La tensión en Estados Unidos altera los ejes de todos los negocios

6 de enero, 2021

La tensión en Estados Unidos altera los ejes de todos los negocios

Por Luis Varela

A dos semanas de la entrada del Presidente electo Joe Biden a la Casa Blanca, y luego de un principio de definición en el estado de Georgia que pondrá al Capitolio con chance de que también quede en manos de los demócratas, hoy se desarrolló una tensión inusitada en el Congreso de Estados Unidos, con manifestantes republicanos fanáticos de Donald Trump ingresando en sus instalaciones, donde hubo incluso una herida de bala.

Este acontecimiento, que parece salido de una película de ciencia ficción, ya que acercarse al Capitolio es muy complicado, y los manifestantes entraron como si hubiera zona liberada, se da en un momento de gran inquietud en EE.UU. ya que es el país que más muertes está registrando por el Covid-19 (368.800 hasta ahora) y hoy se descubrió una nueva cepa en Sudáfrica que es resistente a las vacunas en danza, lo cual suma aún más inquietud en todas partes.

El fenómeno de tensión generó más debilidad global para el precio del dólar y un cambio de dirección en los negocios de Wall Street: las acciones habían iniciado el día débiles, por rumores de que Biden colocará impuestos a las tecnológicas, luego la híperabundancia de liquidez sostuvo los precios, pero el ingreso de manifestantes, con Biden manifestando “esto no es una protesta, es una insurrección”, las cotizaciones cambiaron de dirección, el Nasdaq terminó en rojo y las operaciones de pos cierre iban en la misma dirección.

La debilidad del dólar hace que se acentúe una venta de bonos del Tesoro de EE.UU. haciendo que bajen sus precios contado y que la tasa larga, a 10 años, se eleve por encima del 1% anual por primera vez en once meses, luego de haberse arrastrado por el 0,5% a mediados de año. Y, en paralelo, con gurúes de Wall Street, como Carl Icahn, advirtiendo que se puede venir una dolorosa corrección, se incrementó la suba de las commodities y las criptomonedas siguen siendo utilizadas como refugio, a pesar de que un especialista como Warren Buffet avisa que no comprará Bitcoin de ninguna manera.

Hoy el dólar no cedió tanto contra otras monedas, pero volvió a perder valor contra el euro. Y en Argentina se dio una fuerte pulseada con la intención de que el mercado no abandone la pax cambiaria que reinó en noviembre, y tembló algo en diciembre. Por eso hoy hubo intervención, con venta de bonos, para que los dólares se frenen. No hubo cambios en los dólares oficiales y el blue no se movió, pero los dólares financieros libres volvieron a subir un escalón, acercándose un poco más al dólar ahorro.

En números concretos, el dólar turista no cambió y siguió a $149,41, el oficial tampoco y se quedó en $90,55, el blue se mantuvo en $160 y el mayorista subió 10 centavos hasta $84,91. No hubo modificaciones en las reservas del Banco Central: hay US$ 39.542 millones. El dólar MEP saltó $1,02 hasta $144,57 y el contado con liquidación subió 84 centavos hasta $144,75. La brecha fue del 77% entre el dólar oficial y el blue y del 71% entre el CCL y el mayorista. Y, medidos en pesos, el euro subió 45 centavos hasta 104,69, la libra subió 5 centavos hasta 115,59 y el real bajó 4 centavos hasta 16,00.

En el mercado de bonos hubo una tendencia inusitada: el Mercado Abierto Electrónico marcó hoy una baja del 0,6% para los titulos públicos argentinos, con un volumen operado que duplicó al oficial, y a pesar de esa tendencia, como las commodities siguen creciendo y el dólar global está bajando, el riesgo país de Argentina marcó un giro en “U” y terminó claramente a la baja: cedió nada menos que 41 unidades, hasta 1.376 puntos básicos.

La debilidad del dólar y el comienzo de suba de tasa en los bonos norteamericanos marcó un temblor en los ejes cartesianos de todos los negocios, y las commodities tuvieron un descalabro en sus tendencias. El petróleo subió apenas. Los metales preciosos estuvieron débiles. Los metales básicos actuaron mixtos. Los granos anotaron otro buen día en soja y maíz, no así en trigo. Y el centro de miradas de los especuladores estuvo otra vez en las criptomonedas, con el Bitcoin saltando otro casi 5%, superando los US$ 35.000, pero con variantes del sector logrando subas de más del 10%.

Frente a esto, la cotización de las acciones estuvo a los saltos todo el día, por lo que los índices de volatilidad se movieron como locos. Los principales índices neoyorquinos arrancaron 0,8% abajo, luego llegaron a subir 1,5% y al final terminaron mixtos, con el Nasdaq 0,6% abajo, por la tensión en el Capitolio, pero sobre todo porque volvieron a florecer los “papers” donde se asegura que uno de los primeros discursos de Biden llegan con impuestos para las tecnológicas.

La gran inestabilidad de Wall Street tuvo al resto de las bolsas sin dirección definida, tanto que la Bolsa de San Pablo bajó 0,2%, al tiempo que la de México subió 1,4% mientras que el dólar anotó una fuerte baja del 1,1%.

Frente a todo este panorama global, el mercado bursátil local tuvo un buen día pero con un volumen mínimo de negocios (casi todo se va a las operaciones con bonos). De ese modo, con $703 millones en acciones y $1.955 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 0,6%. Estos montos indican que en papeles locales se operó la menor cantidad diaria de los últimos treinta días, lo cual indica que los inversores locales tienen fuera de la mira a ese tipo de inversión.

Mientras el Gobierno enfrenta muchas dificultades (en el mundo ya hay 16 millones de vacunados y aquí las vacunas todavía no llegan con el volumen necesario), el foco de preocupación del oficialismo está en la fuerte suba de los precios internos, algo que obligó a bloquear la exportación de maíz y que determinó que el campo inicie un paro de tres días, con cese de comercialización entre el lunes y el miércoles próximos.