Cristina Fernández de Kirchner: “La Corte encabezó y dirigió el proceso de ‘lawfare’, que aún continúa”

9 de diciembre, 2020

Cristina Fernández de Kirchner: "La Corte encabezó y dirigió el proceso de 'lawfare', que aún continúa"

A un día de cumplir un año de Gobierno, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner publicó una nueva carta, un formato de intervención casi excluyente en este 2020. En la misiva, hizo un balance del año, por poderes del Estado. Allí recordó los logros alcanzados en el Legislativo; mencionó, sin mucho entusiasmo, el Poder Ejecutivo (allí cambia el pronombre y se excluye como si no fuera parte del Gobierno) y fustiga con dureza a la Corte Suprema, en particular y la Justicia, en general, ese “poder perpetuo” que “jamás va a elecciones…”.

Sobre el Legislativo, ponderó el trabajo frente el “desafío inédito” que presentó la pandemia. “Teníamos que crear una nueva forma de funcionamiento para poder seguir trabajando y, al mismo tiempo, teníamos que cuidar la vida de todos y todas”, señaló.

“No fueron sólo las 32 sesiones. En este año se hicieron 215 reuniones de comisión, en las que participaron 284 expositoras y expositores invitados. No hay registros históricos de semejante actividad legislativa”, dijo Cristina, justo un día antes de que la cámara que preside debate la nueva fórmula de movilidad y los fondos porteños. Semanas antes de que, si no falla el poroteo en la Cámara Baja, la interrupción voluntaria del embarazo pueda ser ley y, acaso, tenerla como artífice, si la votación en el recinto termina empatada en 36.

Aprobamos 40 leyes y dimos media sanción a 87 proyectos de ley que fueron remitidos a la Cámara de Diputados. Entre ellos, todos los proyectos enviados por el Poder Ejecutivo al Senado.

El Poder Ejecutivo

Asimismo, en un guiño a Martín Guzmán, remarcó la importancia de la reestructuración del 99% de la deuda externa en manos de bonistas privados “que, como ya sabemos, dejó el Gobierno de Cambiemos” y la implementación del IFE y el ATP, con lo que “se sostuvo durante la pandemia a los más vulnerabilizados y al trabajo registrado y, obviamente, también a las empresas que lo brindan”.

También destacó que “se pudo rearmar un dispositivo y una infraestructura sanitaria que permitió que a ningún argentino o argentina le falte una cama, un respirador o un médico cuando lo necesitó por esta verdadera desgracia del Covid”.

Afectado por dos pandemias (una anunciada y otra inesperada), dijo Cristina, el Poder Ejecutivo “ha hecho un gran esfuerzo para afrontar dos tragedias”. Gusto a poco y sin mencionar a Alberto Fernández, a quien ella ungió para liderar el frente.

El otro poder

Por otro lado, apuntó contra el Poder Judicial y, en particular, la Corte Suprema. Señaló que “no hizo más que confirmar que fue desde allí, desde donde se encabezó y dirigió el proceso de lawfare” contra ella y otros dirigentes kirchneristas. “Esa articulación mediática-judicial para perseguir y encarcelar opositores, se desplegó en nuestro país con toda su intensidad desde la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia de la Nación y, lo que es peor: aún continúa”, sostuvo, días después del fallo de la Corte Suprema que dejó firme la condena a 5 años y 10 meses de prisión por cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública.

Críticas de Cristina Fernández de Kirchner a la Justicia

Primero disparó contra los dos jueces propuestos por Néstor Kirchner entre 2003 y 2004, y que actualmente ocupan su cargo en el Máximo Tribunal: Ricardo Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco.

En cuanto al expresidente de la Corte Suprema, lo denominó como “el que se fotografiaba con el Juez brasileño Sergio Moro y con Claudio Bonadío”.

“El primero -Sergio Moro- es el que sin pruebas metió preso al ex presidente del Brasil, Inacio Lula Da Silva, impidiéndole ser candidato a presidente y posibilitando la llegada al poder de Jair Bolsonaro, quien lo premió designándolo, en un escándalo sin precedentes, como su Ministro de Justicia. El segundo nunca rindió un examen para ser magistrado e integro la célebre lista de los ‘jueces de la servilleta’. Bonadío se autodefinía como un practicante del ‘derecho penal creativo’: aberración jurídica si las hay y auténtico eufemismo del lawfare y la persecución a dirigentes populares”, determinó Kirchner.

“Les aseguró que todas las instancias superiores les iban a confirmar y convalidar todas las decisiones de primera instancia que dictarán contra los dirigentes y ex funcionarios kirchneristas. Lawfare al palo”, continuó en la carta.

En cuanto a Highton de Nolasco, la vicepresidenta afirmó que “no sólo no renunció a su cargo al cumplir los 75 años de edad -como lo hiciera el Dr. Zaffaroni-, sino que además recurrió a un Juez de primera instancia para que le permitiera permanecer en el cargo en acuerdo con el Gobierno de Cambiemos -que no apeló aquella resolución judicial- y en abierta violación a la jurisprudencia de la misma Corte Suprema y a lo dispuesto por la Constitución Nacional”. 

A su vez, destacó el papel del Gobierno anterior en la conformación de la Corte Suprema actual, ya que Mauricio Macri “intentó nombrar a Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti como miembros” a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia. “Lo más terrible de aquel episodio fue que quienes debían garantizar el cumplimiento de la Constitución y las leyes en todo el País, aceptaron ser designados por decreto sin cumplir lo que prescribe la Constitución Nacional y las leyes, que exigen un procedimiento determinado y preciso para cubrir las vacantes de la Corte”, criticó.

Luego, fue contra los exfuncionarios del Gobierno de Cambiemos con el foco en el “blindaje judicial” que poseen. “A nadie debería extrañarle entonces, no sólo que el Lawfare siga en su apogeo, sino que además, se proteja y garantice la impunidad a los funcionarios macristas que durante su gobierno no dejaron delito por cometer, saqueando y endeudando al país y persiguiendo, espiando y encarcelando a opositores políticos a su gobierno”, indicó.  

Por último, se refirió al rol de la Corte respecto al acuerdo del Gobierno de Macri con el FMI, a la que acusó de “consentir alegremente” al endeudamiento. Dejó entrever que no se sorprendería si la Corte también “empieza a dictar fallos de neto corte económico para condicionar o extorsionar a este gobierno… O lo que es peor aún: para hacerlo fracasar”. “De los tres poderes del Estado, sólo uno no va a elecciones. Sólo un Poder tiene la palabra final sobre las decisiones del Poder Ejecutivo y del Poder Legislativo”, concluyó. ¿Qué impacto tendrá la carta?