Tarifas 2021: entre el atraso acumulado y las elecciones

24 de noviembre, 2020

Tarifas 2021: entre el atraso acumulado y las elecciones

Durante los últimos días, el presidente Alberto Fernández anunció que el aumento de las tarifas de los servicios públicos, que están congeladas desde el primer trimestre de 2019, se empezará a discutir a partir de marzo del próximo año. Sin embargo, especialistas prevén que probablemente los aumentos no se realizarán en esa fecha, lo cual afectaría al sector energético del país.

“Las últimas declaraciones del Presidente sobre el inicio de la discusión de las tarifas son preocupantes para la economía energética del país. Si los incrementos se efectivizan en marzo o abril, el aumento directo de esos aumentos impactarán en julio o agosto, aproximadamente, meses que están muy cerca de las elecciones legislativas. Y luce por lo menos difícil que un gobierno suba las tarifas en medio de una elección”, afirmó Alejandro Einstoss, integrante de IAE Mosconi, ante El Economista.

De acuerdo con el especialista en energía, si estos aumentos se posponen para después de las elecciones legislativas del próximo año, habrá pasado prácticamente todo 2021 sin aumentos tarifarios, lo cual tendría dos consecuencias.

“Por un lado, dicha postergación afectaría más a las empresas energéticas, que tienen pérdidas históricas. Los balances de las principales empresas distribuidoras de energía, tanto de gas como de energía eléctrica, van a cerrar 2020 con un pérdidas históricas, que difícilmente aguanten un 2021 sin recomposición tarifaria o aumentos de subsidios”, indicó.

Por otro lado, según Einstoss, si el Gobierno decide aumentar los subsidios a las tarifas públicas, no va a poder cumplir con los compromisos fijados en el Presupuesto 2021, que se acabó de aprobar en el Congreso, ni con “la promesa implícita” ante el Fondo Monetaria Internacional (FMI), en el marco de las negociación, que no habrá aumentos en estos subsidios.

“Los dichos del Presidente sobre las tarifas lo que hacen es abrir un cono de sombras y dudas sobre toda la economía energética del país, que esperaba una recomposición tarifaria durante 2021, pero que de empezarse a pensar recién en marzo, las probabilidades de que efectivamente se realicen, a mi criterio, son bajas”, destacó.

En cuanto al incremento del precio de los combustibles, que ayer YPF realizó una suba de 2,5% y otras empresas realizaron un ajuste cercano al 3%, el director de la consultora LCG, Guido Lorenzo, señaló también en diálogo con El Economista que el impacto de segunda ronda (efectos sobre la cadena de valor) se verifica durante los tres meses posteriores al incremento inicial.

“Actualmente, el nivel de la actividad económica es bajo y podría haber menos traspaso en los precios, pero ya hay mucha gimnasia en la remarcación de los mismos y, además, muchos pesos para convalidar los aumentos”, afirmó Lorenzo. “Faltan muchos precios por descongelar, y sin un plan antiinflacionario podría ser traumático de digerir para el sistema”, advirtió.