Felipe Solá sorprendió: el acuerdo con la UE está “casi terminado”

3 de diciembre, 2020

felipe solá canciller venezuela

A través de un video, el canciller Felipe Solá se hizo presente en la 26° Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina (UIA) en el bloque “Política exterior pospandemia: exportar más y mejor”.

En primer lugar, Solá destacó que este “es un año en el que hemos estado condicionados permanentemente por la presencia del Covid-19”, pero igualmente el país siguió adelante con su misión de fortalecer el Mercosur y “no abandonarlo nunca”.

Según el canciller, se continuó con la agenda de acuerdos externos al Mercado Común del Sur, pero también se comenzó a debatir con Brasil, Uruguay y Paraguay sobre cuál es el mejor camino a seguir en esta área, ya que “nuestra estrategia va a ser siempre la estrategia que necesite la industria argentina exportadora en su conjunto” y agregó que “no tenemos ideas propias por encima de las ideas que tienen los privados, quienes verdaderamente exportan”.

Respecto a futuros acuerdos comerciales del bloque, explicó que actualmente hay propuestas con América Central, Ecuador y Colombia, mientras que Argentina en particular tiene propuestas con México y Perú.

A la hora de referirse al acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, el ministro de Relaciones Exteriores dijo que se encuentra “casi terminado”, pero actualmente “tiene inconvenientes en Europa muy fuertes” y destacó que “no sabemos si saldrá o no, pero estamos dispuestos a enviarlo al Congreso de forma tal de forzarnos entre todos a una modernización de la economía argentina y de la estructura comercial externa argentina que la haga más competitiva. No estamos en condiciones de cortarnos solos o decir que no a este tipo de acuerdo”. Un mensaje que sorprendió porque el peronismo había sido crítico del acuerdo firmado en la época de Cambiemos. El contexto, también: a diferencia de sus pares de la agroindustria, los industriales no estaban, ni están, tan entusiasmados con la apertura hacia Europa.

Solá informó que la Argentina va a continuar con su presencia en mercados consolidados, pero, al mismo tiempo, el Gobierno asumirá desafíos e intentará ingresar en mercados más dinámicos que le permitan al país aprovechar las ventajas competitivas.

Por último, el canciller se encargó de nombrar los tres obstáculos sistémicos que aquejan al sector exportador argentino, los cuales son la propia productividad, los problemas cambiarios y la competitividad sistémica: “Nosotros tenemos que trabajar en los tres, sobre todo en esta época de pandemia donde la regulación entre los países es cambiante y confusa, porque lo que realmente va a quedar es lo que sea sustentable y lo que hagamos sobre tecnología y ambiente para la inversión”. Como conclusión, expresó que “debemos hacerlo de manera sostenida y eso tendrá mucho que ver con nuestras relaciones con el mundo, y una actitud nuestra pragmática y muy moderna”.