La advertencia del M2 privado

2 de noviembre, 2020

Inflación en Argentina

La pandemia arrastró a Argentina a una monetización masiva del déficit para la que la economía no estaba preparada. En un primer momento, esto no se presentó como un problema serio como consecuencia de una alta demanda de dinero por motivos precautorios. “Pero, luego la emisión iría escalando sin tener como respaldo a argentinos deseando tener más pesos (saldos reales) a medida que la cuarentena se flexibilizaba y los subsidios (ATP y IFE) fluían” señala GMA Capital. “La demanda de dinero empezó a flaquear”, agrega.

“Un fenómeno interesante que comenzó a observarse durante el último tiempo es que la economía parecería mostrar indicios de una desmonetización. Si se analiza el agregado monetario M2, compuesto por el dinero circulante más depósitos en cuenta corriente y cajas de ahorro, se observa una caída reciente de casi 3 puntos con relación al PIB”, señala GMA Capital.M2 Privado

“Hay un exceso de pesos y una preferencia creciente por desprenderse de ellos”, dice GMA Capital¿Qué implica esto? La preferencia cada vez más marcada por salir de los pesos y redireccionar la liquidez hacia moneda extranjera (brecha cambiaria) o hacia bienes (inflación). Ambos fenómenos se están empezando a sentir.

“Otra señal que ratifica este punto es la dinámica de los depósitos en pesos. Teniendo en cuenta la inflación del período, ya a partir de agosto comenzó a verse una tendencia a la baja. En septiembre se presentó una caída en términos reales del 0,7% particularmente por una contracción de los depósitos en cajas de ahorro. Y con los datos de octubre se puede entrever un retroceso real por encima del 2%, que seguiría menguando hacia fin de año”, agrega GMA Capital.

El riesgo es que la economía entrará a la recta final del 2020 con necesidades financieras que contrastan con la debilidad de la demanda de dinero y la falta de confianza. Entre el déficit fiscal estimado para el último trimestre y los próximos vencimientos, GMA proyecta un agujero de $1 billón de cara a fin de año. El Ministerio de Economía quiere evitar recostarse sobre la emisión monetaria del BCRA y, de hecho, está cancelando Adelantos Transitorios (AT). El anuncio de hoy apunta a moderar las preocupaciones sobre como se financiará el agujero fiscal.

En un análisis complementario, el economista Damián Pierri (IIEP de la UBA) señaló que los niveles de actividad y demanda agregada están en torno a 2006-2007 y, sin embargo, el M2 privado sobre producto está casi 1,5 punto arriba de lo observado en esa época. “Sobran pesos”, dice. Pierri agrega que ese exceso de liquidez no está presente entre los trabajadores sino “en agentes con elevada capacidad de desestabilizar la economía ante un cambio de expectativas”. Por ejemplo, las cuentas corrientes totales aumentaron 71% (acumulado desde el 1° de enero), mientras que aquellas con saldos mayores a $20 millones lo hicieron al 103%. Los plazos fijos muestran un comportamiento análogo: 61% versus 97%. “Esta heterogeneidad importa para diseñar la política de estabilización”, dice Pierri.

Las colocaciones recientes del Tesoro, muy por encima de los vencimientos, además de permitir reducir la base monetaria con la cancelación de adelantos transitorios, “generaron una importante redistribución de liquidez”, dice. “El Tesoro le dio cobertura a las ‘manos grandes’ y esos pesos los inyectó en sectores ‘ilíquidos’, cómo aquellos perceptores de transferencias de Anses”, explica y dice que el déficit acumulado alcanza 5% del PIB pero, neto de Anses, “tendríamos un superávit de casi 2%”.

“El BCRA debe permitir que la tasa de pases a 7 días (libres para los bancos) se ubiqué por encima del mínimo de plazos fijos. Esto genera un arbitraje que habilita a las entidades pagar el piso de tasas a los plazos fijos mayoristas, algo que hoy en la práctica no ocurre. Además, esto impacta en las cuentas corrientes remuneradas y sube todo el tramo corto de la curva de pesos (money market). Las implicancias cuasi fiscales son obvias aunque de segundo orden. ¿Es necesario cuidar tanto el patrimonio del BCRA en una corrida?”, concluye Pierri.

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