El mundo juega a favor, pero no lo podemos aprovechar

11 de diciembre, 2020

El mundo juega a favor, pero no lo podemos aprovechar

Por Andrés Borenstein (*)

Hay un viejo refrán que dice “llueve sopa y salimos con un tenedor”. Eso se podría aplicar hoy a Argentina. Es que el mundo se puso bueno para la economía argentina, pero no estamos en posición favorable para aprovecharlo. Las condiciones financieras internacionales están desde hace algunos meses en zona de confort, según el Indice de Condiciones Financieras que realizan en conjunto Econviews y el IAEF. Y el panorama sigue luciendo alentador en ese frente. Monedas emergentes más fuertes, liquidez alta y materias primas más valoradas.

El problema son las condiciones financieras domésticas que siguen en zona de stress importante y muestran un divorcio respecto del mundo. En noviembre, el índice de condiciones financieras (ICF) se ubicó en -96.2 mejorando en 7.4 puntos la performance de octubre. Tanto el indicador local como el internacional mejoraron en noviembre. El local ahora está en -108.2 y el internacional en 12 puntos. En abril pasado, el ICF llegó a estar en -278.4 producto de un negativo de 153.9 en las condiciones locales y 124.5 en las externas. El subíndice externo ya está positivo desde agosto, mientras que el local si bien mejoró desde lo peor de la pandemia, no logra levantar cabeza más allá de mejoras marginales. La última vez que el índice local estuvo en condiciones de confort fue en julio del 2018, hace 28 meses.

La última vez que hubo una diferencia entre la situación local y externa de tal magnitud fue en 2008 y tuvo el signo inverso. Con la crisis de Lehman Brothers las condiciones externas se deterioraron hasta casi 300 puntos mientras que las locales estuvieron apenas negativas. Desde que la Argentina impuso un cepo a fin del 2011 las condiciones locales fueron siempre peores que las internacionales con la excepción de los primeros dos años del Gobierno de Mauricio Macri.

A nivel local la mejora de noviembre tuvo todo que ver con la baja de la brecha que en octubre había explotado y en menor medida con una tenue recuperación de los depósitos en dólares (confianza en los bancos). En total cinco variables mejoraron, una quedó igual y cuatro empeoraron entre las que se destacaron liquidez de largo plazo (depósitos menos créditos) y expectativas de devaluación. Falta mucho para cerrar diciembre, pero al menos esta variable sigue por el camino de la recuperación.

A nivel internacional también cinco variables mejoraron en noviembre, una quedó estable y cuatro empeoraron. La que más incidió del lado positivo fue la baja en la volatilidad de las acciones americanas. También ayudó la baja del riesgo emergente. Del lado negativo influyó la floja performance de acciones de mercados emergentes (sin Argentina) y la mayor volatilidad de las monedas emergentes.

El mundo juega a favor, pero no lo podemos aprovechar

La importancia de este índice es que correlaciona bastante bien con el nivel de actividad. El ICF es un razonable predictor de la variación interanual del PBI sin agro como muestra el gráfico. El índice de condiciones financieras releva 20 variables, 10 internacionales y 10 locales y produce un índice que cuando está en terreno positivo indica confort y cuando está negativo implica stress. Ambos capítulos tienen igual peso. En forma muy simplificada, el ICF busca reflejar la disponibilidad y el costo del financiamiento para el Gobierno, las provincias, las empresas y las familias argentinas. Si bien no pretende ser un indicador líder de actividad ni reproducir el comportamiento de ninguna variable económica ni financiera, el ICF captura adecuadamente el modo en que las condiciones financieras impactan sobre los niveles de actividad financiera y económica.

El ICF se construye a partir del análisis de componentes principales de un conjunto de variables seleccionadas, en línea con la metodología del Financial Stress Index (FSI) de la FED de St. Louis (STL-FSI) o de la FED de Kansas City (KC-FSI). El análisis de componentes principales es un método estadístico de extracción de los factores responsables de explicar los movimientos conjuntos de un grupo de variables.

(*) Economista Asociado de Econviews