Los tres puentes del Gobierno: vacunación masiva, FMI y “trimestre de oro”

19 de noviembre, 2020

alberto fernandez

Por Augusto Milano

Quienes han frecuentado despachos oficiales en los últimos días se encontraron con funcionarios que tienen un moderado optimismo sobre la marcha de la economía en los próximos meses y vislumbran un escenario positivo el año que viene.

El Gobierno está en una etapa de transición, una especie de puente hasta que se concreten algunos hechos relevantes.

Vacunación masiva

El primero de ellos es que se empiecen a aplicar las vacunas contra el Covid masivamente porque hasta tanto no se normalice la situación sanitaria, es imposible pensar que la economía funcione adecuadamente. La estrategia del Gobierno, que es la adecuada en este caso, es conseguir vacunas de todas las fuentes posibles y lo antes que se pueda. Pero llegar a una situación de vacunación masiva llevará algún tiempo.

FMI

Otro proceso que está transitado el Gobierno es el que lleva a un firmar un acuerdo con el FMI. Se supone que el programa que se acuerde, más allá de descomprimir las obligaciones del país en el corto plazo, fijará una serie de pautas sobre las cuales transitará la economía, un reclamo de muchos sectores que sostienen que es clave dar certidumbre y generar confianza. Terminar esa negociación tendrá un efecto importante en los mercados y puede contribuir a cerrar la brecha cambiaria.

“Trimestre de oro”

El tercer puente que quiera transitar el Gobierno es que lleva al segundo trimestre del año que viene, comúnmente llamado “trimestre de oro”, cuando estacionalmente se incrementa la liquidación de dólares de las exportaciones del agro. Una mayor oferta debería sacarle tensión al mercado cambiario.

Pero hasta que se llegue a esos momentos ansiados, hay que transitar un período complejo con una brecha cambiaria elevada y con una aceleración de los precios que va a deterior el poder de compra de la población en los próximos meses. Esta situación obliga a equilibrios políticos. El Gobierno tomó una serie de medidas pensadas con la lógica de los incentivos que predomina en los mercados. Frente a ese giro, la aceleración con el impuesto a la riqueza, que parecía cajoneado, fue para darle una señal al componente mayoritario de la coalición oficialista.

El aliciente para el Gobierno, mientras transita puentes desafiantes, es que cree tener del otro lado de la orilla un escenario más alentador.

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