Sputnik V: el “detalle” que reveló Putin ya era conocido

18 de diciembre, 2020

Sputnik V: el “detalle” que reveló Putin ya era conocido

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, informó ayer que todavía no se ha aplicado la vacuna de su país contra el coronavirus (Sputnik V). Lo que sorprendió más fue la explicación: aún no ha sido aprobada para personas mayores de 60 años.

“Yo atiendo a las recomendaciones de nuestros especialistas, y por eso por ahora no me he puesto la vacuna, pero lo haré sin falta cuando sea posible”, dijo Putin. El líder ruso, quien recientemente cumplió 68 años de edad, agregó que “tenemos una buena vacuna, a la vez segura y eficaz, con un nivel de protección de 96% a 97% según los expertos”.

Pero, pese a la sorpresa internacional, un informe del Gobierno ruso, emitido en agosto, ya informaba que no era aconsejable la aplicación de la dosis para grupos de riesgo ni en embarazadas o menores de edad. La revista científica The Lancet también advirtió, en septiembre, que había sido probada en pocos voluntarios y fuera de los grupos de riesgo de elevada edad.

Respecto a este tema, la secretaria de Acceso a la Salud de la Argentina, Carla Vizzotti, que actualmente se encuentra en Rusia junto a un equipo de la Anmat, dijo que se “están terminando los últimos pasos para poder aprobar el uso” de la vacuna “en los mayores de 60”.

Intentando traer calma, Vizzotti explicó: “Hasta ahora los datos analizados y la recomendación de utilización es hasta los 60 años. (Las autoridades rusas) Nos informaron que ya evaluaron en el comité independiente a los mayores de 60. Lo han elevado al Ministerio de Salud, a la entidad regulatoria junto con el Instituto Gamaleya y están terminado los últimos pasos para poder también aprobar el uso de esta vacuna en los mayores de 60 años”.

Las críticas desde la oposición, y en las redes, no tardaron en llegar. Hubo varias. “El Gobierno está por traer al país una vacuna que no inmuniza a la porción de mayor riesgo para la enfermedad como son los adultos mayores”, dijo, por ejemplo, la diputada Graciela Ocaña. Además, señaló que “esto confirma que el Gobierno está haciendo un uso político de la vacuna” y pido: “Basta de politizar la salud de los argentinos”.

Si bien existe un clima de incertidumbre (justificado, por cierto), el Gobierno confirmó que 300.000 dosis dobles de la Sputnik V llegarán al país el próximo 23 de diciembre, para comenzar a vacunar al personal médico. El primer cargamento arribará en un avión Airbus 330 de Aerolíneas Argentinas, acondicionado para la ocasión, en lo que será un vuelo de 20 horas desde Moscú.

Por el momento, Argentina ha acordado con Rusia adquirir 25 millones de sus vacunas. Sin embargo, no ha podido avanzar en las negociaciones con Pfizer, y no contará con las dosis totales anunciadas en un principio. Actualmente, el país tiene dosis aseguradas para cubrir el 47,8% de la población.

La intención de las autoridades era poder vacunar a toda la población de riesgo, personal sanitario, maestros y fuerzas de seguridad antes de la segunda ola de la pandemia, prevista para el final del verano y comienzos del otoño de 2021. Sin embargo, los contratiempos con Pfizer y la Sputnik V podrían no permitir cumplir ese objetivo.

Según un recuento de Bloomberg, ya hay 7.950 millones de dosis, de las nueve compañías más prometedoras, reservadas en todo el mundo. El Reino Unido, primer país en comenzar con la vacunación masiva, posee acuerdos que le permitirán tener inmunizaciones para casi tres veces su población (294,7%). Por su parte, Canadá es el país que tiene más dosis aseguradas por persona, teniendo la posibilidad de vacunar más de cuatro veces a toda su población (410,1%).

En América Latina, Chile se convirtió en el primer país de la región en aprobar el uso de emergencia para la dosis de Pfizer. El Instituto de Salud Pública trasandino autorizó su uso para mayores de 16 años. Chile es el país latinoamericano con más dosis per cápita reservadas: cubrirían casi una vez y media a toda su población (139,3%).

Ecuador, siguiendo los pasos chilenos, aprobó ayer la vacuna de Pfizer y BioNTech, la cual posee 95% de eficacia contra el Covid-19. El Gobierno recibirá sus primeras dosis en enero y tiene aseguradas una cantidad para cubrir a 48,9% de su población.

Por su parte, Jair Bolsonaro presentó recientemente en Brasil un plan de vacunación que podría iniciarse durante el primer trimestre de 2021 e insumiría unos 16 meses. La vacuna CoronaVac, desarrollada por el laboratorio Sinovac de China y la de AstraZeneca y la Universidad de Oxford, serán las que se utilizarán en la estrategia.

En cuanto a Pfizer, el ministro de Salud brasileño, Eduardo Pazuello, dijo que se intentó registrar la vacuna, pero no se llegó a ningún acuerdo porque el órgano regulador brasileño (ANVISA) puso demasiadas exigencias. “Estoy a favor del uso de emergencia y, de hecho, llamé al CEO de Pfizer el domingo y le pedí que el lunes estuviera en la Anvisa para solicitar el uso de emergencia y su respuesta fue: ‘Pensaba que era más simple, pero la agencia es bastante detallista’. Pues sí, hay que cumplir los detalles de la regulación”, afirmó Pazuello.