Dólares firmes, bonos débiles y las acciones, lejos del mundo

8 de enero, 2021

Acciones argentinas en alza: el S&P Merval gana 0,5% y los ADR escalan hasta 3%

Por Luis Varela 

Finalmente, lo que parecía una crisis de proporciones, inédita, se pudo resolver institucionalmente, el presidente electo Joe Biden pudo ser confirmado en el Congreso, se restableció el orden, hubo un masivo repudio contra los considerados terroristas que tomaron el Capitolio, y con un cúmulo de republicanos en contra de la invasión, la presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU. Nancy Pelosi instó a destituir a Donald Trump por incapaz para seguir en el mando.

La rápida respuesta a una insurrección que se hubiera esperando en cualquier país, pero no en la nación que funcionaba hasta ahora como ejemplo de la democracia moderna, determinó que los negocios se dieran vuelta como una media: el dólar se fortaleció, recuperó terreno contra todas las monedas, Wall Street anotó una suba muy consistente y eso empujó a todas las bolsas del mundo a una onda verde generalizada.

La recuperación del dólar provocó una rueda con resultados muy cambiantes en las commodites. El petróleo logró subir otro escalón, con el Brent a casi US$ 55. Los metales básicos y los granos actuaron mixtos. Y hubo una reacción opuesta en los canales considerados como refugio en los últimos tiempos: los metales preciosos anotaron una leve baja, en tanto que las criptomonedas siguieron estallando, con el bitcoin escalando otro 10% y arañando insólitos US$ 40.000, cuando hace menos de un año valía menos de US$ 6.000.

Evidentemente, la reacción de los inversores se está sintonizando en una posición cada vez más selectiva, con apuestas en los países que toman medidas coherentes y creíbles y con titubeos en las zonas y regiones donde los que están al mando dan respuestas que muchas veces chocan de frente contra el sentido común. Y eso pudo verse ayer en lo que ocurrió con la relación de las monedas contra el dólar, con Brasil y Argentina en el foco de preocupación de los que tienen fondos invertidos en esas posiciones.
Ayer en el exterior el dólar subió 2,3% en Chile, 2% en Brasil, 1,7% en México, 0,8% contra el yen, 0,4% contra el euro y 0,3% contra la libra. Y, de ese modo, en lo que va del año el dólar acumula en Brasil una preocupante suba de casi 5% (en tres días hábiles), con una especie de corrida luego de que el presidente Jair Bolsonaro dijera que “Brasil está quebrado y no tengo nada para hacer”.

Y el otro de los mercados donde el dólar se está empinando es en Argentina. Ayer, tras el cumplimiento de la foto por el impuesto a los bienes personales en el cierre de diciembre, ayer los inversores siguieron saliendo de sus posiciones exentas, y volvieron a presionar sobre los dólares, no solo sobre los financieros libres, sino también en el mercado blue.

Así, los seis dólares de Alberto volvieron a subir. El dólar turista subió 21 centavos hasta $149,62, el oficial subió 13 centavos hasta $ 90,68, el blue saltó $2 hasta $162 y el dólar mayorista subió 9 centavos hasta $85. Con el Banco Central sumando US$ 13 millones en las reservas, que ahora llegan a US$ 39.555 millones. Pero el dólar MEP saltó $1,31 hasta $145,88. Y el contado con liquidación subió 54 centavos hasta $145,29. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue subió al 79% y la del CCL y el mayorista fue del 71%. Y, medidos en pesos, el real bajó 31 centavos hasta 15,69, la libra bajó 36 centavos hasta 115,23 y el euro bajó 46 centavos hasta 104,23.

La tensión en el mercado cambiario y la creciente puja con el campo por el paro de comercialización de tres días que se iniciará el lunes está generando movimientos dentro del Gobierno, tanto que ayer el ministro Guzmán resolvió mover a funcionarios de su equipo, designando además a un enviado propio al Banco Central, en reemplazo de un director que había sido nombrado con el apoyo de Roberto Lavagna, quien como últimamente estuvo haciendo críticas, perdió a un peón en el tablero del poder.

La suba de los dólares pudo ser mayor, pero en el mercado aseguraron que organismos oficiales realizaron intervención en los canales MEP y contado con liquidación, operando con bonos, por lo que los títulos públicos argentinos volvieron a perder precio, su tasa a vencimiento volvió a acercarse al 17% anual, y el riesgo país sigue en las alturas, en 1.375 puntos, siete veces más alto que la valuación que tienen casi todos los países vecinos.

En el mercado se escucharon rumores sobre un intento de acercamiento con el campo, quitando la prohibición de exportar maíz, para evitar el paro y la tensión creciente. Pero sigue creciendo la convicción de que un acuerdo con el FMI podrá hacerse, pero que como vendrá sin ningún tipo de dinero fresco será un mojón que pasará de largo, como pasó el canje de deuda, sin lograrse que se recompusiera la confianza de los inversores.

Detrás de todo eso, con las pantallas frente a los ojos, la sorpresa de buena parte de los operadores fue la velocidad con la que se recuperó la Bolsa de Nueva York. En el cierre del miércoles la caída del Nasdaq parecía mostrar que se venía la toma de ganancias que todo el mundo espera, pero como la crisis se resolvió rápidamente, hubo subas muy consistentes en Wall Street; solo falta que Trump no se mande alguna de las suyas de acá al miércoles 20 de enero, día en que Joe Biden entrará a la Casa Blanca.

Así, tras el temblor del miércoles, ayer los índices de Wall Street tuvieron subas del 1,5%, con el Nasdaq arriba de todo, sumando 2,6%, con otro salto para Tesla, que sigue siendo advertida por los operadores como un papel con precio peligroso, pero que sigue ganando precio día a día, tanto que su dueño Elon Musk acaba de convertirse en el hombre más rico del mundo. Y detrás de la suba de la Bolsa de Nueva York hubo buen humor en todos los recintos: San Pablo saltó 2,8% y México logró mejorar 1,3%.

Con los dólares financieros muy firmes y con los bonos en baja, la Bolsa de Buenos Aires fue la que mostró más debilidad. Pudo subir 1,2% en pesos, pero terminó prácticamente neutra medida en dólares, con los ADR que cotizan en Nueva York en posición mixta. Aunque con un volumen algo mejor: $922 millones en acciones y $1.882 millones en Cedears.