Sin inversión, con desempleo y más inflación, el blue no cede

13 de noviembre, 2020

riesgo país dólares mercado dólar tasa capitales Leliq

Por Luis Varela

Argentina tuvo hoy otra jornada financiera ciertamente complicada, con condimentos de todos los colores. Volvió a subir el dólar blue, bajaron artificialmente los dólares financieros libres quemando bonos y vendiendo reservas, retrocedieron otra vez las acciones, los bonos siguen débiles con un riesgo país que no cede, y el Banco Central se vio obligado a subir las tasas de las Leliq, los pases y los plazos fijos porque el goteo de depósitos continúa, con el Indec confirmando además que octubre tuvo la inflación mensual más alta del año.

Todo este empantanamiento del mercado argentino se dio con los mercados internacionales también perdiendo euforia, con el rebrote del virus en Europa y EE.UU., poniendo en juego los repuntes económicos, y frenando otra vez algunas variables.

A pesar de ese marco internacional complicado, Argentina sufre mucho más porque tenemos un país sin moneda. Y, para peor, ahora se contagió de coronavirus Gustavo Beliz, situación que obligó a aislar al Presidente Alberto Fernández en Olivos, de manera preventiva, ya que el hisopado le dio negativo.

Es tan preocupante la situación económica y política de la Argentina que varios expertos salieron a plantear duras advertencias. Como no hay fondos por ninguna parte, el Gobierno cortará el IFE (generando fuertes críticas en la CGT, con posibilidades de presiones para un paro) y eso impulsa a mucha gente que estaba recibiendo esa ayuda a salir a buscar algún tipo de ingreso posible.

Ante eso, el economista Jorge Colina de IDESA sentenció que “la gente va a salir a buscar trabajo y con eso la tasa de desempleo va a subir a cerca del 20%. A pesar de la extensión de la prohibición de despedir, los despidos van a venir igual. Y hay una gran desconfianza porque la gente percibe que para mantener políticas están conteniendo al dólar pero con una deuda en dólares carísima; y esto obliga a tomar medidas urgentes”.

Con ese contexto, mientras todavía hay un cúmulo de precios congelados, sobre todo las tarifas y muchos servicios a los hogares, el Indec sorprendió hoy al medir en octubre una inflación del 3,8% mensual, la más alta de este año. Y si bien los inversores ya tenían dudas, porque los plazos fijos pagaban 2,5% por mes, el goteo de dinero que se va de los bancos continúa, y la presión hacia el dólar ha regresado.

Eso determinó que el Gobierno volviera a vender reservas del Banco Central y vender bonos que prometen tasa del 16,5% anual en dólares, lo cual significa el endeudamiento más caro de toda la historia Argentina. Alberto y el kirchnerismo en pleno criticaron duramente a Caputo y a Macri por haber endeudado al país a 100 años al 11%, y ahora lo están haciendo a 20 años con una tasa cinco puntos más alta.

Por esa razón, desde la apertura todos los dólares estuvieron firmes. El BCRA salió a frenar los dólares financieros libres vendiendo reservas y bonos, y lo logró. Pero el dólar blue volvió a pegar un brinco, subiendo otros cinco pesos y generando una situación de inestabilidad, con inversores y ahorristas cada vez más desalentados a estar en pesos.

En realidad, los fondos que están en los bancos están dejando los plazos fijos tradicionales que pagan tasa en pesos, y eligen dos caminos: o se pasan a plazos fijos ajustados por inflación (CER) o directamente se van de los bancos y se pasan a moneda extranjera. Y para frenar esa corriente, el BCRA decidió algo que Alberto había dicho que no iban a hacer: subir las tasas de interés.

La autoridad monetaria decidió hoy que las Leliq pagan dos puntos más, vuelven de 36% a 38% anual, los pases a 7 días pagan desde ahora 36,5% y por plazos fijos chicos se pagará 37% anual y los grandes seguirán en el 34%.

Este complicado marco financiero se dio con un marco cambiario mundial repartido. En el exterior el dólar subió 1,1% en Brasil, 0,9% en Chile y 0,8% contra la libra y el mexicano, pero bajó 0,2% contra el euro y cedió 0,3% contra el yen. Pero en Argentina lo ocurrido con los seis dólares de Alberto se pareció bastante a un sainete, ya que en la apertura todo sube, luego llega la intervención oficial y algunos precios bajan de manera totalmente artificial, en un pan para hoy y hambre para mañana.

Con eso, el dólar turista subió 16 centavos, hasta 140,48 pesos. El dólar oficial subió 10 centavos hasta 85,14 pesos. El dólar blue saltó 5 pesos hasta 167 pesos. El dólar mayorista subió 7 centavos hasta 79,56 pesos. El Banco Central perdió reservas por 68 millones por lo que quedan 39.192 millones de dólares, pero más de la mitad de esa cifra es un teórico swap chino, muy limitado, porque Xi Jiping ya le dijo a Alberto que lo puede usar sólo en yuanes y para comprar productos chinos. 

Detrás de la intervención de la autoridad monetaria, y probablemente también con venta de bonos desde la Anses, aunque esto no está confirmado, el dólar mep finalmente bajó 4,04 pesos hasta 141,50 pesos. Y el contado con liquidación bajó 3,73 pesos hasta 145,85 pesos. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue volvió al 96% y la brecha entre el CCL y el mayorista fue del 83%. Y, detrás de todos estos movimientos, medidos en pesos, el euro subió 22 centavos hasta 93,84 pesos, el real bajó 17 centavos hasta 14,54 pesos y la libra bajó 76 centavos hasta 104,25 pesos.

Los títulos argentinos tuvieron otro día malo. Los bonos estuvieron débiles y el riesgo país se mantuvo en las alturas: se mantiene en 1.345 puntos, pese a que se está negociando un acuerdo de facilidades extendidas con el FMI, notable.

Y lo peor vino de parte de las acciones. En general las bolsas del mundo estuvieron con bajas. Hubo un descenso promedio del 0,8% en los índices de la Bolsa de Nueva York. Las bolsas de la región también sufrieron, con bajas de entre el 1,5 y el 2,5%, generando también mal humor sobre todo en el mercado brasileño.

Y en el mercado bursátil local estuvo lo peor del día. Con un gobierno nacional y popular se sigue achicando la operatoria con papeles argentinos y crece la participación en compra de papeles extranjeros, lo cual quiere decir que no solo no se le cree al Gobierno, sino que tampoco se le cree a las empresas privadas. Con 1.142 millones de pesos en acciones y 1.478 millones de pesos en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 3,7%. Y entre los ADR argentinos que cotizan en Nueva York hubo bajas que llegaron al 7% en dólares, con Francés, IRSA I, Telecom e YPF como las peores, como efecto directo de presentación de estados contables del tercer trimestre.

Finalmente, con las commodities las dudas también quedaron evidenciadas. El petróleo volvió a bajar, los metales preciosos y básicos estuvieron sin dirección, los granos bajaron en Chicago pero están firmes en Rosario, a apenas 4% del récord promedio histórico, ya que los productores no venden con este precio con retenciones: prefieren granos en sus silos y no pesos devaluándose en el bolsillo.

Pero por supuesto, esta inseguridad e incertidumbre general se desarrolla en todas partes, en Argentina es más notoria. Pero en muchos mercados hay inversores que están tratando de huir de la presión de sus Fiscos y de monedas híper emitidas y volvieron elevar el precio del bitcoin, que superó los 16.000 dólares y se vendió en la Argentina a razón de un bitcoin por casi 2,7 millones de pesos.

 

Dejá un comentario