Movilidad: una oportunidad perdida para el acuerdo que todos invocan

13 de noviembre, 2020

Movilidad: una oportunidad perdida para el acuerdo que todos invocan

En Argentina, distintos sectores invocan la necesidad de lograr acuerdos y contar con políticas de Estado. Pero bajar esos títulos a la realidad no es sencillo. Una prueba de ello es la discrepancia entre el Gobierno y la mayoría de la oposición sobre la fórmula de movilidad jubilatoria que quedó plasmada en dos dictámenes diferentes.

Si hay un tema que tiene todos los condimentos necesarios para lograr un consenso es el de los ajustes jubilatorios. Pero no fue posible hasta ahora. Lograr un único proyecto constituiría una fuente de certidumbre. Lo sería para los 7.000.000 millones de jubilados y para los millones de argentinos que reciben programas sociales, que también se ajustarán con la misma fórmula. Además, por ser el principal componente del gasto público, también daría una pauta sobre el camino que recorrerán las cuentas públicas, una certidumbre que necesitan los inversores.

El proyecto oficial prevé dos componentes para la movilidad: la evolución de los salarios y la recaudación de la Anses, ponderados en partes iguales, saldando un debate interno ya que algunos preferían darle una mayor participación al componente salarial.

La oposición, por su parte, cuestiona que no se incluya a la inflación en la fórmula del ajuste porque entiende que es la única forma de mantener los ingreso jubilatorios en términos reales. Y citan como ejemplo que la contemplan la mayoría de los países del mundo. La respuesta del oficialismo es que en esos países las tasas de inflación son más bajas y los salarios crecen por encima de ella sin que los jubilados reciban un beneficio por eso.

La iniciativa del oficialismo es claramente procíclica, es decir que si la economía se expande y aumenta el empleo registrado y baja la inflación, las jubilaciones mejorarán mucho en términos reales. Pero en los ciclos negativos, las jubilaciones se derrumbarán, “justo cuando es más necesario sostenerlas para paliar la crisis” sostienen los opositores.

De allí se traducen dos visiones sobre el futuro de la economía: para el oficialismo crecerá la actividad y el empleo mientras que bajaría la inflación. La oposición piensa en un futuro inmediato distinto. Las diferencias parecen insalvables y dentro de un tiempo se sabrá qué sistema es mejor para los jubilados.

Desde el punto de vista macroeconómico, la propuesta oficial apunta a una desindexación de la economía y darle sustentabilidad al sistema previsional, que es del agrado de los acreedores del país.

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