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Dólar, plazo fijo o inmuebles: ¿qué ganó en 2020 y en qué conviene invertir en 2021?

En un año complicado para la economía del país, ¿cuáles fueron los activos que más rindieron? ¿En dónde invertir en 2021? Siempre hay que recordar la importancia de la diversificación entre los activos e incluir aquellos que se beneficien en los diferentes escenarios.

para-Barreiro
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04 enero de 2021

Por Matías Daghero (*)

Cerramos uno de los años más difíciles para la economía de nuestro país (y el mundo). La pandemia que nos encontró en una situación ya frágil fue un combo letal para la actividad económica, el empleo, la inflación y el dólar.

En medio de este contexto, al mirar el desempeño de los activos financieros (medidos en pesos) en los que un inversor podría haber invertido a lo largo del año, no debería llamar la atención que los activos que ocupan el podio son los tres que no están vinculados a nuestro país (Tabla 1): el oro, +141%; el índice accionario norteamericano S&P500, +94% (medido en pesos) y el dólar MEP, +93%.Con la popularización y crecimiento en el volumen negociado, los Cedears permitieron que muchos pequeños inversores pudieran internacionalizar sus portafolios invirtiendo en pesos desde sus cuentas en sociedades de bolsa argentina y disfrutar de estas importantes subas.

Por otra parte, podremos notar que dentro de los activos que pudieron ganarle a la inflación encontramos a los inmuebles, con +81% (que cayeron en su valor en dólares, pero igual les alcanzó para superar a la inflación) y a los bonos argentinos, con +68% (a pesar del proceso de default y reestructuración).

Dentro de los que perdieron contra la inflación encontramos al plazo fijo (+30%) y al índice de acciones argentinas Merval (+23%). En el caso del plazo fijo, se trata del eterno colista: la última vez que le ganó a la inflación fue en el 2001.

Párrafo aparte merece el Merval que por tercer año consecutivo pierde contra la inflación. Esta situación es la primera vez que se presenta en el Siglo XXI. Cuando uno mira las valuaciones de las empresas que cotizan en bolsa argentina están en mínimos históricos y muy baratas respecto del precio de otras empresas latinoamericanas. Pero el simple hecho de estar baratas no implica que serán una buena inversión.

No mirar el árbol sino el bosque

Pero mirar la foto de sólo un año puede que no resulte de utilidad. Al fin de cuentas, ¿qué es un año en la vida de una persona? Uno puede tener un mal año profesional y luego reponerse. Lo mismo sucede con las inversiones.

En la Tabla 2 se puede observar el desempeño a lo largo de la última década.

¿En qué invertir en 2021?

El desempeño de las inversiones viene de la mano del desempeño de la economía y de las expectativas de crecimiento a futuro. Por eso, según el escenario que proyectemos hacia adelante, serán los activos que conformarán el portafolio.

Por ejemplo, con la soja en niveles no vistos en la última década y un dólar en niveles que dan a Argentina una alta competitividad, podríamos esperar un contexto similar a los primeros gobiernos kirchneristas en donde el dólar no pudo ganarle a la inflación y tanto las inversiones en bolsa (acciones y bonos argentinos) como los inmuebles resultaron ser muy buenas inversiones. Claro está que en esos momentos la inflación se encontraba en números mucho menores a los actuales.

A su vez, uno de los principales drivers de las inversiones en Argentina es la política. Tratándose de un año electoral, el resultado de las elecciones legislativas de medio término seguramente marcará el rumbo de los activos.

De darse una situación similar a 2013 (en donde el triunfo de Sergio Massa marcó el fin de las aspiraciones kirchneristas de modificar la Constitución), las acciones argentinas podrían iniciar un rally más que interesante (entre 2013 y 2017 subieron más de 200% en dólares).

En cambio, de darse un escenario más parecido a 2011 podríamos ver aún más caídas en los activos más vinculados a los ciclos argentinos: acciones, bonos e inmuebles. En este caso, al igual que lo sucedido en 2020, será clave realizar una diversificación global de nuestras inversiones para poder obtener buenos resultados y no perder el poder adquisitivo de nuestros ahorros.

Por último, recordar siempre la importancia de la diversificación entre los distintos tipos de activos e incluir activos que se beneficien en los diferentes escenarios proyectados, considerando siempre el perfil de inversor y objetivos personales. Se trata de una tarea que en caso de contar con los conocimientos financieros puede realizar uno mismo o sino resulta aconsejable buscar el asesoramiento de una persona idónea en finanzas.

(*) Presidente de Closing Bell Advisors

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