El dólar en Argentina: ¿tiene algo que ver la cultura?

6 de diciembre, 2020

El dólar en Argentina: ¿tiene algo que ver la cultura?

¿Qué explica la pasión por el dólar en Argentina? “Si bien reconocemos que el origen y la persistencia del proceso de dolarización tiene motivaciones económicas, su reversión tiene que tener presente sus aspectos sociológicos y culturales”, sentenció el presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Miguel Angel Pesce, en la apertura del Ciclo de Seminarios de Economía de la autoridad monetaria.

El relanzamiento del tradicional ciclo del BCRA, que había quedado interrumpido por la pandemia, se realizó en formato virtual y tuvo como expositor invitado a Ariel Wilkis, investigador del CONICET y decano de IDAES, que presentó su trabajo “Socio-historia de la ‘popularización’ del dólar en Argentina”.

El presidente del BCRA destacó la investigación de Wilkis como uno de los trabajos más detallados sobre el tema, e insistió: “El proceso de dolarización indudablemente tiene origen y se ha sostenido en el tiempo por problemas económicos y para revertirlo se necesita tomar decisiones económicas importantes, pero también hay aspectos sociales a los cuales debemos prestarle especial atención”.

En su intervención, Wilkis expuso sobre las herramientas de la sociología económica para reconstruir el proceso de popularización del dólar en la sociedad argentina entre mediados del Siglo XX y las primeras décadas del Siglo XXI. “El objetivo fue identificar los rasgos y dinámicas de este proceso que le da centralidad política, social, cultural y económica a la moneda estadounidense”, señalaron desde el BCRA.

Lamentablemente, pasa desapercibido en el análisis un periodo, y no muy lejano, donde la gente no compraba dólares (los vendía, de hecho) y no había cepo. Allá por 2004-2006, ayer nomás, la “fuga de capitales” no era un tema. Quizás era otra cultura. O quizás, la inflación era baja. Todo empezó a cambiar en 2007.

El dólar en Argentina: cultura y economía

El BCRA, además, compartió en su blog (Central de Ideas) un posteo con la posición institucional sobre este tema. Allí, el BCRA sostiene que la afición que suscita el billete verde por estas pampas tiene tanto raíces culturales como económicas. El BCRA dice: “Ambas posiciones suelen perder de vista que sus argumentos se encuentran íntimamente relacionados. En otras palabras, esos comportamientos ‘racionales’ son en realidad el resultado de mecanismos adaptativos que las familias y firmas fueron desarrollando a lo largo del tiempo, como respuestas defensivas que tenían el objeto de preservar el poder de compra de su riqueza, y que luego de un lento proceso de aprendizaje, pasan a formar parte de nuestra cultura. A su vez, no debe perderse de vista que la incertidumbre macro-financiera que ha caracterizado nuestra historia económica es un elemento central para explicar la conformación de tales mecanismos defensivos”. Había sido un poco más claro Sergio Woyecheszen, actual vice del BCRA, a cominezos de octubre. Allí, sentenció: “La gente que apostó al peso siempre perdió”.

Días atrás, el propio Wilkis había posteado en el mismo espacio un texto enfatizando el rol de la cultura en la dolarización. El decano de IDAES escribió “El dólar: historia de una moneda argentina”, en 2019, junto a Mariana Luzzi.

El post del BCRA sostiene que para que los argentinos ahorren en pesos hacen falta dos cosas. Por un lado, tasas de interés en moneda local que sean positivas, en términos reales. Pero, “no basta con requerir retornos reales positivos durante períodos de estabilidad macrofinanciera y tampoco con comparar los retornos reales de las diversas alternativas en tales períodos de estabilidad”. El BCRA detalla: “En un entorno de elevada incertidumbre, la reserva de valor debe ser también capaz de preservar el poder de compra de la riqueza bajo regímenes monetarios-cambiarios alternativos, y durante sus períodos de transición”.

Dado ese diagnóstico, el rendimiento actual de los plazos fijos (que setea el propio BCRA) y las dudas sobre el régimen monetario y cambiario no resulta extraño que Argentina tenga un cepo cambiario tan estricto como el que tiene ni tampoco el desinterés (creciente) por tener pesos en la mano. Resulta extraño, eso sí, que algunos piensen que podría pasar otra cosa.