Sin muchas ganas, Fernández y Bolsonaro hablarán hoy sobre la relación bilateral

30 de noviembre, 2020

Sin muchas ganas, Fernández y Bolsonaro hablarán hoy sobre la relación bilateral

El presidente Alberto Fernández mantendrá hoy, cerca de las 11.30, una videoconferencia desde la residencia de Olivos con su par de Brasil, Jair Bolsonaro. El motivo es que se cumplen 35 años desde el encuentro de los exmandatarios Raúl Alfonsín y José Sarney en Foz de Iguazú.

En conmemoración de aquel evento de 1985, el 30 de noviembre fue instituido como el Día de la Amistad Argentino-Brasileña.

“Durante la comunicación, Fernández y Bolsonaro buscarán continuar fortaleciendo las múltiples agendas comunes que componen la relación bilateral en busca de una mayor integración. El diálogo es resultado del sostenido trabajo de coordinación política que ambos países han llevado a cabo en los últimos meses y que tuvo como resultado el crecimiento del comercio bilateral, al punto que Brasil nuevamente se posicionó como el principal socio comercial de la Argentina”, detallaron desde Casa Rosada.

La realidad, sin embrago, muestra una relación fría y distante, muy lejos de la sincronía de los años del Partido de los Trabajadores (PT) de Lula da Silva y Dilma Rousseff y el Frente para la Victoria (FpV) de los Kirchner. Años en los que no había sólo sintonía política sino crecimiento económico.

El volumen de comercio bilateral es una muestra del deterioro de la relación bilateral, así como de los problemas económicos de ambos países. Según estimaciones de Abeceb, el flujo comercial bilateral sería de apenas US$ 16.232 millones en 2020, un similar al del 2005 y muy lejos de aquel record de casi US$ 40.000 millones.

Además de ese trasfondo, hubo varios “dardos” entre la Casa Rosada y el Palacio del Planalto: Fernández visitó a Lula en la cárcel de Curitiba en 2019 y Bolsonaro, que no vino a la asunción de Fernández, acusa a Argentina de ser “socialista” y de ir camino a Venezuela. Las críticas bilaterales “garpan” electoralmente en las bases de cada uno.

La crisis en Venezuela, el medioambiente, el futuro del Mercosur o el TLC con la Unión Europea: las coincidencias bilaterales hoy son muy pocas. Sin embargo, más allá de las diatribas, la relación bilateral es una política de Estado. Sin muchas ganas, pero con sentido de la responsabilidad, Fernández y Bolsonaro compartirán agenda oficial por primera vez en varios meses.