El BCRA pierde menos reservas, pero preocupa la caída del superávit comercial

30 de noviembre, 2020

El BCRA pierde menos reservas, pero preocupa la caída del superávit comercial

“La necesidad de intervención del BCRA en el mercado oficial es significativamente menor mes a mes, mostrando que están funcionando los filtros para evitar distorsiones en el mercado de cambios”, dijeron desde el BCRA ante El Economista. Según esas cifras, en los primeros 17 días hábiles de julio se vendieron US$ 443 millones; en agosto, US$ 1.052 millones; en septiembre, US$ 1.264 millones; en octubre, US$ 873 millones y en noviembre, “sólo” US$ 280 millones. Las cifras son inequívocas, pero la continuidad de la tendencia no está asegurada.

Lo dijo bastante claro la economista Marina Dal Poggetto, Directora Ejecutiva de EcoGo: “La corrida no se terminó y al BCRA le siguen afanando las reservas”. Eso se está viendo, sobre todo, en el canal del comercio exterior: los importadores sobrefacturan, los exportadores subfacturan y el saldo comercial es cada vez más bajo. Siendo la única fuente de dólares del país (y sin capacidad de endurecer aún más el supercepo), su monitoreo es importante.

Las reservas del BCRA

Tampoco implica que el paciente haya salido de terapia. Como recuerda un informe de GMA Capital, en lo que va de 2020 las reservas (o las defensas, en la metáfora médica) se hundieron más de US$ 6.000 millones (stock de US$ 38.747 millones) y las reservas netas, casi US$ 6.000 millones (stock inferior a US$ 3.800 millones). “Para ponerlo en contexto, el monto actual de reservas netas es apenas un tercio del stock que había el 17 de marzo previo a la cuarentena”, señalaron. Un resfrío puede complicar. En noviembre, aun con menores ventas, las reservas brutas caen casi US$ 1.200 millones.

El BCRA pierde menos reservas, pero preocupa la caída del superávit comercial

En ese sentido, el achicamiento del saldo comercial, algo “de manual” en épocas de brechas estratosféricas, preocupa. “La generación de saldos positivos en la Cuenta Corriente Cambiaria (CCC) requiere de superávits comerciales superiores a los US$ 1.000 millones mensuales en promedio. Esto permitiría financiar las salidas por intereses y servicios reales junto con el pago de los flujos salientes en la cuenta capital (esencialmente compras de dólar ahorro y pagos de capital de deudas financieras) sin pérdidas sustanciales de reservas”, señalaron desde Delphos. El superávit comercial disminuyó desde los $ 1.400 millones que promedió entre junio y agosto a los actuales US$ 600 millones mensuales. A menos que haya un boom exportador (algo difícil), la tendencia seguiría parecida.

Por eso, Delphos advierte: “Hasta recibir el refuerzo de la liquidación de la cosecha gruesa aparentemente deberemos convivir con una relativa escasez de dólares, que se traduciría en una caída de reservas internacionales por transacciones de alrededor de US$ 400 o US$ 500 millones por mes aproximadamente. De esta manera el Gobierno apuesta a mantener un ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial a la par de la inflación sacrificando reservas hasta obtener los ansiados dólares de la cosecha gruesa. En este escenario la trayectoria del resultado comercial resulta clave en los próximos meses, junto con un acuerdo sólido con el FMI. Menores niveles de exportaciones gatillarían mayores restricciones a las importaciones y tensiones renovadas en los mercados cambiarios alternativos, con el consecuente impacto en la actividad mientras que una reactivación de exportaciones no tradicionales brindaría oportunidades para acelerar la recuperación en 2021”.

Para los próximos meses, anticipa un informe de FMyA, con la tonelada de soja en U$S 440, la reactivación de Brasil y venta de una parte de la cosecha triguera, “es esperable que mejore un poco el saldo comercial”. Habrá que ver cuánto. El otro tema a mirar, dice FMyA, es el cielo. En noviembre llovió poco y hay riesgos no menores de que el periodo clave (que es entre diciembre y febrero) sea más bien seco. Si bien una buena cosecha ayuda (pero no te salva), una mala puede complicar mucho las cosas. Hay que pasar el verano….