UCA: la pobreza en el país subió al 44,2% y la indigencia a 10,1%

4 de diciembre, 2020

UCA: la pobreza en el país subió al 44,2% y la indigencia a 10,1%
UCA: la pobreza en el país subió al 44,2% y la indigencia a 10,1%

 

Según el informe del Observatorio Social de la Universidad Católica Argentina (UCA), el 44,2% de los argentinos eran pobres al cerrar el tercer trimestre, superando el 40,8% que registró entre julio y octubre del año pasado. Además, el 34,9% de los hogares se encuentran debajo de la línea de pobreza, casi dos puntos porcentuales arriba del mismo período de 2019.

Las cifras de desempleo, en tanto, subieron en el tercer trimestre de 10,6% a 14,2%, pasando de casi 2,1 millones de desocupados a poco más de 2,7 millones. Esta se eleva a más del doble si se agrega el “efecto desaliento” a buscar trabajo.

El informe destacó que estos números fueron el resultado de la crisis económica provocada por la pandemia. “Bajo el escenario de crisis del Covid-19, las capacidades monetarias de los hogares experimentaron un deterioro abrupto y pronunciado, con efecto regresivos sobre la pobreza y la indigencia”, señaló.

“El nuevo escenario paralizó aún más la inversión, los consumos y la demanda de empleo en la economía formal, a la vez que frenó toda expectativa de reactivación, afectando especialmente a la pequeña y mediana empresa, profundizando la relación entre informalidad económica, pobreza y exclusión social”, agregó.

Según los datos de la Encuesta de la Deuda Social Argentina (EDSA), el 7,3% de los hogares y el 10,1% de las personas eran indigentes, los porcentajes más altos de la década.

El director del Observatorio Social de la UCA, Agustín Salvia, que ya había anticipado este panorama, dijo que “sin la AUH, el IFE, la Tarjeta Alimentar y el resto de los subsidios, la indigencia hubiera sido el doble y la pobreza hubiese trepado al 53%”.

Además, remarcó que estos resultados son “parte de un proceso que lleva diez años de estancamiento, con tres años de caída”, entre 2018 y 2020. “Es necesario un crecimiento económico y un pacto económico-social para crear empleo porque sino no hay posibilidad de salir de la pobreza”, completó Salvia.

Entre 2019 y 2020, 10,3% y 13,7% de las personas cayeron en situación de indigencia y pobreza, respectivamente. Observó que las ayudas sociales brindaron “un piso mínimo de ingresos” pero fueron “insuficientes” y alertó que “no llegaron a todos los que sufrieron pérdidas de ingresos”.

Según la UCA, en los dos últimos años se registró un deterioro tanto en relación a la carencia monetaria como a las privaciones no monetarias, con un incremento de la pobreza por ingresos como de los niveles de pobreza “multidimensional”: de 37,5% a 41% de la población.

La casa de estudios, muchas veces criticada por el timing y la rigurosidad de sus informes, aseguró que los nuevos pobres provienen principalmente de un grupo de hogares que, si bien en 2019 no eran pobres por ingresos, presentaban condiciones de vulnerabilidad que se manifestaban en privación en al menos una dimensión no monetaria.

Otro aspecto que destacó el trabajo es el “fuerte incremento de la pobreza estructural”, por el incremento en las carencias experimentadas en los hogares. Hubo un incremento de la pobreza multidimensional estructural de 21,4% a 27,3% a nivel de la población.

“Si bien hubo mejoras durante la década, la desigualdad estructural ha aumentado, con mayores déficit y brechas en materia de inseguridad alimentaria, mala calidad del hábitat y déficit en el acceso a agua, energía, servicios de saneamiento y a una vivienda digna”, precisó la UCA.

Por regiones, el informe sostiene que en el conurbano bonaerense “la pobreza crece casi ininterrumpidamente desde 2013-2014 y evidencia un nuevo salto en la pandemia”.

En términos etarios, al cierre del tercer trimestre de 2020, el 64,1% de los niños/as y adolescentes viven en hogares con ingresos por debajo de la línea de pobreza. Por otro lado, el 16% reside en hogares con ingresos que se encuentran por debajo de la frontera de la indigencia.

El informe de la UCA destaca que “las políticas sociales estuvieron presentes en el contexto de crisis Covid-19, no sólo a través de las políticas de transferencias de ingresos, programas de empleo y ayudas alimentarias ya existentes, sino también a través de mecanismos compensatorios implementados en el marco de la pandemia, como ha sido el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), bonos extraordinarios a AUH y Tarjeta Alimentar, así como mediante los refuerzos extra realizados en la entrega de viandas y bolsones de alimentos o el retiro de los mismos de comedores comunitarios.

Así, precisó que el 47,4% de hogares, lo que equivale alrededor de 55,5% de personas, recibió alguna de estas asistencias sociales en 2020, porcentajes que reflejan un crecimiento significativo entre 2019 y 2020.

Pobreza de Indec

El próximo dato oficial de pobreza, correspondiente al segundo semestre de 2020, se dará a conocer el 31 de marzo de 2021. El último dato oficial al respecto, correspondiente al primer semestre de 2020, indicó que entre enero y junio de este año la pobreza en el país creció al 40,9%, luego de que durante el segundo semestre de 2019 se ubicara en 35,5%, según informó el Indec en abril de este año.