Reino Unido recorta ayuda exterior y proyecta la peor recesión en más de 300 años

26 de noviembre, 2020

Reino Unido recorta ayuda exterior y proyecta la peor recesión en más de 300 años

El Gobierno británico enfrentó la furia el miércoles después de deshacerse de su antiguo objetivo de ayuda exterior a raíz de lo que describió como la recesión más profunda en más de tres siglos.

En un comunicado a los legisladores, el jefe del Tesoro, Rishi Sunak, dijo que el objetivo de asignar el 0,7% del ingreso nacional a la ayuda exterior se reducirá al 0,5%. Se espera que la medida libere 4.000 millones de libras (US$ 5.300 millones) para que el Gobierno de Boris Johnson lo use en otras partidas, dinero que los críticos dicen que podría usarse para salvar miles de vidas en las partes más pobres del mundo.

“En un momento de crisis sin precedentes, el Gobierno debe tomar decisiones difíciles”, dijo Sunak.

Sin dar un cronograma, dijo que el Gobierno tiene como objetivo volver al objetivo establecido por primera vez por el laborista Tony Blair en 2004. Y dijo que incluso con el nuevo objetivo, Reino Unido seguirá siendo el segundo mayor gastador de ayuda exterior entre el G7.

La decisión va en contra de la promesa del Gobierno el año pasado de mantener el objetivo de ayuda y generó fuertes críticas de todo el espectro político, incluso dentro del propio Partido Conservador del primer ministro Johnson.

Liz Sugg, una funcionaria del Ministerio de Relaciones Exteriores, renunció a raíz de la decisión, argumentando que “disminuirá nuestro poder para influir en otras naciones para que hagan lo correcto”. Dijo que socava los esfuerzos de Johnson por promover una “Gran Bretaña global” tras la salida del país de la Unión Europea a principios de 2020.

Reino Unido es considerado uno de los líderes mundiales en temas de desarrollo, por lo que el recorte fue recibido con consternación por parte de los activistas contra la pobreza.

“Cortar el sustento del Reino Unido a las comunidades más pobres del mundo en medio de una pandemia mundial dará lugar a miles de muertes que de otro modo podrían prevenirse”, dijo el director ejecutivo de la ONG Oxfam, Danny Sriskandarajah.

El director ejecutivo de Save the Children, Kevin Watkins, dijo que la decisión había “roto la reputación de liderazgo de Gran Bretaña en el escenario mundial” antes de la celebración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021.

“Nuestra emergencia de salud aún no ha terminado y nuestra emergencia económica apenas ha comenzado”, advirtió Sunak.

Los analistas económicos independientes del Gobierno predicen que la economía británica se contraerá 11,3% este año, “la mayor caída en la producción en más de 300 años”.

Pese a esto, se espera que la economía vuelva a crecer el próximo año a medida que se alivien las restricciones del coronavirus y aparezcan las vacunas, aunque advierten que si no se llega a un acuerdo comercial posterior al Brexit con la UE, se borrarían 2 puntos porcentuales de crecimiento para el próximo año.

Suponiendo que se asegure un acuerdo comercial para la fecha límite de fin de año, se prevé un crecimiento del 5,5% en 2021 y del 6,6% en 2022. Como resultado, la producción perdida durante la pandemia no se habrá recuperado hasta el último trimestre de 2022.

Sunak advirtió que el costo de la pandemia creará “cicatrices” a largo plazo, con una economía 3% más pequeña en 2025 de lo previsto en marzo, antes del primer cierre.

La caída masiva de la producción de este año provocó un enorme aumento del endeudamiento público, ya que el gobierno trató de amortiguar el golpe y los ingresos fiscales cayeron. Sunak dijo que el gobierno inyectó 280.000 millones de libras en la economía para superar la pandemia. Se prevé que los préstamos públicos de este año fiscal alcancen los 394.000 millones de libras, o el 19% del ingreso nacional, “el nivel más alto registrado de préstamos en nuestra historia en tiempos de paz”.

Advirtió que la deuda pública subyacente está aumentando hacia el 100% del PIB.

“Por altos que sean estos costos, los costos de la inacción habrían sido mucho más altos”, dijo. “Pero esta situación es claramente insostenible a medio plazo”.