Los escenarios macro de 2021 y la tasa de desempleo “real”

30 de noviembre, 2020

Los escenarios macro de 2021 y la tasa de desempleo “real”

El Presupuesto 2021 que elaboró el Gobierno y que fue aprobado en el Congreso contempla para el próximo año un rebote del Producto Interno Bruto (PIB) de 5,5% luego del desplome de alrededor de 11% de 2020, un déficit fiscal primario de 4,5% del PIB, una inflación del 29% y un dólar oficial de cerca de $102. No obstante, gran parte de las proyecciones de estas variables no son compartidas por el mercado, a menos que se combinen, favorablemente, diversas variables.

La consultora Ecolatina plantea varios escenarios para 2021, según lo expuso recientemente su director, Lorenzo Sigaut Gavina. En uno de los escenarios intermedios, el cual considera como el más probable, que contempla una presión cambiaria relativamente moderada y un bajo impacto del Covid-19, la consultora prevé para próximo año un rebote de 2,5% del PIB, un dólar oficial mayorista de $136 a finales del año y una inflación del 53%.

En el escenario más optimista de todos, que contempla una presión cambiaria acotada y un bajo impacto del Covid-19, la consultora estima que el rebote del PIB del próximo año sería de 6,6%, el dólar oficial mayorista cerraría 2021 en $115 y la inflación alcanzaría a 42%.

En tanto, en uno de los escenarios pesimistas, que contempla que el Banco Central se quede sin reservas en moneda dura en 2021 en medio de una presión cambiaria elevada, aunque aun asumiendo un impacto bajo del Covid-19, la consultora proyecta que el próximo año no habría rebote económico y que el PIB seguiría cayendo en el orden del 1%, alcanzando un dólar mayorista de $170 y cerrando el año con una inflación de 78%.

Empleo y consumo

Analytica afirma que el consumo será determinante para la eventual recuperación de la economía en 2021 y, por ende, para las chances electorales del Gobierno, aunque con una inflación que se va acelerando y la reducción proyectada del gasto público limitan su capacidad de expansión, según indicó en un informe difundido ayer.

“Las familias dependen de sumar nuevos ingresos para recomponer su poder adquisitivo en la pospandemia. La clave es ver cuántos empleos perdidos se recuperan. Con una actividad en modo crucero, no parece ser suficiente”, advirtió.

La consultora señaló en su informe que este año el salario del sector registrado cerrará con una pérdida del 3%, quedando en el punto más bajo, medido en dólares, desde 2008. En tanto, la caída en el sector no registrado o informal será aún mayor. “Sin embargo, dada la caída del empleo, la masa salarial, entendida como la suma de los salarios percibidos, acumula una caída real del 12%”, resaltó.

Para fines de este año, Analytica proyecta una desocupación de 20%, considerando una mayor tasa de actividad por las menores restricciones a la circulación y la leve recuperación que se evidencia en la economía. El último dato oficial disponible es el del segundo trimestre de 2020, en el cual la tasa de desocupación subió “apenas” al 13%, debido a la fuerte caída de la Población Económicamente Activa (PEA), dada la excepcionalidad del contexto: 2,5 millones de personas no se consideraron como desempleadas para las estadísticas. Según el Indec, en ese período se perdieron cerca de 3,7 millones de puestos de trabajo.

“En 2021, considerando que el Gobierno siga optando por la estrategia de ‘empujar con la barriga’, sin resolver los problemas de fondo, la economía seguirá en un sendero muy inestable. Con un PIB similar al de 2007, se podrían llegar a recuperar 1,5 millones de puestos de trabajo de los 4 millones perdidos en el segundo trimestre de este año”, proyectó Analytica.

De acuerdo con el informe, la distribución de dicha recuperación del empleo sería equitativa a lo largo del año, con unos 810.000 nuevos empleos durante el primer semestre de 2021 y 690.000 durante la segunda mitad del año. Como resultado, la tasa de desempleo bajaría al 17%, según estima la consultora.

Este mayor dinamismo proyectado en el mercado del trabajo permitiría, según Analytica, que en 2021 se vuelquen $366.000 millones más al consumo, lo cual se debe principalmente a que se dará en actividades cuyos trabajadores pertenecen en su gran mayoría a familias sin capacidad de ahorro, según explicó. Si bien sería una mejora respecto a la situación actual, no será suficiente para impulsar la economía.

“Para poner en marcha a la economía y de este modo, aumentar sus chances de obtener un buen resultado en las elecciones de medio término, el Gobierno se encuentra obligado a impulsar la reinserción laboral. Una posibilidad es aprovechar los elevados niveles de bancarización que deja el IFE y diseñar un programa que acelere la reinserción de la fuerza laboral, aumentando sus capacidades”, estimó.

“Para facilitar el visto bueno del FMI, puede aplicarse con fecha de vencimiento, basándose que el desempleo en Argentina es de corta duración en términos relativos, versus 13 meses en Brasil, por ejemplo, aunque muy por encima de esquemas laborales muy flexibles como el de Chile, donde un desocupado promedio tarda 3 meses para encontrar una nueva posición”, agregó.