Se colocan cada vez más parches y los dólares se van

16 de octubre, 2020

El mercado local no reacciona y el Gobierno estudia cambios

Por Luis Varela

Con triples cepos cambiarios y con intentos de la Afip para mantener una recaudación que pueda sustentar un nivel de gasto público que no tiene nada que ver con la creación de riqueza que está logrando la economía argentina, se intenta aprisionar a generadores de fondos que en estos tiempos son completamente imposibles de atrapar.

Al ganar las Paso y al asumir en diciembre pasado, Alberto Fernández acusó al Gobierno del expresidente Mauricio Macri de fugar dólares como nunca y de endeudar al país de manera inaudita, y sin embargo en lo que va de su actual mandato se  está viviendo una fuga aún mayor y un endeudamiento similar (atado a una inflación que puede ser explosiva) por lo que el nivel de desconfianza está generando una huída del peso en masa.

Y lo que los operadores de la city no pueden entender es que los administradores de Fernández crean que el cepo y todas las trabas funcionan. Un especialista en la industria tecnológica lo dijo con claridad: “hay muchísima gente de nuestro sector que está trabajando para empresas de otras partes, cobran sus ingresos en cuentas externas y luego, a través de bitcoins, cobran los dólares enteros, sin tener que sufrir retenciones, brechas ni nada que se le parezca”.

Con ese contexto, el Gobierno sigue sin financiamiento genuino, obligado a emitir pesos sin parar, dinero que es inmediatamente rechazado por los que tienen algún tipo de resto, y terminan comprando dólares o lo que sea, según los mejores cálculos que van realizando.

Muchos piensan que lo que más se compra son dólares, pero hay gente que está comprando autos de lujo o elementos que solo utiliza gente de altos ingresos. Pero la mayoría, por supuesto, sigue encolumnada para comprar dólares, ya que esa es la cultura que se formateó en Argentina de los últimos años, y así el billete verde logró ayer nuevos récords en todas sus variantes libres.

Lo peor del caso es que ayer el dólar subió aquí, allá y en casi todas partes. Con rebrote del coronavirus en Europa, con Francia declarando estado de sitio nocturno en varias ciudades, multando con 140 euros al que circule de noche, se teme una desaceleración en la actividad económica global. Y, junto con eso, EE.UU. tuvo ayer una mala noticia en cuanto a empleo: esperaban que hubiera 825.000 pedidos de seguro de desempleo y subieron a casi 900.000. Y, con eso, y con inflación interna en tensión, la necesidad de frenar las ayudas, a 19 días de la elección Presidencial, hizo que la reserva Federal moviera sus cables y terminó beneficiando el valor del dólar.

En el exterior el dólar subió 0,9% contra la libra, 0,7% contra el chileno, 0,4% contra el euro, 0,3% contra el real y el yen y bajó 0,3% en México. Y en  Argentina la suba del billete verde se multiplicó, y con el BCRA perdiendo otra vez reservas: El dólar turista subió 6 centavos hasta $136,93, el oficial subió 4 centavos hasta $82,99, el blue saltó $4 hasta $171 pesos y el mayorista bajó 1 centavo hasta $77,47. El Banco Central perdió US$ 70 millones de las reservas y le quedan US$ 40.778 millones. El dólar MEP saltó $5,71 hasta $155,71. El contado con liquidación saltó $3,18 hasta $168,60. Y con eso la brecha entre el dólar oficial y el blue saltó al 106% y la del CCL y el mayorista saltó hasta el 117,6%. Y, medidos en pesos, el real bajó 4 centavos hasta 13,80, el euro bajó 23 centavos hasta 90,71 y la libra bajó 77 centavos hasta 99,99.

Lo ciertamente insólito del caso es que ayer el BCRA tomó más medidas para intentar frenar la corrida contra el peso, con decisiones que desde todos los sectores fueron calificadas como parches o dosis homeopáticas que no servirán de ninguna manera para arreglar el problema. El dólar blue acaba de subir en medio octubre la mitad de lo que rinden los plazos fijos en un año. Y para frenar la cancelación de depósitos el BCRA decidió que desde hoy la tasa de los plazos fijos se sube en un punto, del 33% al 34% anual. Hablando además de nuevas líneas de financiamiento para el sector productivo.

Frente a esos subsidios y licuaciones, los especialistas salieron a realizar críticas realmente contundentes. Rodrigo Alvarez de Analytica manifestó que “hay inacción de Gobierno, no hay vocación para generar una respuesta. Se necesitan señales contundentes y dan dosis homeopáticas y los mercados se ponen cada vez más nerviosos”.

Sea como fuere, el Gobierno ahuyenta a los inversores: siguen sin aparecer los compradores de bonos argentinos. Los titulos nacionales siguen flojos, el riesgo país sube a 1.408 puntos básicos. Hay títulos que rinden 16% anual, ocho puntos más que lo que prometen pagar países africanos. Y el riesgo argentino es siete veces más alto que el riesgo de los vecinos de América Latina.

A su vez, la Bolsa de Buenos Aires nos muestra que por la devaluación el índice Merval medido en pesos es el que más sube en el mundo y medido en dólares es el que más baja.

Es cierto que los negocios con acciones están en un momento complejo. Ayer la Bolsa de Nueva York volvió a tener pérdidas del 0,3%, con una baja similar en la Bolsa de San Pablo, aunque con la de México un poco más sostenida.

Pero la Bolsa porteña, con $1.258 millones operados, mostró una suba del 2% en pesos, que fue totalmente compensada por la suba de los dólares, por lo que el Merval en dólares sigue en el fondo del pozo. Y lo que más refleja la ilusión bursátil fue el nivel mixto de los ADR argentinos en NY, con subas del 1% al 4% en un grupo de papeles, con Bunge a la cabeza, y con otro grupo con bajas de hasta el 5%, con YPF como la peor.

En commodities, de hecho, el petróleo ayer tuvo una baja leve. Los metales preciosos estuvieron sostenidos. Los metales básicos estuvieron mixtos. Y hubo una suba para el bitcoin, pero sin acompañamiento en el resto de las criptomonedas. Y lo que más hace llenar de decepción a los argentinos es que los granos vuelan y el país no lo aprovecha. Ayer en Chicago hubo un salto de hasta el 3,6% en los cereales. Y los granos de la Bolsa de Rosario tuvieron mejoras de hasta el 2,8%, posicionándose en el mejor nivel de los últimos seis años.

 

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