Noviembre, segundo mes con inflación arriba de 3%: según privados, es el nuevo piso

16 de diciembre, 2020

Noviembre, segundo mes con inflación arriba de 3%: según privados, es el nuevo piso

Ayer, el Indec informó que los precios subieron 3,2% en noviembre. Dependiendo de la posición y el ángulo con el que se miró el dato, los análisis fueron distintos. Algunas reacciones fueron más positivas y otras, bastante menos. Alejado de ese ruido de corto plazo, un análisis más frío muestra que Argentina sigue teniendo, como hace casi 15 años, un problema serio con la inflación (en un mundo que, en líneas generales, la ha derrotado); que las perspectivas para 2021 no son alentadoras y que la política la corre de atrás, es decir, trata de administrarla más que en eliminarla.

El registro del noviembre fue menor que el 3,8% de octubre, y ese fue el dato ponderado desde el Gobierno. Además, señalaron que el 2020 cerrará casi 20 puntos por debajo del 53,8% de 2019. Hasta noviembre, acumula 30,9% y, contra igual mes de 2019, la suba es de 35,8%. “En términos interanuales, el IPC se desaceleró hasta 35,8% interanual (versus 37,2% en octubre), cuando en el mismo mes del año pasado la inflación interanual alcanzaba el 52,1%. De esta forma, a un mes de cerrar el año, la inflación acumulada punta a punta es de 30,9%, 17,4 puntos porcentuales menos que en igual período de 2019”, dijeron desde el Mecon.

La mirada más crítica señala que, dado el contexto (los precios regulados están virtualmente congelados, el salario real están en declive y el PIB cerrará con una caída de 10% en 2020, entre otros factores), la inflación es demasiado elevada y que, en parte por esos factores, la suba de precios será más pronunciada en 2021, acaso volviendo a la zona de 50%.  Si el dólar oficial pegara un salto, algo que no puede descartarse (más allá de la voluntad del Gobierno), la situación podría complicarse más. El último año con una inflación debajo de 30% fue en 2017. Luego, escaló en 2018 y volvió a hacerlo en 2019. En 2020, como se mencionara, volverá a bajar, pero hasta un piso mayor que el de 2017.

“Con un desplome de la actividad que rondará 11% en 2020, y con anclas que difícilmente se puedan sostener mucho tiempo más (por ejemplo, tarifas, Precios Máximos y dólar), la desaceleración de casi 20 puntos en la inflación anual difícilmente pueda considerarse una buena noticia que amerite resaltarse como logro de gestión. En los últimos 8 años, la inflación promedio fue 35% anual, nivel al que retomará este año aun con las características antes mencionadas”, dijo, por ejemplo, la consultora LCG.

Inflación: los detalles de noviembre

“La división recreación y cultura fue la que mostró el mayor incremento en noviembre (5,1%), debido a la mayor apertura de actividades recreativas presenciales en gimnasios y alquiler de canchas. Sin embargo, la división alimentos y bebidas no alcohólicas (2,7%) registró la mayor incidencia en todas las regiones. Se destacaron en este último caso las subas en carnes y derivados; frutas y aceites, grasas y manteca. En cambio, verduras expuso variaciones negativas en GBA, noroeste y Cuyo. Las divisiones educación (0,4%) y comunicación (-0,6%) fueron las que registraron menores variaciones de precios con relación a octubre, en particular por el comportamiento estable de los servicios educativos y los de telefonía, respectivamente”, reportó el Indec.

Por los factores mencionados, los bienes (+3,4%) mostraron un alza superior a la del nivel general en noviembre, mientras que el incremento en servicios (+2,6%) se ubicó por debajo. Estos factores también incidieron en la dinámica diferencial observada en la categoría IPC Núcleo (+3,9%), “que mostró una variación superior a las registradas en las categorías estacionales (2,0%) y regulados (1,2%)”, agregó el Indec.

Inflación: ¿cómo sigue la tendencia?

Uno de los datos destacables es la aceleración del IPC Núcleo, dijo Ecolatina: ese 3,9% del mes pasado “fue el mayor registro de los últimos doce meses”.

También destacó que la diferencia entre la inflación acumulada a noviembre de bienes (+37,6%) versus servicios (+17,5%) fue de 20 puntos porcentuales. “Esto responde a que el shock de oferta de la pandemia/cuarentena afectó a los servicios privados y también propició la continuidad del congelamiento de tarifas de los servicios públicos”, señaló la consultora.

El IPC GBA Ecolatina, generalmente muy acertado, trepó 3,7% entre la primera quincena de noviembre y el mismo período de diciembre. “Fue traccionado por el alza de la carne vacuna, a lo que se le sumó una nueva aceleración en frutas y verduras. Además, incrementos en prepagas, indumentaria y algunos bienes no esenciales puntuales (como juguetes, artículos para deporte, libros) aceleran el nivel general de precios. En consecuencia, proyectamos que la suba de precios se ubicará entre 3,5% y 4% en el último mes del año, cerrando 2020 rozando 36% a nivel nacional. Esto implica un descenso de más de 15 puntos respecto al dato del año pasado”, agregó.

Lorenzo Sigaut Gravina, director de Ecolatina, anticipó que “la significativa merma de la inflación en 2020 se logró a costa de paritarias virtualmente congeladas durante los meses de estricto cumplimiento de la cuarentena, precios regulados con escasos incrementos autorizados (cerrarán 20 puntos por debajo del nivel general) y presiones cambiarias reprimidas (endurecimiento del cepo) pero aún latentes pese a cierta calma observada en las últimas semanas”. Las perspectivas inflacionarias para 2021, agregó Sigaut Gravina, son más elevadas.

Los datos de avance del Indice LCG para las dos primeras semanas de diciembre muestran una inflación de alimentos de 4% mensual, dejando un arrastre de 3,9% para todo el mes. Además, sobre esto se suman aumentos puntuales que ya fueron anunciados, como combustibles y prepagas. “Así, nuevamente esperamos un registro alto de inflación mensual para el último mes del año. Seguimos esperando una inflación de 35,8% acumulada al cierre de 2020”, dijeron.

“De cara a 2021 esperamos una aceleración de los aumentos. El levantamiento de las anclas inflacionarias empleadas este año, aun cuando sea gradual, traccionará una mayor inflación. Además, queda por ver si la demanda de dinero logra absorber el exceso de pesos que hay hoy en el mercado y el que se agregará el año próximo para financiar del déficit primario. Si no es así, ese exceso se volcará a bienes o más brecha y dando nuevo empuje a los precios de la economía”, concluyeron.

“Para los próximos meses esperamos una trayectoria creciente de la inflación debido a una progresiva flexibilización de la cuarentena, combinado con mayores restricciones al acceso de divisas al tipo de cambio oficial y al retardo que tiene tanto la política monetaria como también la suba de insumos claves como el combustible sobre los precios de los bienes minoristas”, dijeron desde ACM.

“Sumado a esto, existirían otros ajustes de precios relativos como son el caso de las subas en prepagas, combustibles y tarifas de telecomunicaciones que se esperan para diciembre y enero. De todas maneras, el actual congelamiento de tarifas eléctricas y la posposición del ajuste a enero, como también la manifiesta intención del BCRA de evitar un salto discreto del tipo de cambio podrían llevar a que la inflación se ubique en torno al 36% para el 2020, con una posible aceleración inflacionaria de cara al año 2021. En el año que viene un menor financiamiento monetario en 2021 podría anclar las expectativas inflacionarias. Sin embargo, posibles actualizaciones de tarifas con el fin de reducir la carga de subsidios a los servicios públicos podrían acelerar la inflación minorista. De fondo, el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial cercano al 3% mensual restringe la posibilidad de una baja sostenida de la inflación una vez relajadas las restricciones remanentes producto de la situación sanitaria”, agregaron.