La irresistible ascensión de Amazon, el gran ganador de la pandemia

18 de noviembre, 2020

jeff bezos

Por Pablo Maas

En una economía arrasada por la pandemia, Amazon, el gigante estadounidense del comercio electrónico, ha sido uno de los grandes ganadores. En el año en que millones de trabajadores perdieron sus empleos, la empresa de Jeff Bezos contrató a 250.000 empleados durante el tercer trimestre del año y otros 100.000 en octubre, con lo que su dotación total ya superó el millón, sin contar a los subcontratados o el personal temporario.

Los confinamientos generalizados para evitar la propagación del coronavirus han catapultado las ventas por internet, una gran noticia para Amazon, que no cesa de expandir su facturación. En el tercer trimestre sus ventas aumentaron 37%, a US$ 96.000 millones, más de lo que esperaban los analistas. Y la compañía proyecta ahora un final de año a toda orquesta gracias a ventas navideñas récord que ha estimado entre US$ 110.000 y US$ 120.000 millones.

Mientras las acciones de empresas tradicionales, como aerolíneas, automotrices, petroleras y bancos se derrumbaban en las Bolsas, la acción de Amazon siguió su ascenso meteórico, ganando 65% en lo que va del año. Su capitalización bursátil es ahora de US$ 1,5 billones, todavía lejos de Apple (US$ 2 billones). No es un tema que preocupe a Bezos, que retiene el 12% de las acciones de su compañía y que este año, en el que la humanidad vivió una pesadilla, se ha hecho US$ 80.000 millones más rico. Con las ganancias que le dio Amazon, Bezos invirtió tempranamente en otras plataformas como AirBnb, que próximamente saldrá a la oferta pública. Según el prospecto de emisión que se conoció recientemente, la compañía de alojamientos temporarios podría alcanzar un valor inicial de US$ 30.000 millones.

La expansión de Amazon no se detiene. Esta semana se anunció el lanzamiento de Amazon Pharmacy, la venta minorista online de medicamentos, tanto genéricos como de marca. En el arranque, Amazon hará descuentos de hasta el 80% a sus suscriptores del servicio Prime, que garantiza entregas en el día. Es una práctica de precios predatoria que ya le ha dado resultados en numerosos rubros. En el caso de los libros (Amazon nació como una librería virtual), por ejemplo, ya domina más de la mitad de las ventas totales en Estados Unidos.

Esta ofensiva era esperada desde hace dos años, cuando Amazon compró, por casi mil millones de dólares, PillPack, una farmacia online que revolucionó el comercio de medicamentos al entregar por correo las píldoras recetadas ya clasificadas y separadas por día y hora de ingesta. La propuesta resulta irresistible para muchos consumidores: ahorra considerable tiempo de espera en fila en las farmacias y la molestia de repartir los medicamentos en las pequeñas cajas organizadoras. Ahora Amazon incorporó la misma modalidad a su rubro de medicamentos de su página web, lo que, sumado a los enormes descuentos, promete aumentar significativamente su cuota de mercado.

El caso es otro ejemplo de “destrucción creativa” que suelen practicar las plataformas tecnológicas con industrias y sectores establecidos. No por casualidad, los precios de las acciones de Walgreens y CVS, dos cadenas de farmacias minoristas convencionales, se derrumbaron ante la noticia de la nueva incursión en su territorio del gigante de Seattle. Pero el problema son los precios predatorios y otras prácticas monopólicas. La reacción al crecimiento descomunal de las “Big

Tech”, lo que se ha dado en llamar el “techlasch”, ya figura en primer lugar en la agenda de gobiernos y reguladores, tanto en Estados Unidos como en Europa. En el caso de Amazon, la Unión Europea acusó la semana pasada a la compañía de violar las reglas antitrust al utilizar la información de ventas de terceros (los miles de pequeños negocios que venden sus productos a través de la plataforma) en su propio beneficio.

La acusación es liderada por Margrethe Vestager, la Comisaria de Competencia de la UE y apodada “el azote de las grandes tecnológicas”. Tras un año de investigaciones, su oficina ha reunido pruebas de que Amazon utiliza la información privada de los vendedores de su plataforma para impulsar la venta de sus propios productos, en violación de las leyes de competencia. Al acceder a información privilegiada, Amazon puede eludir el riesgo habitual del comercio minorista, afirmó uno de los documentos que pone la lupa sobre las prácticas comerciales de la empresa. Amazon dijo no coincidir con esa interpretación. “Hay más de 150.000 vendedores en nuestras tiendas en Europa que se benefician con ventas por decenas de miles de millones de euros”, dijo en un comunicado.

Mientras da batalla en Europa, la expansión internacional de Amazon sigue su curso alrededor del mundo. Después de abandonar el mercado chino el año pasado, está poniendo grandes esfuerzos en conquistar India, en donde el negocio de la venta online recién comienza y se estima tendrá una facturación de US$ 86.000 millones en 2024, según Forrester Research. Allí Bezos enfrenta la competencia del magnate local Mukesh Ambani, dueño del grupo Reliance, el mayor minorista de India, con 12.000 sucursales. Ambani recaudó recientemente US$ 20.000 millones para invertir en sus operaciones online y hacer frente a la ofensiva de Amazon en su territorio.

Más cerca, Amazon también está reforzando su presencia en Brasil, donde inauguró la semana pasada tres nuevos centros logísticos para aprovechar el auge de la demanda online en la mayor economía de Sudamérica. Los tres depósitos, que emplearán a 1.500 trabajadores, están en Minas Gerais, Rio Grande do Sul y Brasilia. Se unirán a otros cinco centros logísticos ya existentes para aumentar la cantidad de ciudades brasileñas en las que los suscriptores de Amazon Prime pueden recibir sus pedidos en no más de dos días. Brasil es la principal fuente de ingresos de la argentina Mercado Libre, que también está invirtiendo fuertemente en logística para hacer frente a la competencia de Amazon. Ambas compañías se anotaron en la carrera para comprar Correios, la empresa postal estatal que el Gobierno de Jair Bolsonaro quiere privatizar en 2021.

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