Javier Rodríguez: “Avanzamos para que se pueda agregar valor localmente”

3 de diciembre, 2020

Javier Rodríguez: “Avanzamos para que se pueda agregar valor localmente”

Por Pablo Varela

A casi un año de haber iniciado la gestión y con la pandemia como elemento determinante, el ministro de Desarrollo Agrario de la provincia de Buenos Aires, Javier Rodríguez, conversó con El Economista.

El hombre que integra el gabinete de Axel Kicillof, hizo hincapié en la idea de “impulsar la producción y la generación de empleo”, defendió el Presupuesto que aún está pendiente de tratamiento en la Legislatura y aseguró que su cartera busca tener políticas “diferenciadas” para cada uno de los actores productivos.

¿Cuáles son los objetivos de su cartera para la pospandemia?

El objetivo es impulsar la producción y la generación de empleo. Vemos que la provincia de Buenos Aires tiene mucho potencial en la producción de alimentos y que el Estado tiene que impulsar las políticas para darle impulso al crecimiento en la pospandemia. Hemos venido adoptando medidas transversales en el sector, pero también especificas. Un elemento clave es entender que el crecimiento no es automático. Se habla de rebote, casi como de proceso automático, y pero si se implementaran las políticas del período 20152019, tendríamos como resultado mayor recesión. Lo que entendemos tanto desde Nación como desde la provincia, es que el Estado tiene que tener una participación activa.

¿Qué impacto puede tener el Presupuesto 2021 que se debatirá en la Legislatura en su área?

Es un Presupuesto que tiene un objetivo claro, que es el de impulsar la producción y el empleo. En ese sentido, la apuesta fuerte con la obra pública tiene impulso en dos ejes: por un lado es generadora de empleo, pero además, contribuye a mejorar las condiciones de los bonaerenses en el acceso al agua, a la salud, a la educación y también la producción. Hay necesidad de mejorar la infraestructura. En lo concerniente a nuestra área prevé inversiones en puertos, rutas y caminos rurales, que tiene estrecho vínculo con la producción agropecuaria. También en materia productiva, y contempla aumentos en las áreas que tiene que ver con la producción. Es un Presupuesto que va permitir un crecimiento.

Está en diálogo permanente con los 135 distritos. ¿Cuáles son las problemáticas que verifica en el territorio?
El Ministerio tiene que ver con los 135 municipios, porque no solo es de producción agropecuaria, sino también de alimentos. Hay un reconocimiento al papel activo que tiene la provincia. El gobernador siempre nos dice que encontramos tierra arrasada”, pero decidimos encarar los problemas estructurales y urgentes. Cada vez que hay problemas estamos presentes y con iniciativas. El Ministerio anterior no tenía líneas de trabajo, más allá de algunas que pudiese tomar de Nación. Hoy trabajamos en la promoción y diversificación de exportaciones para todas las empresas de alimentos. Tenemos programas como el Mercado bonaerense, para productores y consumidores. Y con Provincia en Marcha, hemos puesto a disposición financiamiento para transformar producción primaria en valor agregado. Concebimos el desarrollo de la provincia de Buenos Aires, de forma integral.

Usted habla de agregar valor en origen. ¿Cómo está trabajando para eso?

La pandemia puso de relieve las situaciones que uno ve en lo demográfico, pero por detrás también está lo productivo, y esta fuerte desigualdad que tiene la provincia, que es agropecuaria e industrial, pero en la que hay mucha concentración de la producción en algunos lugares, y en otros donde casi no hay. Estamos avanzando en financiamiento a privados y públicos, para que parte de esa producción, se pueda procesar localmente. Agrega valor, pero además, más puesto de trabajo, lo que está estrechamente ligado a lo demográfico, porque el trabajo es el punto principal para poder generar una mejor distribución.

¿En qué estado se encuentra la agricultura familiar y los pequeños productores?

Tenemos una mirada hacia todos los sectores productivos. Planteamos la idea de que la política pública tiene que estar diferenciada, a partir de la escala y de la posibilidad económica y financiera. Creamos un programa de recuperación inicial, porque lo vinculado con la horticultura era gravoso, y también un plan vinculado a tener una mayor diversificación de la producción que tiene que ver con agro-ecología. Eso es para que el productor pueda diferenciar sus productos, y tener un mejor precio de venta. Hemos hecho líneas de financiamiento con $180 millones, que llegan a 4.500 productores. Es un alcance más que interesante para de contexto de pandemia. Para nosotros es importante tener políticas públicas diferenciadas. En el inicio de la gestión tuvimos una fuerte discusión por el impuesto inmobiliario y el valor nominal del impuesto rural, subió por debajo de la inflación.

Por su perfil político, se podría prever una relación tensa con el gobernador Kicillof con las entidades agropecuarias. ¿Cómo está ese diálogo?

Planteamos siempre desde la campaña nuestras posiciones de una manera clara, ya desde antes de la asunción, con un dialogo claro y sincero. En la actualidad seguimos con ese diálogo fluido. Siempre destacamos el impulso de la producción y del trabajo, y buscamos explicar cómo entendemos que tiene ser. Hemos tenido siempre una muy buena recepción. Eso no significa que desde el sector haya habido determinado preconceptos, o sectores políticos que intentan tergiversar algunas de nuestras acciones.