Máximo Kirchner no es una novedad

29 de diciembre, 2020

Máximo Kirchner no es una novedad

Por Augusto Milano

La posibilidad de que Máximo Kirchner sea designado presidente del PJ bonaerense dice mucho sobre la correlación de fuerza al interior del Frente de Todos, pero también de la debilidad política del distrito más poblado del país.

Máximo viene de Santa Cruz, pero abreva en la tradición de Carlos Ruckauf, Graciela Fernández Meijide, Daniel Scioli, María Eugenia Vidal y Axel Kicillof. Todos gobernadores o aspirantes a serlo a pesar de que toda su trayectoria  política previa se había desarrollado en la Capital Federal.

Luego de Eduardo Duhalde, la provincia dejó de generar sus propios líderes. La enorme dependencia de la provincia de los recursos nacionales le resta espacio a cualquier Gobierno provincial. Y desde Néstor Kirchner en adelante, los intendentes del GBA  se relacionan más con el Presidente que con el gobernador porque los enormes problemas del conurbano se arreglan en la Plaza de Mayo, no en La Plata.

Los líderes nacionales son los que terminan ungiendo candidatos provinciales que sean funcionales a sus estrategias aunque no siempre sean de su riñón como fueron los casos de Kirchner con Felipe Solá y de Cristina con Scioli.

Los intendentes, por su parte, suelen estar muy identificados con sus distritos por lo cual los atributos que son valorados en ellos no lo son en el resto de la provincia. Así, el estilo populista de Fernando Espinoza sirve en La Matanza, pero no fuera de ella y lo mismo ocurre con la gestión elitista de Gustavo Posse en San Isidro.

Duhalde, que había sido intendente de Lomas, llegó a la gobernación desde la vicepresidencia de la Nación y Sergio Massa saltó a las candidaturas nacionales desde la intendencia de Tigre, pero a la que había llegado siendo ya una figura muy conocida por su paso por la Anses.

Con Kicillof y Kirchner, el oficialismo aspira a tener gestión y liderazgo político, presente y futuro.  El desafío lo tiene ahora Juntos por el Cambio. Más que pensar en figuras ajenas a la provincia que “midan bien” tiene que pensar en los recursos propios.  De lo contario, cualquiera se anima a ser candidato en la provincia, como es el caso de Elisa Carrió, que en TN se autopostuló para 2021 e inclusive 2023. Un camino es lograr que sus intendentes trasciendan los límites de sus respectivos distritos y afirmarse como figuras provinciales.