Vacuna rusa: aseguran que enviaron solo la primera dosis

28 de diciembre, 2020

Vacuna rusa: aseguran que enviaron solo la primera dosis

Las 300.000 dosis de la vacuna Sputnik V que llegaron a la Argentina la semana pasada, consistió solo en la primera dosis de dos inyecciones, que es la más fácil de preparar en relación a la segunda que presenta más complejidad, dijeron fuentes a la agencia Reuters.

A diferencia de otras vacunas contra el Covid-19, que se administran como dos inyecciones del mismo producto, la vacuna rusa Sputnik V se basa en dos dosis administradas con diferentes virus inactivos, conocidos como vectores.

El Instituto Gamaleya, que desarrolló la vacuna dice que tiene una efectividad superior al 91% después del curso de dos dosis, pero algunos fabricantes rusos están encontrando que la segunda dosis, que se administra 21 días después de la primera, es menos estable, dijeron dos fuentes a Reuters, revelando un nuevo desafío para el ambicioso programa nacional de vacunación del país.

Argentina es el primer país extranjero, además de Bielorrusia, en aprobar el Sputnik V.

Sin embargo, una fuente cercana al proceso de fabricación, y otra del Gobierno, dijeron que el envío estaba compuesto solo por dosis excedentes del primer componente, que se había producido en cantidades mayores que el segundo.

La fuente cercana al proceso de fabricación dijo que los fabricantes de vacunas ahora estaban trabajando para igualar la producción de los dos componentes.

Es cierto que los problemas tecnológicos persisten (…) Se produce más del primer componente por litro en biorreactores que de la segunda dosis”, explicó.

“Pero muchos productores simplemente están instalando más biorreactores para producir la segunda dosis. Eso es todo. Si su reactor produce menos por litro, entonces necesita más capacidad”, dijo la fuente.

Generium, una de las firmas farmacéuticas rusas privadas encargadas de producir Sputnik V, dijo que actualmente está produciendo ambos componentes de la vacuna en cantidades iguales.

El fondo soberano de Rusia, el Russian Direct Investment Fund (RDIF), que comercializa la Sputnik V en el exterior y que organizó la entrega a Argentina, se negó a comentar sobre los desafíos con la producción de la segunda dosis, o si las inyecciones de refuerzo se enviarían pronto a Argentina.

El Ministerio de Salud ruso, que supervisa el Instituto Gamaleya, tampoco respondió. Los funcionarios de Argentina, dijo Reuters, no pudieron ser contactados de inmediato para hacer comentarios.

El director del Instituto Gamaleya, Alexander Gintsburg, sostuvo que la inmunidad protectora después de la primera inyección de Sputnik V dura alrededor de 3 a 4 meses.