Ecolatina: tras el 4% de diciembre, la inflación de enero se ubicaría cerca de 3,5%

19 de enero, 2021

Ecolatina: tras el 4% de diciembre, la inflación de enero se ubicaría cerca de 3,5%

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en diciembre una suba promedio de 4% mensual, tal como lo había estimado el consenso de los economistas, y fue la variación más alta del año pasado, según informó el Indec la semana pasada. Así, en 2020 la inflación se ubicó en 36,1% promedio, a pesar de la fuerte caída de la actividad económica luego de la implementación de la cuarentena en el país, además de otros factores como controles de precios, tarifas congeladas, salarios con poca variación y dólar oficial moviéndose lentamente con el cepo cambiario.

Asimismo, 2021 arrancó con importantes subas. Según estimó la consultora Ecolatina, durante la primera quincena de enero el IPC en el GBA mostró un incremento del 3,9% promedio respecto al mismo período del mes anterior. Esta dinámica se explicó por algunos alimentos (carne, frutas y comidas elaboradas) y por el incremento en los combustibles, seguros y servicios vinculados al mantenimiento del hogar. Asimismo, durante la primera mitad del mes en curso el IPC núcleo se mantuvo por encima del 4%. 

En ese marco, la consultora proyecta que el primer mes del año marcará una suba promedio de los precios en torno al 3,5%. Esto implicaría una mínima desaceleración respecto a diciembre, pero refleja que el aumento de los precios persiste en niveles muy elevados (50% anualizado). “Si el tipo de cambio sigue ajustando en línea con la inflación pasada, la inercia del proceso inflacionario será aún mayor, manteniendo la suba de precios en torno del 3% promedio mensual durante el primer trimestre”, indicó en un informe publicado ayer.

“De cara a las elecciones de mitad de término, el Ejecutivo intentaría desacelerar la inflación (como ocurrió en otros años impares) acotando la suba de los precios regulados (principalmente, tarifas de servicios públicos), reforzando controles/acuerdos de precios, y deslizando a menor ritmo el tipo de cambio oficial. Así, a costa de contener precios relevantes, la inflación podría perforar 3% mensual en los meses previos a las elecciones, permitiéndole a los salarios recuperar parte del terreno perdido”, estimó. 

Al cierre de 2021, la consultora proyecta que la inflación se ubicaría en torno al 45%. “Esto se corresponde con presiones cambiarias que reaparecerán en la previa electoral, aumentos tarifarios que serán impostergables al cierre del año y unas negociaciones paritarias que serán más dinámicas que las del año pasado, en un contexto sanitario crítico pero que, a diferencia de 2020, no vendría acompañado de fuertes restricciones a la circulación/actividad”, señaló Lorenzo Sigaut Gravina, director de Ecolatina.

Esta proyección para 2021 es compartida por gran parte de los economistas. De hecho, los analistas consultoras por el Banco Central (BCRA) en el Relevamiento de las Expectativas del Mercado (REM) proyectan que este año la inflación subirá al 50%. En tanto, el Gobierno espera que sea del 29%, según indicó en el Presupuesto.

Uno de los principales costos del nuevo escalón inflacionario, según Analytica, es que atenta contra la necesidad de acumular reservas. Si se considera la inflación esperada, la tasa de interés real de los plazos fijos es negativa en 7%, lo que “impulsa a la dolarización de portafolios y presiona tanto al tipo de cambio libre como al oficial”. “Al mismo tiempo, el Impuesto PAIS y la percepción de Ganancias generan un piso del 65% para la brecha cambiaria. Ninguna novedad favorable para que el Central recomponga su stock de divisas de manera sostenida y suficiente para asegurar ‘dólares para todos’”, afirmó.

Analytica proyecta también que en 2021 la inflación será de “no menos” de 10 puntos porcentuales por encima del nivel registrado en 2020. Es decir, de por lo menos el 46%. Igualmente, este año se mantendrán dos factores que podrían contribuir a “moderar” el proceso, según indicó esta consultora en un informe.

“Por un lado, el menor poder de compra de las familias. Si bien las paritarias están cerrando en porcentajes superiores a los de 2020, siguen por debajo de la inflación proyectada (+35% vs. +47,5%). A su vez, el cambio de fórmula de ajuste previsional desindexó las jubilaciones de la inflación. Considerando que representan el 40% del gasto público, no sólo permite reducir la inercia de precios, sino también vuelve más sostenibles las finanzas públicas”, explicó.

Otro factor que limitaría el aumento de la inflación en 2021 es el retraso en los ajustes de los precios regulados. Con el fin de contener la caída en los ingresos de las familias el año pasado, el Gobierno autorizó aumentos muy por debajo de la inflación núcleo, algo que ya había sucedido en 2019 cuando crecieron diez puntos por debajo, luego de tres años de aumentos superiores. “Este año el Gobierno convalidará recomposiciones, pero estimamos que variarían entre sectores y en todos los casos se ubicarán por debajo de la inflación”, señaló.

“En suma, los factores que tienden a acelerar la inflación más que compensan a aquellos que la desaceleran. El equipo económico debería sobrereaccionar en su política fiscal y monetaria para obtener mejores y más rápidos resultados en materia de desinflación. Algo improbable en un año de elecciones y en un contexto socioeconómico tan delicado”, afirmó Analytica en su informe.