Biocombustibles: crece la presión para su tratamiento

28 de enero, 2021

Biocombustibles: crece la presión para su tratamiento

Por Pablo Varela

“Escándalo”, así calificó un activo diputado de la coalición oficialista ante El Economista la imposibilidad que existe hoy en la Cámara Baja para tratar la prórroga a la Ley de Biocombustibles, luego de que el presidente Alberto Fernández no incluyese en la ampliación del temario de extraordinarias la iniciativa que extiende una serie de beneficios al sector por cuatro años y que en el Senado fue aprobada por unanimidad hace escasos meses.

En Casa Rosada se limitaron a señalar ante este diario que “no hay acuerdo” para que la iniciativa avance, sin dar mayores precisiones.

La falta de acuerdo sobre la norma de biocombustibles y la inclusión de la eventual modificación al calendario electoral, frenaron la actividad de Diputados esta semana que se prevé, reanudará la semana entrante.

En la Cámara Alta, los senadores de las ocho provincias productoras de hidrocarburos nucleadas en la Ofephi (Chubut, Formosa, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Neuquén, Río Negro, Salta, Santa Cruz y Tierra del Fuego) votaron de manera afirmativa la prórroga, por eso llamó la atención las declaraciones en diciembre del diputado mendocino Omar Félix, titular de la Comisión de Energía, quien sostuvo que el “petróleo subsidia a la Pampa Húmeda”.

En concreto, la ley supone que los combustibles deben tener un corte del 10% en el caso del biodiesel derivado del aceite de soja, y del 12% en el que del bioetanol que deriva del maíz y la caña de azúcar.

En el país existe un total de 54 plantas productoras de biocombustible. Por ley, el Gobierno está obligado a fijar mensualmente el valor del biocombustible el cual sirve de referencia para las petroleras, algo que no realizó en los último meses por lo que las plantas productoras estuvieron los últimos ochos meses paradas.

Las provincias del norte, como Salta y Tucumán, productoras de caña de azúcar (cuyo valor es muy inferior al de la soja y el maíz) ejercen presión y alertan sobre el estado crítico del sector que quedaría al borde de la quiebra sin la extensión del marco normativo.

“Le transmití al presidente de Diputados, Sergio Massa, la importancia de ampliar el cupo de etanol de azúcar en los biocombustibles para crecer en el nivel de empleo en el norte argentino”, dijo recientemente el gobernador salteño, Gustavo Sáenz, de buen vínculo con el titular de la Cámara Baja.

Ayer, se sumó al reclamo el senador peronista por Santa Fe, Roberto Mirabella quien dijo que “es clave que la política de biocombustible continúe y se profundice”, y agregó que entre 2007 y 2019 el sector generó US$ 14.000 millones vía exportación. Casi el 80% de la producción del país se encuentra en Santa Fe, por lo que el tratamiento de la norma es clave para Omar Perotti.

A la tensión entre las petroleras y algunas economías regionales hay que sumarle la cuestión ambiental. Las naftas fósiles tienen un mayor impacto en el medio ambiente. Los legisladores que impulsan el tratamiento de norma señalan que el mundo se encamina hacia una energía más limpia. Argentina, además, suscribió al Acuerdo de París que persigue la reducción del calentamiento global.