La política pospandemia será distinta

29 de enero, 2021

La política pospandemia será distinta

Por Augusto Milano

Las grandes crisis económicas han provocado, por lo general, cambios políticos de magnitud en casi todos los países. ¿Pero qué ocurrirá con una crisis como la actual en la que la recesión fue inducida para preservar vidas? Es decir que no fue producto de los desequilibrios económicos  acumulados previamente, sino por una emergencia sanitaria. Seguramente, habrá cambios en la vida cotidiana, como la modificación de los espacios de trabajo, que llegaron para quedarse, pero nada indica que vaya a haber cambios políticos disruptivos. Más bien, lo contrario.

En casi ningún lugar del mundo se observa el surgimiento de figuras políticas desafiantes de los políticos tradicionales que no se sienten amenazados. En las recientes elecciones de Estados Unidos la pandemia influyó en el resultado por el error que cometió Donald Trump al subestimarla, pero eso no le abrió el paso a un liderazgo rupturista.

Por el contrario, llegó un Gobierno que representa la quintaescencia del establishment político.  Todos sus integrantes, empezando por el Presidente, tienen años caminando las alfombras de Washington.

Más allá de algunos casos excepcionales, la pandemia no exacerbó en el mundo las diferencias ideológicas sino que la disputa política se centró sobre cuestiones operativas de cómo enfrentar de la mejor manera el nuevo desafío y eso moderó la polarización que caracteriza a la política actual. Se trata de un problema global y eso exige cooperación entre los países. La pandemia dejará como enseñanza la necesidad de coordinar esfuerzos frente a desafíos comunes y  todo indica que se marcha hacia un mundo con menor confrontación.

En el caso específico de Argentina, la pandemia afecta a todos los sectores sociales y todas las regiones del país y, por lo tanto, solo podrá superarse con un esfuerzo colectivo.  

La respuesta frente a la pandemia dejará en claro la importancia de la gestión, de la necesidad de cooperación entre los distintos sectores y que lo que viene es una visión más pragmática de la política que busque resolver problemas concretos sobre la base de acuerdos. La política pospandemia puede ser distinta a la previa, probablemente mejor, con menos incentivos para incentivar la grieta.

Aún superada desde el punto de vista sanitario, la pandemia seguirá presente por mucho tiempo en la memoria colectiva  y estará en la base de todos los discursos políticos que se escucharán. 

Los candidatos que en 2021 y 2023 sintonicen mejor con el nuevo clima de época, tendrán las chances de ganar.  Y nada indica que vendrán de afuera del sistema político, porque en líneas generales, su respuesta frente a la pandemia fue bien evaluada por la sociedad. Por lo tanto, no será el momento de los candidatos disruptivos sino de los que lean mejor las nuevas demandas.