Oxford no pudo elegir solo una ‘palabra del año’ para 2020

23 de noviembre, 2020

Oxford no pudo elegir solo una 'palabra del año' para 2020

El Oxford English Dictionary (OED) no pudo nombrar su palabra tradicional del año para 2020, sino que ha explorado hasta qué punto y con qué rapidez se desarrolló el idioma este año.

“Rápidamente se hizo evidente que 2020 no es un año que se pueda acomodar perfectamente en una sola ‘palabra del año‘”, dijo el OED.

El informe, titulado “Palabras de un año sin precedentes”, utiliza un adjetivo que experimentó un gran aumento en su uso durante 2020.

En un año en el que el uso de la palabra pandemia aumentó en más del 57.000%, Oxford Languages destaca también palabras relacionadas con incendios forestales, coronavirus, confinamiento, grupos burbuja, Black Lives Matter, trabajadores básicos, etc.

“Nunca he presenciado un año en el lenguaje como el que acabamos de tener”, señaló Casper Grathwohl, Presidente de Oxford Dictionaries. “Es algo sin precedentes y un poco irónico: en un año que nos dejó sin palabras, 2020 ha estado más lleno de nuevas palabras que ningún otro”.

En este sentido, el informe de la institución resalta algunos términos nuevos, como “Blursday” -que captura la forma en que la semana se diluyen creando una sensación eterna-, “covidiots” o “doomscrolling”- necesidad incesante de consumir historias sombrías-. No obstante, durante este año también se han rescatado viejas palabras, como “coronavirus” -acuñada en 1968- o “salvoconducto”.

En enero, el término más utilizado fue “impeachment”, atendiendo al procedimiento político que se preparaba contra el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, un par de meses más tarde, “coronavirus” se había convertido en uno de los sustantivos más comunes en inglés, superando incluso a incondicionales como “time”.

Palabras como “médicos”, “EPI”, “mascarillas”, “repartidores”, “trabajadores esenciales”, “confinamiento” o “refugio” crecieron considerablemente a partir de marzo. Términos como “distanciamiento social” o “aplanar la curva” se popularizaron para simplificar conceptos médicos, al tiempo que movimientos como “stay-at-home” se han hecho de dominio público.

Por otro lado, las corrientes de pensamiento negacionistas también han dejado huella en el vocabulario de este año, con términos como “mask up”, “anti-mask”, “anti-masker” and “mask-shaming” proliferando con la llegada de la nueva normalidad. En esta línea, la palabra “reapertura” también aumentó en frecuencia a medida que se acercaba el verano, en relación con la cantidad de puntos de venta que se cerraron durante la cuarentena, mientras que “Moonshot” entró en uso, como el nombre del programa del gobierno de Reino Unido para test y pruebas masivas de covid.

Como consecuencia al confinamiento, la palabra “remoto” experimentó un crecimiento de más del 300% desde marzo. Tradicionalmente asociada a “control”, o “isla”, han comenzado a identificarse con “trabajo”, “aprendizaje” y “escuela”. Otras palabras que se utilizan mucho más son “workcation” -unas vacaciones en las que también se trabaja- o “staycation” -unas vacaciones en casa o en su país de origen-. Ambos neologismos tuvieron un aumento en el uso del 500% y 380% respectivamente.

Las siglas o combinaciones de palabras son algunas de las curiosidades que suelen encontrarse en la lista de palabras del año que elabora Oxford. En esta ocasión, destaca “Twindemic”, la concurrencia de dos epidemias, o “infodemic”, la explosión de información relacionada con la pandemia y que ha provocado ansiedad.

Más allá de la pandemia

El informe de Oxford también destaca palabras y frases relacionadas con la justicia social, como “Black Lives Matter”, “June 19th”, “descolonizar” y “aliarse”, algunas de las cuales aumentaron drásticamente a partir de finales de mayo, a raíz de las protestas contra el asesinato de George Floyd a manos de la policía.

Por otro lado, la palabra “Brexit” se usó 80% menos este año, pero aumentó el uso de la frase “cultura de la cancelación”, en relación a la retirada del apoyo de figuras públicas cuyas palabras y acciones se consideran socialmente inaceptables.

Por último, destacan el término “anthropause”, que se refiere a la desaceleración global de los viajes y otras actividades humanas y sus consecuencias positivas, como la disminución de la contaminación lumínica y acústica.