Devaluados: el dólar baja en el mundo y sube en Argentina

18 de noviembre, 2020

Provincias deudas en dólares

Por Luis Varela

En otro día muy triste para la historia Argentina, ayer la ciudad de Buenos Aires y otros puntos del país se vieron cruzados por manifestaciones a favor y en contra de las medidas que impulsa el Gobierno.

Ayer, el Congreso convirtió en ley el Presupuesto 2021 con proyecciones que no se las cree ni el ministro de Economía: de arranque, plantea una inflación que es casi la mitad de lo que calculan todos los estudios económicos, y ese mapa es el que será presentado ante el FMI, con la intención de pedirle que postergue lo que tiene para cobrar, pero sin establecer ajuste alguno, “porque el país no está en condiciones”.

Junto con el Presupuesto, desde Diputados se impulsaban una iniciativa surgida del riñón de Máximo Kirchner.

El proyecto más conocido de Máximo que se discutía ayer era el aporte de la riqueza, un impuesto a los que tienen grandes fortunas, que en principio alcanzaría a unas 10.000 personas pero que, según el tipo de cambio que se aplique, puede llegar a caer sobre el doble de esos contribuyentes.

Esta iniciativa fue totalmente rechazada por los empresarios: diferentes cámaras plantearon que se iniciará una larga batalla judicial porque es confiscatorio. Pero lo peor del caso es que el monto que se recaude alcanzará apenas para completar uno o dos pagos de IFE, y se terminarán esos fondos, y se generará un gran estado de desconfianza que seguirá minando la inversión privada.

Todo esto se dio con cortes de calles, movilizaciones, bloqueos en el tránsito. En un día también en el que se conoció que la canasta básica subió 5,7% el mes pasado, llevando a más familias a la pobreza y la indigencia. Y, en línea con eso, la Universidad Torcuato Di Tella repartió un informe en el que dijo que los inmuebles argentinos siguen perdiendo precio, tal como ocurre desde hace tres años.

Este triste panorama nacional se dio ayer en un mundo que no tuvo noticias sobre las vacunas contra el Covid y, en consecuencia, las bolsas de todas partes estuvieron con precios orientados a la baja. Y, en paralelo, las materias primas y algunas posiciones refugio siguen subiendo sin parar, porque el dinero en efectivo continúa perdiendo valor, día tras día.

En línea con lo que vienen diciendo desde hace más de cien días numerosos consultores internacionales, el dólar está en un techo contra una canasta de monedas principales y está orientado a la baja, que se acentuará a lo largo de todo 2021, en un descenso que muy probablemente también será bastante acompañado por una debilidad en el euro.

Ayer, solo como un botón de muestra, en el exterior el dólar bajó contra todas las monedas: cedió 1,8% en Brasil, 0,4% contra el yen, la libra y el chileno y 0,1% contra el euro y el mexicano. Y, es tan lamentable la situación económica local, que el único lugar del mundo en el que el dólar subió fue nada menos que en Argentina.

En nuestro mercado, el dólar turista no cambió y cerró a $141,24, el oficial no cambió y cerró a $85,60, el blue subió $1, hasta $162 pesos y el mayorista trepó 7 centavos, hasta $80,04, con el Banco Central sumando US$ 2 millones a sus reservas, que ahora llegan a US$ 39.117 millones. El dólar MEP subió $1,95, hasta $144,77 y el contado con liquidación avanzó $1,42, hasta $149,30.  Con la brecha entre el dólar oficial y el blue regresando al 90% y la del CCL  y el mayorista ubicada en el 87%. Y, medidos en pesos, la libra subió 55 centavos hasta $106,06, el real subió 29 centavos hasta $15,00 y el eruo subió euro 25 centavos hasta $94,96.

La baja del dólar (y ahora también del euro) está induciendo a que los valores que dependen de stock, como las materias primas, estén para arriba, pero las posiciones que ya subieron demasiado se mantengan frenadas o hacia abajo. Ayer, por ejemplo, el oro, la onza de plata y la Bolsa de Nueva York se mantuvieron planchados, o con bajas del orden del 0,3%, pero muchos otros valores continuaron con subas.

Por ejemplo, las Bolsas de México y Brasil estuvieron en alza. Algunos metales básicos estuvieron muy sostenidos. Los granos volvieron a estirar sus cotizaciones tanto en Chicago como en la Bolsa de Rosario. Pero la verdadera estrella del día fue la pizarra de las criptomonedas, con posiciones que están volando.

El bitcoin, que es al criptomoneda por lejos más operada de todo su sector, anotó ayer una suba de casi 6% y por momentos se acercó a los US$ 18.000, ubicándose ya cerca de los US$ 20.000 que tocó por cuatro ruedas en el cierre de 2017. Esta suba obedece a que muchos inversores temen que el efectivo, de todas las monedas, pierda valor por inflación, y que haya muchos fiscos persiguiendo contribuyentes, y en consecuencia las criptos son un buen lugar para atravesar ese temporal bajo una cubierta.

Pero algunos analistas plantean que hay que tener mucho cuidado. Porque ni las copas de los árboles llegan al cielo ni las raíces al infierno. El oro arañó los US$ 2.068 en agosto y ahora se debate en la zona de los US$ 1.880, es decir 9% más abajo que hace ochenta días. Es posible que el metal amarillo vuelva a afirmarse, pero los que compraron alto, en este momento están bastante incómodos con la baja.

Y con el bitcoin puede pasar algo similar: en 2017 llegó a US$ 20.000, pero después cuando las aguas se tranquilizaron se desinfló hasta US$ 3.500.

Lo concreto es que con los granos marcando un precio muy alto en dólares, en Rosario, de hecho, el panel de todos los granos está a 2% del récord histórico de 2012, los productores agropecuarios siguen sin liquidar. Y esto tiene su lógica: por cada dólar vendido en producto cobran apenas $54, y con una moneda que se devalúa prefieren tener los granos en los silos y los van liquidando a medida que van necesitando, para consumos personales o para inversión.

Con ese cuadro, el panorama financiero de Argentina volvió a ser mediocre. Los bonos argentinos perdieron otra vez 0,5%, el riesgo país volvió a subir, se elevó en 43 unidades, hasta 1.364 puntos básicos. Y las acciones salvaron apenas la ropa, ya que subieron 1,6% en pesos, y se movieron hacia arriba medidas en dólares, pero con una diferencia menor.

La Comisión Nacional de Valores sigue sin dar respuesta a los reclamos de los bonistas, que protestan porque tienen que pagar gastos de custodia, sin recibir ni un centavo de pago, hasta al menos otros ocho meses. Y el titular de la CNV sigue buscando la manera de que no se le desarme el mercado local, porque las cotizantes argentinas son cada vez menos y los inversores colocan cada vez más fondos en empresas extranjeras. Ayer, de hecho, hubo $1.052 millones operado en acciones y $2.534 millones transados en Cedears, con el índice Merval de la bolsa de Buenos Aires anotando una suba en pesos del 1,6%.

¿Qué puede pasar de aquí en más? Guzmán ya tiene su Presupuesto para mostrárselo al FMI, como posible plan. Y a lo largo de las próximas horas es muy probable que se apruebe el impuesto a los ricos. ¿Cambiarán estos dos caminos, el Fondo y este ingreso extraordinario, el rumbo del mercado? En los últimos cien días, con Guzmán y Alberto más ortodoxos se había visto una mejora, pero a partir de ahora esa tendencia puede cambiar.

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