EE.UU. y la transición presidencial más caótica de su Historia

20 de noviembre, 2020

EE.UU. y la transición presidencial más caótica de su Historia

La estrategia judicial de Donald Trump para demostrar un supuesto fraude electoral el pasado 3 de noviembre, hasta el momento, no ha tenido éxito. Sin embargo, los efusivos mensajes del presidente estadounidense han logrado convencer a sus votantes, ya que el 52% de los republicanos, según encuestas de Ipsos y Reuters, cree que el ganador legítimo fue Trump.

El presidente electo, Joe Biden, no esperará el reconocimiento para ponerse a trabajar. Ayer, habló desde Wilmington, en Delaware, y calificó de “irresponsables” a las acciones del equipo de campaña del líder republicano. “Creo que (los estadounidenses) están presenciando una irresponsabilidad increíble, mensajes increíblemente dañinos son enviados al resto del mundo sobre cómo funciona la democracia”, dijo Biden, y agregó que ya eligió a su secretario del Tesoro y lo dará a conocer próximamente.

Las declaraciones del exvicepresidente de Barack Obama llegaron minutos después de que Rudy Giuliani, abogado de Trump, diera una conferencia de prensa en Washington D.C., en la que ratificó que utilizarán hasta el último recurso legal disponible para demostrar el fraude electoral. Entre algunas de las denuncias de Giuliani se encuentran votos apócrifos enviados por correo o la manipulación de máquinas de votación que, según él, “están vinculadas con Venezuela y Cuba”.

Por este motivo, la transición presidencial no se ha iniciado, lo cual puede generar grandes dificultades. Yohannes Abraham, del Partido Demócrata, explicó que “cada día que pasa, la falta de acceso a operaciones clasificadas pone en riesgo los intereses del pueblo estadounidense en términos de seguridad nacional”.

Toda la información clasificada que sigue llegando al Despacho Oval solo será compartida por la CIA al equipo de transición una vez que el actual mandatario acepte su derrota. La Administración General de Servicios (GSA por sus siglas en inglés) es la agencia gubernamental que debe certificar a Biden como ganador, pero está bajo la dirección de Emily W. Murphy, nombrada justamente por el actual mandatario estadounidense.

Otra de las grandes preocupaciones del Partido Demócrata son las decisiones que Trump tome hasta el 20 de enero de 2021, fecha del traspaso del mando: el llamado “Inauguration Day”. Hay que recordar que, en los últimos días, Mark Esper, ex secretario de Defensa, y Christopher Krebs, ex director de la agencia más importante de ciberseguridad, fueron despedidos por el presidente.

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