La oficina corporativa del futuro debe planificarse desde hoy, dice PwC

4 de noviembre, 2020

OFICINAS DEL FUTURO

La oficina corporativa está a punto de sufrir una importante renovación en un mundo reestructurado por la pandemia. Según un sondeo realizado por PwC Argentina y del que participaron alrededor de 200 empresas del país, 97% ha implementado el trabajo remoto, el 34% ya definió que adoptará un formato mixto tras la pandemia y solo 7% descarta hacerlo tras el fin de las restricciones sanitarias.

“Existe una percepción de que todos se benefician con el  teletrabajo: los empleados evitan largos desplazamientos y pasan más tiempo con su familia, y los empleadores tienen acceso al talento independientemente de dónde se encuentren, mejoran su resiliencia a través de una fuerza laboral distribuida y reducen los gastos al optimizar el espacio inmobiliario ocupado”, dice Alejandro Rosa, socio de PwC Argentina.

“Incluso es beneficioso para el medio ambiente gracias a la disminución de la circulación de personas, menos viajes de negocios, calefacción y acondicionamiento del espacio”, agrega Rosa. Lo ocurrido durante la pandemia también ayudó a derribar el prejuicio que decía que los empleados no podían ser productivos fuera de la oficina.

“La realidad que nos toca vivir ha demostrado lo contrario, ya que ha quedado claro que el teletrabajo puede ser efectivo”, agrega Rosa.

“Si bien los beneficios del trabajo remoto han quedado demostrados, también es cierto que la oficina continúa siendo un lugar esencial para que los colaboradores socialicen con los miembros del equipo y sientan que son parte de la organización. Ese es el gran desafío que tendrán que afrontar de ahora en adelante los líderes: lograr un equilibrio entre la utilización del trabajo remoto y la vuelta, al menos parcial, a la oficina, que permita continuar construyendo la cultura organizacional, basada en los valores y el propósito que definen a la empresa. La oficina del futuro será un lugar principalmente para la colaboración, así como de generación de vínculos a nivel comunidad. Aunque algunas tareas requieren espacios de trabajo individuales, los mismos se reducirán y se transformarán en posiciones sin asignación fija. Para que cumpla con su nuevo y más específico objetivo de cooperación, se perfila un estilo diferente del lugar de trabajo. Las salas de reuniones fomentarán la colaboración ad-hoc de dos a cuatro personas, algunas serán quizás algo más grandes para trabajar por proyectos. Algunas de esas salas estarán destinadas a reuniones de toma de decisiones. Estos espacios de colaboración estarán equipados con herramientas y tecnología para mejorar la experiencia y la productividad del trabajo en equipo”, dice Rosa.

“El plazo para lograrlo no es tan largo, podría ser de dos a tres años, para planificar el nuevo espacio, encontrar sitios renovados, reestructurar las oficinas para las necesidades de la empresa y sus empleados, y realizar la transición. El momento de comenzar a planificar es ahora”, concluye.

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