en relativa calma

Los dólares paralelos cierran el primer mes del año en calma, luego de las escaladas y fuertes tensiones que se dieron meses atrás. Ayer, en la penúltima jornada del mes, el dólar Contado con Liquidación (CCL) cerró en poco más de $150, mientras que el dólar Bolsa o MEP cotizó en casi $149. En tanto, el dólar “blue” se vendió ayer en $155, quedando muy así muy cerca del “solidario” (oficial más 65% de impuestos), que ya está en casi $153 en el promedio de bancos y entidades financieras.

De esta manera, la brecha cambiaria se redujo durante enero respecto a meses anteriores, cuando superó el 100%. No obstante, continúa muy alta. En el caso del CCL contra el mayorista, la brecha es de 73%. En el caso del dólar “blue”, las brechas contra el minorista y mayorista son de 68% y 78%, respectivamente.

Hay que tener en cuenta que hay cierto respiro en el tema cambiario, pero luego de un incremento importante, donde el CCL y el MEP pasaron de la zona de $130 a la de $150. Esta relativa calma se da con un BCRA que aumentó la dosis de venta de bonos en dólares contra pesos; megalicitaciones que levantan pesos del mercado y ayudan transitoriamente; mayores restricciones de corto plazo a las ALyC para hacer grandes operaciones en el CCL y en el MEP; restricciones cuantitativas a la venta del CCL”, señaló Federico Furiase, director del Estudio EcoGo, ante El Economista.

El analista financiero Christian Buteler destaca también que si bien enero fue un mes tranquilo para los dólares alternativos, hay que recordar la intervención por parte del Gobierno sobre el MEP y el CCL. “Sobre todo, se le ve sobre el final de la rueda interviniendo para marcarlo más abajo. Sin esa intervención, obviamente sería distinto”, afirmó en diálogo con este medio.

Según Buteler, el dólar “blue” se mantuvo tranquilo también durante enero en parte por lo “barato” que se mantuvo el dólar MEP. Así, la diferencia entre ambas cotizaciones no fue tan amplia, contrario a lo ocurrido en meses atrás. En la rueda de ayer, la diferencia entre ambas cotizaciones fue de $6, mientras que un tiempo atrás llegó a haber una diferencia de $15.

Gabriel Caamaño, director de la consultora Ledesma, coincide también en apuntar a la “intervención constante del Tesoro, de la Anses y probablemente del BCRA, lo que genera una oferta constante”. “Entonces, el ‘blue’ no se puede despegar mucho de los otros. Lo lógico es que esté un poco más caro, pero tampoco se puede despegar tanto. A eso se suma el tema de la demanda estacional de la demanda de pesos, que empezó a mediados de noviembre y que recién ahora empieza a revertirse”, indicó ante El Economista.

Caamaño destacó que los cambios regulatorios sobre el MEP y en el CCL buscan que el poder de fuego que tienen tanto la Anses como el BCRA rinda lo más posible. “Mientras se mantenga ese poder de fuego, los van a mantener controlado vía intervención. Claramente, eso tiene un costo: si están vendiendo bonos en dólares contra pesos, están pasando deuda en dólares que tenía el sector público al sector privado; si vuelven a recomprar esos bonos con dólares, estarían vendiendo dólares para controlar a los paralelos. Dólares que en la primera quincena de enero los aportaba el MULC, pero que ahora ya no porque desde la segunda quincena el MULC volvió a ser deficitario”, afirmó.

Hacia adelante, Caamaño prevé que el Gobierno va a seguir interviniendo y va a intentar estirarlo lo más posible hasta las elecciones. “No están dando muestras de subir la tasa de interés o de reducir el ritmo de depreciación, para hacer que una cosa cierre con la otra o que una vaya a buscar a la otra. Así que van a tener que seguir interviniendo en los paralelos y aguantar con las intervenciones de bonos. No tienen mucha más. Tal vez intentarán anclar expectativas desde lo fiscal, que es lo que está en dudas. No sabemos. Aparentemente, se pinchó eso. Por ahora no se ve que le vayan a meter cambios al esquema”, sostuvo.

En tanto, Buteler considera que los precios actuales de los dólares alternativos son de piso. “No creo que se puedan mantener por mucho tiempo más. Febrero va a ser otra cosa distinta de lo que fue enero. Generalmente, es un mes en el que los dólares pueden llegar a aumentar y a incrementarse las brechas”, advirtió.

Por su parte, Furiase agrega que la extensión de la actual calma dependerá en parte de las expectativas del mercado en torno a las negociaciones con el FMI; de si el BCRA acomoda esta nominalidad, donde hay una inflación y un deslizamiento del tipo de cambio oficial viajando al 4% mensual, mientras que la tasa de interés es del 3% mensual, lo cual no es bueno para la brecha cambiaria; y sobre todo del drenaje de reservas que se está dando en estos últimos días, que es un problema para sostener la brecha en estos niveles.

En cuanto a las expectativas del mercado en torno a un acuerdo con el FMI, Furiase detalla que están centradas sobre si el Gobierno logra cerrar un acuerdo con el organismo, que venda expectativas al mercado en términos de acomodar las cuentas fiscales y reducir la emisión monetaria, lo cual considera como algo clave. “Hoy hay dudas sobre eso y el mercado no está comprando esa idea. Y si eso no se revierte, podría recalentar nuevamente la brecha cambiaria”, advirtió.