La brecha cambiaria amenaza la única fuente de dólares de Argentina

25 de noviembre, 2020

La brecha cambiaria amenaza la única fuente de dólares de Argentina

De pizarrón, o libro de texto: con la brecha cambiaria elevada, el comercio exterior entra en una nueva dinámica: lamentablemente, más negativa. Se sobrefacturan importaciones para acceder a dólares de $80 y se subfacturan exportaciones para liquidar arriba de $150 sin pasar por el mercado oficial. “Llevarse los solidarios de $80 es el nuevo deporte nacional”, describe una voz del mercado ante El Economista. Combinados, ambos fenómenos atentan contra el superávit comercial. Argentina está en ese proceso y su única fuente de dólares, en un contexto de estrés cambiario, está bajo amenaza. Eso acelera el círculo vicioso y aumenta las posibilidades de una devaluación.

La brecha cambiaria amenaza la única fuente de dólares de Argentina

Hasta agosto, el superávit comercial tenía un piso de US$ 1.000 millones mensuales con picos de casi US$ 1.900 millones, como el de mayo. Eso comenzó a cambiar en septiembre, cuando el saldo comercial se desplomó a US$ 582 millones: había sido de US$ 1.430 millones el mes previo. La tendencia, aseguró ayer el Indec en su Intercambio Comercial Argentino (ICA), continuó en octubre: el saldo fue de “sólo” US$ 612 millones. La evolución del saldo se mimetiza con la brecha cambiaria.

Los números

Las importaciones, tras avanzar 3,2% en septiembre, cayeron sólo 2,8% en octubre. Hasta agosto, venían derrapando casi 24% interanual acumulado. La película exportadora muestra una imagen similar: hasta agosto, caían 11,8% interanual, pero en septiembre derraparon 18% y en octubre, 21,6%.

Todos los rubros de las exportaciones cayeron: productos primarios, nada menos que 34,4%; Manufacturas de Origen Agroindustrial (4,2%); las Manufacturas de Origen Industrial (23,7%) y el rubro combustibles y lubricantes, 56,7%. El sector primario no pudo capitalizar la revalorización de su canasta: los precios de los productos primarios y los de las MOA avanzaron 3,6% y 5,6%, respectivamente, pero las cantidades se desplomaron 36,7% y 9,2%.

Por el lado importador, el resultado fue mixto. Entre los que cayeron, figuran bienes de capital (-10,9%); combustibles y lubricantes, con 36,3%; piezas y accesorios para bienes de capital, 21,1% y bienes de consumo, con 7,7%. Avanzaron los bienes intermedios, con 14,1%; los vehículos de pasajeros, con 50,4% y la categoría “resto”, con 82,6%.

Un caso preocupante fue Brasil: las importaciones desde ese mercado crecieron 11,7% el mes pasado, como si Argentina estuviera atravesando un boom de crecimiento. Lamentablemente, no es así.

Los privados ajustan

“El superávit comercial, que había registrado crecimiento interanual durante los primeros 8 meses del año (con excepción del mes de marzo), repitió la baja interanual que ya había mostrado en septiembre y cayó 65% contra 2019, rondando nuevamente los US$ 600 millones, en contraposición con los registros superiores a US$ 1.000 millones del resto del año. En términos acumulados, sin embargo, aún se mantiene en terreno positivo, con el registro más alto desde 2012”, dijeron desde LCG. Agregaron: “Una brecha cambiaria, aún en niveles muy altos, continúa motivando el adelantamiento de importaciones, ante un dólar que se percibe como muy barato. En la medida que el frente cambiario no se modere, la merma de las ventas externas combinada con el atractivo a importar barato podrían seguir afectando el superávit comercial alcanzado en los meses anteriores”.

Desde ACM coinciden: “El sostenido incremento en las importaciones que se observa desde septiembre y un menor dinamismo en las exportaciones nos llevan a reducir nuestras proyecciones de superávit comercial para este año. En este escenario, el superávit comercial de 2020 lo estimamos en torno a US$ 14.900 millones (alrededor de 3,5% del PIB) con las exportaciones cayendo 15% interanual mientras que las importaciones cerrarían el año con una contracción del orden del 14%”.

“Los menores niveles de superávit comercial que se observaron en los últimos dos meses han generado mayores presiones en el mercado de cambios. De hecho, el superávit comercial liquidado de septiembre fue solo de US$ 7 millones. El BCRA cerró octubre con una posición vendedora de US$ 1.090 millones y una pérdida de reservas de US$ 1.522 millones. En dicho mes, probablemente la oferta comercial de dólares en el MULC haya sido negativa en un contexto de suma volatilidad de los dólares alternativos. El fuerte incremento de la brecha cambiaria (la cual alcanzó un pico del 150%) probablemente explique el fuerte aumento de las importaciones en ciertos productos, sobre todo en bienes durables como vehículos, computadoras y teléfonos. A futuro, entendemos que el BCRA reducirá sus ventas de dólares en el MULC (de hecho, es lo que se está observando en la primera quincena de noviembre) en un contexto de fuertes restricciones cambiarias y de una mejora en el superávit devengado durante los últimos dos meses del año, el cual rondaría los US$ 2.700 millones en base devengado (y probablemente algo menor liquidado en el MULC)”, dijeron desde Abeceb. 

“Con los datos de octubre, mantenemos nuestras proyecciones para 2020 que finalizaría con una caída del 14,4% en las exportaciones, hasta US$ 55.730 millones y un descenso del 16,8% en las importaciones, hasta US$ 40.850 millones. De esta forma el superávit comercial del año cerraría algo por debajo de los US$ 15.000 millones (equivalente al 3,9% del PIB). Para 2021 estimamos un repunte tanto en las ventas externas (+6,7%) como en las compras (+15%), con lo que el superávit comercial se reduciría a US$ 12.500 millones aproximadamente (equivalente al 3,1% del PIB)”, proyectaron.