La desocupación en Brasil alcanzó un récord histórico

27 de noviembre, 2020

La desocupación en Brasil alcanzó un récord histórico

La tasa de desocupación de Brasil alcanzó el 14,6% entre julio y setiembre último, lo que significa un nuevo récord en el registro de la serie histórica iniciada en 2012 tras superar la tasa del 14,4% anotada en el trimestre anterior.

Así lo informó hoy el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), que precisó que la nueva tasa de desempleo supone además un aumento de 2,8 puntos porcentuales con respecto al registro del mismo periodo del año anterior (11,8%).

Así, el número de personas en situación de desempleo alcanzó los 14,1 millones, un 10,2% más con respecto al trimestre anterior, que se traduce en el incremento de 1,3 millón de personas con respecto al segundo trimestre de este año.

En comparación con el mismo periodo de 2019, la población desempleada aumentó 12,6%, con una suba de 1,6 millón de personas.

Por su parte, la población ocupada (82,5 millones) alcanzó el nivel más bajo de la serie histórica y cayó un 1,1% (880.000 ocupados menos) respecto al trimestre anterior y un 12,1% (11,3 millones) respecto al mismo trimestre de 2019.

La tasa de informalidad alcanzó el 38,4% de la población ocupada, lo que se traduce en unos 31,6 millones de trabajadores informales.

En el trimestre anterior, la tasa fue del 36,9%, mientras que en el mismo trimestre de 2019 fue del 41,4%.

Por grupos de actividad y con respecto al trimestre anterior, la ocupación aumentó en los sectores de agricultura, ganadería, producción forestal, pesca y acuicultura, un 3,8% más, que se tradujo en 304.000 personas más trabajando; y construcción, que creció un 7,5% generando 399.000 puestos de trabajo.

Por el contrario, hubo reducciones en transporte, almacenamiento y correo (-5,2%), con 227.000 personas menos, y administración pública, defensa, seguridad social, educación, salud humana y servicios sociales (-3,7%), con 616.000 personas menos.

En comparación con el mismo trimestre de 2019, hubo una reducción en la ocupación en prácticamente todos los sectores de actividad.

Así, la industria se contrajo un 12,2%, con 1,5 millón de personas menos; la construcción cayó un 16,6%, con 1,1 millón de trabajadores menos; y el sector que engloba al comercio, reparación de vehículos de motor y motocicletas se redujo un 13,5%, con 2,4 millones menos.

Transporte, almacenamiento y correos (-15,5%) redujo su ocupación en 755.000 personas; alojamiento y alimentación (-29,9%) perdió 1,6 millón de empleados; información, comunicación y actividades financieras e inmobiliarias (-6,5%) sufrió la pérdida de 688.000 trabajadores; y los servicios domésticos (-26,5%) redujeron el número de ocupados en 1,7 millón de personas.