Cuidado de ancianos, una de las profesiones con más perspectivas de crecimiento

15 de diciembre, 2020

Cuidado de ancianos, una de las profesiones con más perspectivas de crecimiento

Por Diana Scharovsky (*)

Hace apenas dos años, por primera vez en la historia, las personas de 65 años o más superaron en número a los niños menores de cinco años en todo el mundo y se estima que la cantidad de ciudadanos de 80 años o más se triplicará: de 143 millones en 2019 a 426 millones en 2050, según las de Naciones Unidas. Dentro de 30 años, el 80% de las personas mayores vivirá en países de ingresos bajos y medianos. La pauta de envejecimiento de la población es mucho más rápida que en el pasado.

Por su parte, la ciencia evoluciona velozmente, y estos avances han logrado que la expectativa de vida sea cada vez más alta. Estos datos son motivo suficiente para entender que las profesiones relacionadas al cuidado de este grupo poblacional tienen una proyección importante en el futuro, y que la demanda va a aumentar progresivamente en relación con el envejecimiento de la población.

Sin embargo, hay que entender que la concepción de la vejez cambió a lo largo de la historia. Si nos remontamos al pasado, la expectativa de vida, que estaba influenciada por la supervivencia a los peligros del medioambiente y a enfermedades sin tratamiento, era de 25 años en general. Hoy, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas de 60 a 74 años son consideradas de edad avanzada; de 75 a 90 viejas o ancianas, y a las que sobrepasan los 90 se les denomina viejos. Todos los países se enfrentan a retos importantes para garantizar que sus sistemas sanitarios y sociales estén preparados para afrontar ese cambio demográfico debido a que hoy la gente vive mucho más.

¿Estamos preparados?

La tecnología avanza a pasos agigantados y aumenta nuestra esperanza de vida, sin embargo, la calidad de vida de este grupo etario debe ser un punto de reflexión. No solo porque, como sociedad, debemos desarrollar políticas claras para enfrentar el envejecimiento de la sociedad, sino también porque es fundamental estimular a las parejas jóvenes para que tengan más hijos (ayuda económica, acceso a la salud y a la educación de los niños) y, en consecuencia, aumentar la población de menor edad para equiparar y modificar la pirámide poblacional actual, que si hoy la analizamos,, y teniendo en cuenta la referencia de las OMS que considera los 60 años como edad avanzada, podemos observar que:

➔ El 15,5% de nuestra población pertenece al segmento de edad avanzada y ancianos.

➔ El 59,9% corresponde a la población activa.

➔ El 24,6% son niños y adolescentes entre 0 y 14 años.

Podríamos afirmar que, según estadísticas que se desprenden de la pirámide actual, 40% de la población (niños, adolescentes y personas mayores) tienen algún tipo de dependencia económica, física, afectiva o emocional que es resuelta por el 60% de los adultos restantes, lo cual es evidentemente una carga importante para ese grupo.

Por este motivo, los trabajos relacionados al cuidado de los adultos mayores son considerados profesiones del futuro, ya que se avecina un mundo con mayor cantidad de centenarios (debido a la altanexpectativa de vida), pero con un número menor de nacimientos, por lo que la estructura de la sociedad demandará más jóvenes que se dediquen a acompañar y cuidar a las personas mayores.

El envejecimiento de la población está a punto de convertirse en una de las transformaciones sociales más significativas del Siglo XXI, y tendrá efectos en todos los sectores de la sociedad, en el mercado laboral y financiero, y en la demanda de bienes y servicios. El cuidado de los adultos es una gran oportunidad para la generación de empleo para todo el mundo.

Todo es dinámico, cambia y evoluciona, pero queremos poner el foco en que los políticos y profesionales jóvenes deben reflexionar sobre el futuro para lograr un mundo mejor para los ancianos, que serán ellos mismos dentro de unos años.

(*) Presidente de la Fundación Participación 360