Mercados: el Gobierno ancla al dólar y las acciones ceden                              

10 de diciembre, 2020

Mercados: el Gobierno ancla al dólar y las acciones ceden                              

Por Luis Varela

Hoy se cumple un año con Alberto Fernández al mando del Poder Ejecutivo argentino. Con motivo de esta celebración, la vicepresidenta Cristina Kirchner volvió a difundir una nueva carta, en la que irónicamente no lo mencionó, pero sí se enfocó contra la Corte Suprema, advirtiendo que tienen un poder perpetuo, sin tener que ser ratificado por elecciones y advirtiendo, además, que “no debería extrañar que empiece a dictar fallos para hacer fracasar a este Gobierno”.

Mientras Cristina sigue enfocada en su pelea con la Justicia, para limpiar todos los procesos que la tienen a mal traer, el presidente Fernández siguió montado en su frase de “reconstrucción de la Argentina que nos dejaron”, manifestando de manera reiterada que los indicadores van mejorando, y con un mensaje indirecto a su vice, con la que no se habla, dijo que su Gobierno no habla de brotes verdes ni modifica los números del Indec.

Lo particular del caso es que justo cuando habla de lenta recuperación, el propio Indec dio ayer números sobre la industria y otros sectores económicos, destacando que el repunte que se había visto de setiembre para octubre, se apagó en noviembre. Y en los ámbitos empresarios se ratifica que los precios internos están en ebullición y que no hay inversiones en puerta, ni programas que permitan imaginar un crecimiento del empleo.

Con esa dura pelea política en la cumbre del poder y con cierta ceguera en cuanto a la realidad económica, el ministro de Economía, Martín Guzmán, siguió empecinado en seguir frenando a como dé lugar los precios del dólar. Y ayer volvió a lograrlo: volvieron a bajar de manera sostenida los valores de los dólares libres, mientras que los dólares oficiales siguen montados en el crawling peg (microdevaluaciones) levemente superior a la inflación.

La parte buena de esta baja del dólar fue que en esta oportunidad, tal como ocurrió en los últimos días de la semana pasada, no hubo pérdida de reservas de parte del Banco Central. Los operadores manifestaron que la baja de los dólares libres obedecen a venta de bonos de parte de manos amigas: y la movida es siempre igual, el día se inicia con los dólares hacia arriba y a una hora determinada aparecen fuertes ventas de bonos, que terminan calmando el valor del los dólares financieros libres.

Así, mientras en el mundo el valor del dólar en relación a las principales monedas está actuando ahora de manera más sostenida (tras una larga baja de seis meses), el billete verde estuvo muy flojo en Buenos Aires. El mayorista terminó a $82,04, el oficial a $87,38, el blue a $149, el MEP a $139,64 y el CCL a 143,04. Y hubo una particularidad: el dólar ahorro terminó encima del MEP y el CCL a $144,18.

Con este movimientos hay bajas de entre 3% y 4% en lo que va de diciembre para el blue, el MEP y el CCL y gracias a la paralela suba de los dólares oficiales, la brecha entre el dólar oficial y el blue bajó al 70,5% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 74,3% (casi la mitad de la cumbre de octubre, cuando había corrida cambiaria).

En el exterior, mientras tanto, el dólar subió 1,2% en Brasil, 0,4% en México, 0,2% contra el euro y 0,1% contra el yen, pero bajó 0,2% en Chile y 0,4% contra la libra. Y contra monedas no dólar, que el Banco Central no maneja ni con venta de reservas ni con venta de bonos, el peso siguió retrocediendo: medidos en pesos, la libra subió 30 centavos hasta 109,96, el euro subió 11 centavos hasta 99,12, aunque el real bajó un centavo hasta 15,87.

El mundo, mientras tanto, estuvo enfocado en las reacciones que empiezan a aparecer con las vacunas contra el coronavirus. Hubo algunos inconvenientes, tanto para la vacuna Pfizer como para la Sputnik. Una provocó unos pocos casos de reacciones adversas para quienes sufren alergias y la otra tuvo contraindicaciones para los que en general tienen alto consumo de alcohol.

Debido a esos contratiempos, y a una rotación de carteras imparable, con los inversores conocedores saliendo del mercado porque ven venir una baja importante, las Bolsas del mundo estuvieron con precios hacia abajo: la Bolsa de Nueva York anotó una baja promedio del 1%, pero el Nasdaq cayó casi 2%, con algunas bajas muy fuertes para Tesla y Zoom, empresas que habían volado en los meses anteriores. Y, en línea con eso, las bolsas latinoamericanas también achicaron, algo menos del 1%, con un clima global en el que todos los inversores quieren adivinar si 2021 será un año de crecimiento o de achicamiento de empresas.

Y mientras los mercados externos sufrieron, el mercado argentino de títulos sufrió un poco más. La venta de bonos hizo que los titulos que surgieron de los canjes de deuda, AL29, AL30 y AL35, en el caso del canje argentino, y GD29, GD30 y GD35, en el caso del canje ley New York, las bajas fueron consistentes “porque las manos amigas venden esos papeles en el MEP y el CCL para tener al dólar dormido”, afirmaron en las mesas del microcentro.

Y mientras los bonos seguían sin fuerza, con el riesgo país achicando 18 unidades debido a la baja de los dólares financieros, hasta 1.434 puntos básicos, la peor parte del día la tuvo la Bolsa de Buenos Aires y los ADR argentinos que cotizan en Estados Unidos. Con $930 millones operados en acciones y $1.417 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires se desplomó 5,1%. Y los ADR anotaron caídas de hasta el 7%, con Central Puerto, Mercado Libre, IRSA y Telecom llevándose la peor parte.

La baja de las acciones obedeció esencialmente a dos motivos. El impuesto a la riqueza ya es un hecho: solo falta que se publique en el Boletín oficial. Y además se está organizando un panel de 2.000 precios cuidados (combinando congelados y cuidados actuales), con inspectores de comercio labrando actas y poniendo multas a comercios que en muchos casos están al borde del cierre.

Con todo ese marco, los titubeos por las vacunas generaron dudas en las commodities, pero con alguna buena nueva para Argentina. El petróleo achicó apenas. Se profundizó la baja de los metales preciosos, por la mayor firmeza del dólar. Los metales básicos actuaron mixtos, ya que no se sabe con qué velocidad vendrá la reactivación (tanto en Europa como en Estados Unidos  hay otra vez mucha gente en camas de terapia intensiva). Hubo una firme suba para los granos en Chicago, no tanto en Rosario. Y la preocupación de los millenials fue que el bitcoin volvió a retroceder, 2,7%, ya que los gobiernos están buscándole la vuelta para ndólar minar sus operaciones.