Un parche más para que los ahorristas sigan en el corral

19 de octubre, 2020

Reservas BCRA

Por Luis Varela

Argentina está sexta en el mundo en cantidad de contagios de covid-19 y en proporción de muertos por total de habitantes acabamos de superar a Colombia y subimos al triste puesto 17 del mundo, sobre 180 países, y con pronóstico reservado porque ahora los enfermos están sobre todo en las provincias, donde las camas de terapia intensiva escasean. Con eso, su imagen de rey del mundo se convirtió en mayoría de imagen negativa, con la sensación de que manejó las cosas de una manera ineficiente.

El mal manejo financiero, la mayor presión impositiva y una sucesión de leyes que terminaron complicando todo provocaron en los ahorristas e inversores una desconfianza de tal extremo que empezaron a sacar dinero de los bancos, utilizando diferentes vías: los más sofisticados giraron dólares al exterior, fugándolos a través del contado con liquidación, y los menos conocedores compraron dólares a nivel local, unos pocos en el MEP y la mayoría en el blue, ya que ahora el dólar ahorro o turista sólo quedó limitado para los pocos que autoriza la Afip, unos 800.000, en vez de los 5.000.000 millones de compradores que hubo en septiembre.

En este contexto, Martín Guzmán que en cada licitación de Letes o Bonos atados al CER consigue cada vez menos oferentes, y sólo institucionales, compañías de seguros y organismos que tienen todo en blanco y que no tienen otra opción que quedarse en pesos, que ahorristas e inversores se lanzaron a comprar dólares hasta el infinito, sin importar precio, sin importar el canal o la forma.

Frente a esto hubo operadores que describieron varios movimientos sorpresivos. Obviamente sin dar nombre, en estricto off the record, detallaron decenas de casos, pero como muestra pasamos a describir dos:

Sea como fuere, la semana pasada la salida de los pesos y la compra de dólares fue una verdadera ola. Encima en el exterior el billete verde estuvo un poco más firme porque dentro de dos semanas (el 3 de noviembre) se vota para resolver si Trump sigue en la Casa Blanca o si llega Biden. Con eso en la mira, el dólar tuvo la semana pasada un balance en el que subió entre 0,6% y 2% contra el real, la libra, el euro y el franco suizo), no cambió contra el yuan, y bajó apenas en Chile y contra el yen.

Entre la desconfianza local y la firmeza internacional, el dólar literalmente voló en Argentina: en la semana, usándolo como ancla, el dólar oficial y el mayorista subieron 0,6% (menos que la inflación) pero el dólar MEP subió 5,5% hasta $152,75, el dólar blue trepó 7% hasta un récord de $178 y el contado con liquidación o dólar fuga fue el que más trepó, ganó 8%, hasta $167,37 (estuvo a $170 a media rueda, pero con reservas, venta de bonos y algunos anuncios agachó apenas en la hora y media final).

El Gobierno va colocando todo tipo de barreras para que esta corrida incesante contra el peso se detenga. Esas medidas, consideradas como parches por los analistas, son barreras, anzuelos o endulzantes, para intentar frenar la huida del peso. En los últimos días, por ejemplo, se puso más límite y control sobre

las importaciones (acentuando el supercepo cambiario), se subió un punto la tasa de interés en pesos, se bajó tres puntos las retenciones a algunos granos y el viernes, como todo eso no funcionaba, se anunció un proyecto de ley para darles beneficios impositivos a los que ahorren en pesos.

El titular del Palacio de Hacienda precisó que en el proyecto de ley “se exime del Impuesto a las Ganancias a los activos en pesos indexados (por ejemplo, con CER o UVA) y a otros activos en moneda nacional que se destinen a inversiones productivas, corrigiendo así el tratamiento diferencial que tenían estos activos, que castigaba su uso. Y también estarán exentos del Impuesto a Bienes Personales las obligaciones negociables, los activos destinados a financiar inversión productiva y participaciones en Fondos Comunes de Inversión y Fideicomisos que inviertan en activos ya eximidos como por ejemplo títulos públicos”, sostuvo Guzmán.

Ni bien se conoció esa nueva idea enviada por el titular de Economía al Congreso, pidiendo que apoyen la medida con urgencia, los periodistas hicieron una recorrida por el espinel de operadores y analistas para conocer sus opiniones. Y la respuesta fue contundente: “Ni Alberto ni el ministro Guzmán están entendiendo que estamos en una huida de la gente del peso y de la presión de la Afip. La gente está mandando plata al exterior, ennegreciendo sus posiciones. Y a nivel local, están metiendo dólares en el colchón, ya no en cajas fuertes, porque hasta temen que se metan con eso. Y empiezan a operar todos en efectivo, sin tarjetas. Porque el problema es la desconfianza, por indecisiones y mala política económica. Esto no se arregla con parches. Se arregla con medidas concretas y que se cumplan”.

Frente a eso, mientras el dólar volaba en todas sus variantes libres, los titulos argentinos tuvieron una semana entre negativa y con ciertos matices. Con drenaje de depósitos (a pesar de que los plazos fijos tuvieron una suba de tasas del 33% al 34% anual) y por ende también con fuerte baja de reservas en el BCRA (donde según analistas ya no hay fondos líquidos, sino únicamente depósitos encajados de los inversores), los bonos argentinos tuvieron otra semana mala, con una caída promedio del 2,5%. Los nuevos titulos públicos que surgieron de las reestructuraciones ley NY y ley Argentina, debutaron en la segunda semana de setiembre fijando un nuevo riesgo país de 1.058 puntos, con los vencimientos a término con una tasa del 10,5% anual. Pero con inversores y con el Banco Central vendiendo para controlar el CCL, la caída en los precios contado los títulos fue tan marcada que el riesgo país llegó a rozar los 1.400 puntos, por lo que sus tasas a vencimiento están ahora entre 14,5% y 16% anual, por lo que prometen pagar el doble que bonos de países africanos y el triple que bonos de los países vecinos.

Esto ocurre, no nos olvidemos, a quince días de la votación donde se decide si Trump queda o si arranca el demócrata Joe Biden. Como en general los republicanos son más benévolos con el mundo financiero, Wall Street venía operando muy contento, pero en los últimos días las encuestas le dan más chance a Biden que a Donald Trump, y sin embargo la semana pasada la Bolsa de New York logró subir aunque sin demasiada fuerza (0,4%), aunque en la media hora final del viernes mostró una clara posición bajista, sobre todo en las tecnológicas, por lo que la apertura de hoy puede ponerse colorada, veremos.

Y con Wall Street como faro, el caso bursátil argentino es de escopeta: medida en pesos, la Bolsa de Buenos Aires fue la semana pasada la que más subió en todo el mundo: el Merval en pesos ganó casi 7% un éxito. Pero si la variación semanal se mide en dólares se comprende que la evolución de los precios argentinos dio un balance semanal igual a “cero”, no se movió, no hubo cambios, lo cual demuestra la ilusión de la inflación: los precios en pesos suben sin parar, pero medidos en monedas duras, en cualquiera que se elija, la realidad es completamente diferente.

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