Las elecciones legislativas entran en la agenda

13 de enero, 2021

Las elecciones legislativas entran en la agenda

Empezó el año electoral y el Gobierno sabe que en ocho meses deberá rendir examen en las primarias, cuyos resultados suele tener un fuerte impacto porque anticipan lo que ocurrirá en las generales, que a su vez, condicionarán los siguientes dos años de la gestión. En suma, son más que importantes.

En la Casa Rosada, más concentrada hasta ahora en la pandemia, ya empiezan a delinear la estrategia para llegar a esa instancia de la mejor manera.  Y, como siempre, la clave será  la marcha de la economía. La respuesta de manual frente a este desafío será la de profundizar los controles en todos los mercados, intervenir en las negociaciones entre privados y postergar los aumentos de tarifas. “Forzar” un veranito económico.

Si el rebrote del Covid no obliga a restricciones más severas, la economía rebotará en 2021 con ayuda del escenario global, pero no mejorará significativamente la situación del empleo ni de los bolsillos.  Por eso, la clave será que la tasa de inflación no se acerque a 50%, como pronostican muchos analistas privados y se mantenga más cerca del 35% de 2020 y permita que se recuperen los ingresos.

Al Gobierno también se le puede complicar el frente fiscal porque prevé un déficit de 4,5% del PIB, que es considerado alto por el FMI, y que incluso puede ser mayor si se hace necesario retomar medidas de auxilio para algunos sectores que vean restringidas sus actividades o postergar subas de tarifas.  Algunas voces dicen que estos no son días fáciles para Martín Guzmán en el Mecon. Muchos economistas advierten que el Presupuesto fue elaborado partiendo de la base de que el coronavirus estaría dominado en el arranque del año y, lamentablemente, no lo está.

El problema es que el esquema económico de corto plazo con el que se piensa llegar hasta las elecciones es poco compatible con un crecimiento de largo plazo, que le resulta esquivo al país desde hace una década.

El presidente Alberto Fernández tiene, además, el desafío de lograr homogeneidad en el oficialismo detrás de esa estrategia.  La tarea no será sencilla porque Fernández debe hacer equilibrio para sostener a una coalición heterogénea, porque más allá de la influencia de Cristina Kirchner, hay sectores moderados del peronismo tradicional con fuerte arraigo en las provincias que no pueden dejar ser tenidos en cuenta.

De todas maneras, los temas económicos son el que suele haber menos discrepancias en el oficialismo, aunque todo dependerá de los resultados y la amenaza que impliquen para las chances electorales.

En otras cuestiones, las diferencias son más evidentes como en los temas judiciales que generaron un hecho insólito ya que varios funcionarios firmaron una solicitada afirmando que en Argentina hay presos políticos algo, que por definición, no podría incurrir sin la participación del Gobierno que integran.

Pero no son esos los temas que definen los comportamientos electorales de la sociedad. Y en este tiempo tan especial, es probable que la respuesta del Gobierno frente a la pandemia también estará entre las cuestiones que los votantes evaluarán a la hora de ir a las urnas y allí sigue obteniendo buenas notas.