En el exterior, las Bolsas suben y el dólar se debilita

2 de diciembre, 2020

En el exterior, las Bolsas suben y el dólar se debilita

Por Luis Varela

Después de un noviembre espectacular, en el que Wall Street tuvo el mejor mes en décadas, con las acciones argentinas viviendo una verdadera fiesta, pero con los bonos locales apagados, el arranque de diciembre volvió a mostrar una tónica bastante parecida: las bolsas del mundo estuvieron firmes, la Bolsa porteña estuvo en alza aunque un poco más moderada y los titulos públicos nacionales continúan de capa caída.

La persistente suba de los mercados de riesgo internacionales tienen una razón bien concreta: Gran Betaña arranca con la vacunación contra el Covid 19 el próximo lunes y Estados Unidos comenzará a hacerlo el 14 de diciembre. Si bien en muchas naciones hay cierto temor porque las vacunas son casi experimentales, la decisión del núcleo principal del capitalismo de Occidente, de comenzar a atacar el virus de manera concreta, alentó a los inversores, con la sensación de que la humanidad quedará viva, y viene un período de gran distensión, con lenta vuelta a la normalidad.

Y las subas en las bolsas externas fueron ciertamente consistentes: la Bolsa de Nueva York tuvo en sus índices principales un aumento promedio del 1%, con salto en algunos papeles tecnológicos, bajas en otros y gran rotación de carteras. Y lo más particular del caso es que algunas bolsas latinoamericanas brillaron, tanto la de San Pablo como la de México anotando subas superiores al 2% por la luz al final del túnel en el Covid, pero además el persistente incremento en las commodities.

Es que, de fondo, mientras se espera la vacuna, y su efecto, la Reserva Federal sigue estimulando, para que el mercado norteamericano no entre en desconfianza.  Y con esa inyección de dólares, el billete verde siguen perdiendo terreno contra casi todas las moneadas del mundo, y en paralelo casi todas las materias primas están subiendo, mejorando la posición relativa de los mercados emergentes, en general productores de ese tipo de productos.

Es tan sostenido el estímulo que ayer en el exterior el dólar no cambió contra el yen, pero bajó 0,5% en Chile, 0,8% contra la libra y el mexicano, 1,2% contra el euro y 2,5% en Brasil. Y esa movida determinó una nueva ola de aumentos en los metales básicos, que son insumos de las industrias, que se preparan para volver a producir con normalidad. Hubo subas del 1% al 2% en cobre, níquel y aluminio. Aunque el resto de los valores estuvo un tanto dispar, ya que muchos economistas advierten que esta “belle époque” que se festeja ahora con la llegada de las vacunas deberá enfrentar el desafío de ver qué pasa con las empresas y los empleos del mundo a lo largo de 2021.

Por eso, el petróleo estuvo apenas abajo, los metales preciosos volvieron a afirmarse, hubo zonas de descenso para los granos en Chicago. Y una luz de alerta, que debe ser confirmada, apareció en las criptomonedas, ya que corrió un rumor de que en EE.UU. se prepara un proyecto para buscar la manera de que las operaciones con esos valores no sean anónimas (algo que nadie explica cómo se podrá sacara a la luz) y eso hizo bajar al bitcoin de las alturas, con retrocesos de hasta el 6% en otras variantes del sector.

La sensación de euforia y desahogo que hay en los mercados mundiales hizo que también hubiera movimientos en los bonos globales. Ayer hubo bajas contado en los bonos de EE.UU., Canadá e Italia, y subas para los bonos de Brasil y la India. Pero los bonos argentinos siguen con capa caída, con una particularidad: la Comisión Nacional de Valores volvió a meter la cuchara, trabando a las casas de Bolsa (ALyCs) para que puedan operar per se con el bonos AL30, principal instrumento del dólar MEP. Con eso, el volumen en bonos argentinos se achicó, el promedio de titulos públicos volvió a perder precio y, en paralelo, el riesgo país de Argentina volvió a subir, ubicándose otra vez arriba de los 1.400 puntos básicos, siete veces por encima del promedio de los países vecinos.

El Gobierno quemó ayer nuevamente sus naves para planchar a como dé lugar los precios del dólar, ya que se acerca el cobro de los aguinaldos y Guzmán quiere desalentar que ahorristas e inversores terminen volcando sus pesos sobrantes a este tipo de colocación, ya que si el dólar vuelve a tentar el techo de $195 , puede provocarse otra crisis, y sería muy difícil de enfrentar.

Así, ayer el Gobierno vendió bonos y se desprendió de reservas. Operadores del mercado afirmaron que solo en el mercado cambiaria se vendieron US$ 50 millones ayer, y el BCRA informó oficialmente que perdió US$ 32 millones, por lo que quedan teóricos US$ 38.620 millones, de los cuales el 52% son yuanes casi inútiles integrados en el swap con China, que autoriza a usarlos, únicamente en el comercio bilateral.

Con toda esa movida, Martín Guzmán logró seguir manteniendo aplastado al blue, pero los otros cinco dólares de Alberto volvieron a subir y, atención, con aceleración en la devaluación de los dólares oficiales. El dólar turista subió 38 centavos hasta $143,47, el oficial subió 23 centavos hasta $86,95, el blue bajó $2 pesos hasta $153 pesos y el mayorista subió 12 centavos hasta $81,43. El dólar MEP subió 53 centavos hasta $144,73 y el contado con liquidación subió 71 centavos hasta $148,51. Y la brecha entre el dólar oficial y el blue bajó al 76% y la del CCL y el mayorista subió al 82,4%.

Pero, atención, el peso argentino se sigue devaluando fuerte contra otras monedas que el Gobierno no controla. Medidos en pesos, el euro saltó ayer 1,29 hasta 98,28, la libra subió 95 centavos hasta 109,31 y el real subió 38 centavos hasta 15,61. Y, lo más lamentable del caso, con una brecha que no termina de bajar, la consultora Abeceb advirtió que en noviembre hubo un déficit de US$ 275 millones con Brasil, el más alto desde junio 2018, con una caída del 22% en las exportaciones y un alza del 35% en las importaciones. Es decir, la brecha fomenta las importaciones y desalienta las exportaciones. Y el saldo comercial es la única fuente de dólares genuinos que tiene el país.

Con esa realidad como fondo, Guzmán sigue haciendo equilibrio en el alambre. Y hoy realizará una nueva licitación de deuda (de otras cuatro que realizará este mes) intentando cubrir un vencimiento de más de $100.000 millones que caen este viernes por la terminación de un papel denominado Lecer. A pesar del mal resultado que tuvo en los últimos llamados, Guzmán volverá a intentar colocar titulos en pesos, subastando tres títulos ajustados por CER y una letra ajustada a la tasa de pases.

El resultado de esta licitación comprobará si los inversores institucionales, que están acorralados en pesos, sin poder salir, siguen orientándose a los bonos ajustados por inflación, o si esperarán la llegada de la licitación que se hará en dos semanas, el día 15 específicamente, cuando Guzmán ofrecerá un bono en hard-dollar, por un total de US$ 750 millones, intentando seguir dándole salida a los fondos Pimco y Templeton, que están entre los que cada día presionan al contado con liquidación para salir de Argentina, y no volver hasta que haya un Gobierno con otro tipo de credibilidad y política económica.

Así, mientras los mercados del mundo estuvieron festivos, las bolsa local estuvo sostenida, pero con menos negocios. Con $909 millones operados en acciones y $1.703 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 0,6%. Hubo suerte diversa en los papeles, aunque en el exterior los ADR estuvieron firmes, con Corporación América volando por la extensión de su licencia por Aeropuertos Argentina 2000 y también con buen día para YPF y Edenor.

Detrás de todo esto, siguieron apareciendo datos que indican que la reactivación se va ralentizando. La venta de motos de noviembre fue 15,6% más baja que en octubre y el 2020 será largamente el peor año de los últimos tres lustros. Y, con el supercepo, sigue habiendo preocupación por el abastecimiento de importados, y la consecuente suba de precios por escasez y desabastecimiento.

De manera sorpresiva, el estudio de Orlando Ferreres calculó que noviembre tendrá una inflación más baja que la de octubre (+3%), pero Guido Lorenzo de LCG advirtió, en cambio, que la inflación se acelera.