Salta el blue y casi todo lo argentino tiene precios bajos

29 de diciembre, 2020

Salta el blue y casi todo lo argentino tiene precios bajos

Por Luis Varela

En un mundo que está sostenido a puro fuelle de emisión de monedas creíbles, el mercado argentino se convirtió otra vez en el único que mostró números nuevamente a la baja.

Tras los feriados del las navidades y el fin de semana, con el Presidente enarbolando a Máximo Kirchner como buen candidato para dirigir el peronismo bonaerense, el intendente de Lomas de Zamora Martín Insaurralde salió a respalda el mismo nombramiento, en oposición a varios intendentes peronistas del Gran Buenos Aires que quieren mantenerse en el poder, y no ceder lugares a La Cámpora, que está buscando quitarlos del poder, para consolidar el poder del kirchnerismo en la zona más poblada de la Argentina, con más votos e influencia en cada elección.

Esa tensión determinó que ayer volviera a observarse una fuerte presión en el dólar blue, no así en los dólares financieros (que siguen quietos porque hay inversores tomando posiciones para la foto de fin de año que requiere la AFIP para pagar el impuesto a los bienes personales), con debilidad en los titulos públicos argentinos, suba del riesgo país y baja de la Bolsa de Buenos Aires, en solitario, con los inversores duplicando la compra de papeles extranjeros a través de Cedears y saliendo de posiciones de empresas locales.

La actual situación de hundimiento de los números financieros de la Argentina se da a pesar de los enormes esfuerzos que hizo el ministro Martín Guzmán entre octubre, noviembre y casi todo diciembre, quemando reservas y entregando bonos que prometen tasa a vencimiento insólitas, todo para mantener el valor del dólar anclado, que no se espiralizara la inflación, intentando convencer a los que todavía tienen la suerte de cobrar el aguinaldo que los fondos sobrantes tenían que ir a consumo o a inversiones en pesos.

De manera denodada, Guzmán está desplegando todo tipo de estrategias para frenar la estampida y ayer realizó una nueva licitación, colocando cuatro bonos en pesos, algunos ajustados por CER y otros por tasa de interés, y logró su cometido: pudo colocar $130.454 millones. Con ese dinero cubrirá los vencimientos que debe afrontar en los próximos cinco días. Logró obtener, neto de ese vencimiento, un adicional de $6.500 millones, que pensaba devolverle al BCRA por adelantos tomados, pero es tan alto el gasto que debe afrontar que no podrá hacerlo.

A pesar de la gran quema de reservas y bonos (que por cierto ayer no se concretó, ya que el BCRA sumó US$ 20 millones a las reservas y no se observó una venta importante, visible, de bonos de parte de organismos públicos, el dólar blue volvió a mostrar los dientes, por lo que vuelve a convertirse en diciembre en una forma de colocación que duplica a lo que paga la tasa en pesos (5,8% contra 2,8%), y desde que está Fernández en el poder acumula una tremenda suba del 148%, cuadruplicando el premio que entregan los plazos fijos.

Con ese contexto, que antecede diez meses de fuerte pelea, hasta las elecciones de octubre, el mercado cambiario argentino volivó a alterarse, mientras en el mundo el billete verde estuvo mixto. Donald Trump autorizó el estímulo del Congreso y, a pesar de eso, en el exterior, el dólar subió 0,9% contra el real, la libra y el mexicano, mejoró 0,2% contra el yen, pero bajó 0,3% contra el euro y cedió 0,4% en Chile. Y pese a esa posición externa, en Argentina el dólar turista subió 53 centavos hasta $147,25, el oficial subió 32 centavos hasta $89,24, el blue saltó $5 hasta $164. El dólar mayorista subió 54 centavos hasta $83,90, y con el Banco Central logrando sumar US$ 20 millones para las reservas y llegar así a US$ 39.236 millones. Mientras que los dólares financieros se mantuvieron tranquilos, con los contadores advirtiendo que esta parte final de la pax cambiaria es por la foto de bienes personales, que se saca dentro de tres días. Así, el dólar MEP bajó 31 centavos hasta $140,07. Y el contado con liquidación subió 3 centavos hasta $140,52. Con todo esto, la brecha entre el dólar oficial y el blue saltó hasta el 84% y la del CCL con el mayorista fue del 67,5%. Y, medidos en pesos, el euro subió 78 centavos hasta 102,39, la libra subió 26 centavos hasta 112,79 y el real bajó 1 centavo hasta 15,98.

Frente a eso, los bonos argentinos volvieron a mostrar otra rueda de debilidad, que se supone puede profundizarse después de cumplirse con el Fisco, por lo que igualmente el riesgo país subió otros 7 puntos, hasta 1.362 puntos básicos. Pero donde más diferencia se vio no fue tanto en los bonos, sino en las acciones, ya que en un mundo que es sostenido artificialmente por emisión de monedas que todavía tienen credibilidad, las bolsas externas subieron, pero la Bolsa de Buenos Aires volvió a mostrar una nueva baja.

Los índices de la Bolsa de Nueva York anotaron una suba promedio del 0,8%, con las bolsas de San Pablo y de México orientadas 1% arriba, pero la Bolsa porteña sigue debilitándose, haciendo que al igual que los bonos los papeles privados tambien tengan precio basura. Con $853 millones en acciones y $2.474 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó otro 2,2%. En tanto que mientras Wall Street subía, los ADR argentinos que operan en ese mercado estuvieron mixtos, con fuerte aumento en Cresud y Edenor (por la venta al Grupo Vila Manzano) y con nuevas bajas para Telecom e IRSA I.

El desarrollo del virus y el comienzo de la aplicación de las vacunas van moviendo de manera muy volátil el precio de las commodities. El petróleo retrocedió, los metales preciosos estuvieron mixtos, los básicos actuaron sostenidos y los granos se debilitaron, ya que se espera que haya un acuerdo entre los aceiteros y los exportadores de granos argentinos y que la cosecha empiece a poder salir de los puertos locales. Pero más allá de todo esto, reflejando que hay una notable súper emisión de moneda, las criptos siguen volando: el bitcoin alcanzó insólitos US$ 28.000 y luego retrocedió a US$ 27.000. Hay inversores posicionados que lo proyectan con aumentos todavía mayores, pero varios analistas comienzan a advertir que tomar posición en estos valores ya puede significar un riesgo importante.