Los dólares paralelos aumentaron hasta 115% en 2020 y la tensión seguiría en 2021

31 de diciembre, 2020

dólar

Por Enrique Pizarro

El dólar oficial cerró ayer, en la última jornada del año, en $84,15 en el canal mayorista y en $89,25 en el minorista (cotización del BNA). De esta manera, durante 2020 la moneda estadounidense en el mercado oficial aumentó 40,5% en el caso del mayorista y se incrementó 41,6% en el minorista. En ambos casos, el dólar oficial avanzó por encima de la inflación acumulada, que se estima que cerrará el año en torno al 35%.

En tanto, durante 2020 los dólares paralelos aumentaron mucho más. El contado con liquidación (CCL) y el Bolsa (MEP), que siguen en valores “bajos” y estables durante las últimas jornadas, cerraron ayer en ambos casos en $140, y durante el año aumentaron 91% y 93%, respectivamente. Por su parte, el dólar “blue” cerró en $166 y durante el año se incrementó 115%.

De esta manera, la brecha cambiaria entre los dólares paralelos y el oficial, aunque disminuyó respecto a los niveles récord a los que alcanzó dos meses atrás, sigue muy elevada. Frente al oficial mayorista, la brecha actual con los dólares financieros (CCL y MEP) es del 66%, mientras que con el dólar “blue” es del 97%. A finales de octubre, cuando su cotización llegó a $195, la brecha del “blue” frente el minorista llegó al 133% y frente al mayorista alcanzó al 150%.

Para los próximos dos meses, se espera que continúe la “pax cambiaria” que se observó en noviembre y más aún en diciembre, que fue influenciada por señales económicas, controles, intervención oficial y demanda estacional de dinero. Aunque, una vez concluido este “veranito”, las tensiones en los mercados paralelos podrían volver a desatarse, mientras que en la plaza oficial el Gobierno prevé seguir manteniendo el mismo esquema de 2020 de devaluación diaria en porciones minúsculas, en el marco del cepo cambiario.

“Sobre todo para los primeros meses de 2021, estimo que el dólar oficial seguirá moviéndose al ritmo de la inflación, como lo viene haciendo hasta ahora, o tal vez un poquito por arriba. Después, a lo largo de 2021, quizás podríamos ver que suba un poco menos que la inflación, teniendo en cuenta que es un año electoral y en estos años los gobiernos tienden a atrasar un poco el dólar para que la gente tenga mayor rendimiento de sus pesos y así ayudar a la elección”, comentó el analista financiero Christian Buteler ante El Economista.

De acuerdo con el especialista, el dólar “blue” seguiría moviéndose al ritmo de la emisión monetaria y “de la posibilidad que tenga el Gobierno de generar confianza, lo cual hasta ahora no ha tenido”. Para el año, estima que el “blue” seguirá ampliando la brecha respecto al oficial. “Si el Gobierno no logra generar confianza, va a mantener este cepo cambiario. Si lo mantiene así, con estos impuestos que tiene el oficial, no hay forma de bajar la brecha. Al contrario, va a incrementarse en base a que va a necesitar seguir emitiendo pesos para financiarse”, afirmó.

En el caso de los “semilibres” (CCL y MEP), Buteler considera que más allá de que el Gobierno tenga la intención de seguir interviniendo y mantener contenida estas cotizaciones, como lo ha hecho hasta ahora, el poder de fuego se le va a ir acabando. Incluso, que irá bajando su efectividad. Por lo tanto, prevé que también estos dólares crecerán por encima de lo que crezca el oficial y probablemente también en este caso se observe una ampliación de la brecha.

Jorge Neyro, economista jefe de la consultora ACM, coincidió en diálogo con este medio en estimar que, en el corto plazo, puede haber mayor presión en la cotización del dólar “blue” que en la de los dólares financieros, debido a las mayores regulaciones por parte del Gobierno sobre estos últimos y la posibilidad de intervención oficial en estos mercados a través de títulos públicos.

“A mediano plazo, creemos que los tipos de cambio alternativos tendrán una tendencia alcista, aunque con volatilidad, producto de los progresos en el frente fiscal y en las negociaciones con el FMI”, señaló Neyro, e indicó que para el caso del tipo de cambio oficial espera que éste siga acompañando a la evolución de la inflación, con lo cual para finales de 2021 prevé que cerrará en $125, aproximadamente.

Por su parte, Adrián Yarde Buller, economista jefe del Grupo SBS, afirma que la dinámica del dólar dependerá de la tensión entre los objetivos económicos y políticos del Gobierno. “Nuestras estimaciones apuntan que hay espacio para que el déficit fiscal primario pueda bajar del 4,5% del PIB planteado inicialmente en el Presupuesto de 2021 hacia la zona del 3% del PIB sin un gran esfuerzo, lo que sugiere que hay margen para seguir bajando el financiamiento monetario”, estimó ante El Economista.

No obstante, siguiendo su análisis, también habrá incentivos políticos para anclar el tipo de cambio y aumentar el gasto en subsidios y obra pública, elevando así el financiamiento con emisión monetaria, lo que postergaría las medidas más estructurales para después de las elecciones, por lo que probablemente se ampliaría la brecha en el camino. “En los próximos meses, es probable que sigan dominando las prioridades económicas para bajar la brecha, aunque es esperable que el orden de prioridades vaya cambiando conforme nos acerquemos a las elecciones”, sostuvo.

“En el muy corto plazo, el BCRA aún tiene algunas semanas más de margen para que se mantenga el aumento estacional de la demanda de pesos que se da en diciembre y principios de enero, lo cual le ayudó y le ayuda mucho a que pueda recomponer reservas. Si bien en diciembre compró más o menos la mitad de lo que compró un año atrás, le permitió cerrar el primer mes con compra de reservas después de varios meses de caída”, indicó Martín Vauthier, director del Estudio EcoGo, en diálogo con El Economista.

De acuerdo con Vauthier, hacia finales de enero y principios de febrero esta demanda estacional empieza a desaparecer y el escenario se torna un poco más desafiante. “Por eso es muy importante que el Ministerio de Economía aproveche estas semanas para ir avanzando en un programa económico creíble, que implique una consolidación fiscal significativa, que tenga consistencia monetaria y que a la vez asegure tasas de interés en pesos positivas en términos reales. También es muy importante que haya señales desde la política para revertir expectativas”, afirmó.

Los dólares paralelos aumentaron hasta 115% en 2020 y la tensión seguiría en 2021