Los estados decisivos que definirán la elección en EE.UU.

2 de noviembre, 2020

Elecciones de EE.UU.

Por Andrés Radonjic

En la mayoría de los estados gana siempre el mismo partido. Son pocos los que no tienen un comportamiento definido y que por lo tanto pueden cambiar de una elección a otra. Eso hace que se los llame “swing states” o “battlegroun dstates” y por lo tanto concentran la atención de las campañas. También hacia el interior de cada estado se observan notables diferencias con un claro predominio demócrata en las grandes ciudades y sus suburbios y dominio republicano en las ciudades chicas y las zonas rurales. Los estados decisivos que pueden definir este año las elecciones son los siguientes.

Elecciones de Estados Unidos
Hay un puñado de estados impredecibles que definirán la elección

Texas (38 electores): es un distrito decisivo ya que es el segundo que más electores aporta para la contienda presidencial después de California. La última vez que ganó un demócrata fue Jimmy Carter en 1976. Por lo tanto, es una novedad su incorporación a los “battleground states”. Para Trump, que ganó en el estado en las últimas elecciones, quedarse con sus electores nuevamente es una condición sine qua non para lograr la reelección. Según la Oficina de la Secretaría de Estado de Texas, hasta el sábado a la mañana, más de 9,7 millones de personas emitieron su voto de manera anticipada. Teniendo en cuenta que en las elecciones de 2016 los votos emitidos totales en el estado no superaron los 9 millones y que el número informado por la secretaría crecerá considerablemente el martes, la participación ciudadana en estas elecciones será la más alta en la historia del estado. La mayoría de las encuestas muestran una ventaja de 3% en favor de Trump pero los demócratas, entusiasmados por la alta participación electoral y por la buena elección que hizo Beto O’Rourke en 2018 cuando se enfrentó al republicano Ted Cruz por una banca en el Senado, ven posible una victoria azul en Texas.

Florida (29): otro estado de suma importancia por la cantidad de electores que aporta, únicamente superado por Californa y Texas. Es el “battleground state” por excelencia. De las últimas seis elecciones presidenciales, tres fueron ganadas por el Partido Republicano y tres por el Demócrata y en ninguna de estas hubo una diferencia superior a los 400.000 votos entre los candidatos de ambos partidos. En el año 2000, George W. Bush le ganóal demócrata Al Gore por tan solo 537 votos y en las últimas elecciones de 2016 Trump se impuso sobre Hillary Clinton por poco más de 100.000 votos. La mayoría de las encuestas indican que Biden tiene una leve ventaja sobre Trump, pero otras sugieren que el republicano volverá a imponerse. La última encuesta de The New York Times muestra una diferencia a favor de Biden de 3 puntos, pero la del Washington Post le otorga dos de ventaja a Trump. Lo cierto es que será nuevamente una elección muy reñida y el vencedor no superaría por más de uno o dos puntos porcentuales a su contraparte. Florida es un estado heterogéneo, conservador y republicano en el norte y demócrata en el sur donde hay una comunidad latina muy importante. Si bien la mayoría de los condados del estado son favorables a Trump, Biden tiene un base electoral importante en algunas de lasciudades más importantes como Miami, Orlando y Tallahassee, capital del estado.

Pensilvania (20): tuvo un rol preponderante en las últimas elecciones presidenciales ya que solía ser un bastión demócrata pero Trump se lo arrebató a Clinton imponiéndose por 44.292 votos. Los analistas coinciden en que será el estado al que más atención habrá que prestarle en esta elección. Las últimas seis elecciones previas a la de 2016 habían sido ganadas por los demócratas con holgura. En esta oportunidad, prácticamente todas las encuestas le otorgan a Biden una ventaja considerable que ronda, en promedio, entre el 3% y el 6%. Sin embargo, tras la sorpresiva victoria de Trump en el estado en 2016, no se puede descartar que se de nuevamente un resultado inesperado, aunque parece poco probable que así suceda. Además, el Partido Demócrata obtuvo buenos resultados tanto en la elección de senador (Bob Casey Jr) como de gobernador del estado (Tom Wolf) en 2018, imponiéndose ambos candidatos por porcentajes de dos dígitos. Filadelfia y Pittsburgh, las ciudades más grandes del estado, y sus suburbios, son claramente demócratas, patrón que se repite enla mayoría de los Estados. Toda la región céntrica que se encuentra entre ambas ciudades, que están al este y al oeste del estado, favorecen a Trump. La aparente ventaja de Biden en Pensilvania sugiere cierto desencanto con el líder republicano en una población que se sintió atraída en 2016 por su discurso nacionalista e industrialista.

Ohio (18): otro clásico “battleground state”. De las últimas ocho elecciones, cada partido ganó cuatro. En 2016, Trump se impuso con claridad y en 2018 el candidato republicano ganó la gobernación del Estado. Las encuestas, que algunas dan ganador al demócrata y otras al republicano, indican una gran paridad. Según el promedio de sondeos del sitio Real Clear Politics, la ventaja de Biden es de 0,2 punto. Para Trump es fundamental ganar en este estado ya que las encuestas dicen que no lo hará en varios de los estados decisivos. Si este último escenario efectivamente se da y el republicano también pierde en Ohio, sus chances de seguir cuatro años másen la Casa Blanca serán mínimas. Además, a modo de detalle, ningún candidato republicano en la historia ha ganado las elecciones presidenciales sin ganar Ohio. Por otro lado, al igual que sucede en Pensilvania, las ciudades más grandes del estado, Columbus (capital), Cleveland y Cincinnati, son demócratas mientras que las ciudades más pequeñas son republicanas.

Georgia (16): un estado sureño republicano en donde el último candidato demócrata en ganar fue Bill Clinton en 1992. En 2016, Trump triunfó con claridad, pero las encuestas dicen que este martes, quien gane en el estado, no lo hará categóricamente. Será una elección muy reñida en donde no hay un claro favorito (algunas encuestas dan ganador a Trump y otras, a Biden). Por esta razón, Georgia, que siempre ha tenido una inclinación clara y un patrón electoral lineal, es hoy considerado un “battlegroun dstate”. Altanta, su capital y ciudad más poblada, es altamente demócrata como así también varias desus ciudades más importantes mientras que los republicanos son favoritos en la mayoría de los condados pero no en las grandes urbes.

Michigan (16): un estado históricamente demócrata en el que Trump dio el batacazo en 2016 y ganó por 0,3 punto, la menor diferencia de todos los estados en la contienda presidencial de hace cuatroaños. Previo a esto, las últimas seis elecciones fueron ganadas cómodamente por lo demócratas. Todas las encuestas evidencian que Biden se quedaría con los electoresde Michigan ganando por una amplia diferencia, que podría llegar alos 8 puntos según la última encuesta del New York Times. El patrón demográfico electoral es el mismo que en los casos anteriores. La gran mayoría de los condados son republicanos pero las ciudades más pobladas, como Detroit, son fuertemente demócratas.

Carolina del Norte (15): desde 1968, en tan solo dos oportunidades el candidato demócrata ganó en el estado. En 2016 Trump se impuso por aproximadamente 3 puntos. La composición de la población es heterogénea, con comunidades afroamericanas importantes en distintas ciudades, blancas y conservadoras en las zonas rurales y una gran masa estudiantil. Las encuestas le dan a Biden una módica ventaja de dos puntos en promedio.

Arizona (11): con la única excepción de la victoria de Bill Clinton en el estado en 1996, desde 1952 siempre ganó el candidato republicano. Con una población que creció rápidamente en los últimos años, Arizona parece acercarse al Partido Demócrata de la mano del creciente número de votantes latinos. Prueba de esto es que en las elecciones a senador de 2018, la candidata demócrata Krysten Sinema se impuso ante la republicana. En consonancia con lo sucedido en 2018, las encuestas indican una ventaja de entre 2 y 6 puntos para Biden. Un sondeo de The New York Times publicado ayer coloca al demócrata 6 puntos adelante.

Wisconsin (10): otro estado muy demócrata en el que Trump sorprendió hace cuatro años ganándolo por 23.000 votos. Previo a las elecciones de ese año, ninguna encuesta predijo ese inesperado desenlace: la victoria de Hillary en el estado parecía asegurada y siquiera se molestó en hacer campaña allí. La situación al día de hoy en Wisconsin es muy similar a la del primer martes después del primer lunes de noviembre de 2016. Todas las encuestas indican que Biden ganará e incluso algunas que lo hará por más de 10% (la encuesta de The New York Times le da una ventaja de 11 puntos). Sus ciudades más importantes, Milwaukee y Madison, son pro-demócratas mientras que el norte y el oeste del estado, y sus zonas rurales, son republicanos.

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