Guzmán pisó el CCL, pero no frenó el blue y el riesgo subió

20 de octubre, 2020

Guzmán suma poder

Por Luis Varela

Con un marco global que en otra circunstancia hubiera sido extraordinario para Argentina, el Gobierno salió ayer a lanzar una batería de medidas y decisiones con un objetivo muy claro: ponerle un freno al dólar contado con liquidación, para ver si con eso puede calmar las aguas.

Y el contexto extraordinario obedece a una circunstancia muy clara: ayer volvieron a subir de manera firme los granos en la Bolsa de Chicago y pegaron un salto en la Bolsa de Rosario, con subas de hasta el 4,4% para la soja. De ese modo, el valor promedio del pack de los granos que se operan en el mercado santafesino (soja, trigo, maíz, girasol, cebada y sorgo) consiguió ayer el valor más alto de los últimos siete años.

Fueron tan buenos los precios que en el mercado bromeaban: sin dudas, los granos son peronistas. Y lo afirmaban porque el precio promedio de ayer fue nada menos que 33% más alto en dólares que el que tuvo que sufrir en su último año y medio de mandato el expresidente Mauricio Macri, que se quedó sin entrada de dinero y sin financiamiento internacional privado voluntario, dos condiciones que terminaron -entre otras muchas cosas- quitándolo del poder.

Y la batería de medidas que lanzó ayer el Gobierno tuvo, además, un cambio de responsables. El presidente Alberto Fernández, con la amenaza del dólar más cerca, decidió correr de primera fila al titular del BCRA, Miguel Angel Pesce y nombró conductor prácticamente único al ministro de Economía Martín Guzmán, que deberá desplegar todas sus habilidades para ver si logra quebrar la corrida cambiaria que viene sufriendo el mercado desde que se terminaron los canjes de deuda.

Las medidas se conocieron ayer cerca de la hora de cierre y de hecho lograron cambiar la dirección del contado con liquidación. Las decisiones, ejercidas por Guzmán pero aplicadas de manera conjunta por Economía, el BCRA y la Comisión Nacional de Valores tiene un principal objetivo: sacar la masa de pesos que están en manos de grandes fondos extranjeros (Pimco y otros), y que están decididos a irse, sin remedio, y con su salida masiva del peso vienen arrastrando los precios de todos los dólares libres.

Para intentar capturar todos esos pesos que tienen esos inversores extranjeros, nada menos que en la semana mundial del inversor, se toman las siguientes medidas. Primero se facilita la  operatoria, ya que se reducen a tres días todos los parking con operaciones con bonos para eliminar trabas, esto es tanto para inversores residentes como no residentes. Y, al mismo tiempo, sin especificar en la letra chica con qué tipo de dólar se hará, se les dará a esos fondos que tienen pesos y quieren salir la oportunidad de una licitación colocando un bono por US$ 750 millones el 9 y 10 de noviembre próximos. No se sabe aún si será un dólar link o un dólar puro, y si será con ley Argentina o ley NY, habrá que ver en detalle lo que se publique en el Boletín Oficial.

La gran cuestión fue que, en un día que venía muy complicado, todo este anuncio logró planchar al contado con liquidación, pero no llegó a alterar en lo más mínimo al resto de los tipos de cambio. Ayer, con crecientes tensiones en EE.UU. porque faltan apenas dos semanas para la elección presidencial, el dólar volvió a estar flojo en casi todas partes. En el exterior, el billete verde subió 0,3% en México y no cambió en Japón pero bajó 0,3% contra la libra, 0,4% contra el euro y 0,7% en Brasil y Chile.

Y en Argentina, pese a la movida de Guzmán, el dólar ahorro subió 2 centavos hasta $137,30, el oficial subió 1 centavo hasta $83,20, el blue saltó $3 hasta $181 alcanzando otro récord. El dólar mayorista subió 6 centavos hasta $83,21 y el Banco Central volvió a perder reservas, cedió US$ 42 millones, para quedar en US$ 40.795 millones. El dólar MEP subió 77 centavos hasta $153,52. Y el contado con liquidación bajó $1,91 hasta $165,46. Por lo que la brecha entre el dólar oficial y el blue saltó hasta el 117% y la del CCL y el mayorista fue del 113%. Y, medidos en pesos, el euro subió 53 centavos hasta 91,27, la libra subió 29 centavos hasta 100,36 y el real subió 12 centavos hasta 13,84.

Estas decisiones de Guzmán tienen sus implicaciones secundarias. Ahora Fernández y todo el resto del gabinete lo dejaron solo al titular de Economía, como pasó con la deuda. Y se dejó a Pesce en segunda línea, por si fracasa Guzmán, para tener otro fusible.

Ahora empiezan a aparecer consecuencias secundarias de una brecha cambiaria tremenda, la más alta desde la hiperinflación de 1989, algo que complica sobremanera el comercio exterior. Las trabas a las importaciones están generando escasez y sobreprecios.

Centros de análisis económicos afirman que la variación mensual de precios de octubre estará muy cerca del 4% y, sin embargo, las Leliq fueron bajadas otro punto al 36% anual y los plazos fijos siguieron pagando 34% anual. Y esto está complicando la posición de los bancos, que les presentaron a los inversores una sorpresa que asustó aún más: le pusieron un límite de transferencias diarias de pesos, lo cual en los hechos significa una especie de corralito circunstancial.

Y el movimiento le puso los nervios de punto a algunos inversores, con el siguiente diálogo: “Quise transferir $420.000 y el homebanking me dijo automáticamente que esa cantidad excedía el límite diario, bajé a 320.000 y repitió excede, bajé a 220.000 y excede, bajé a 200.000 y pude. Luego quise hacer otra más y no me dejó. Me dirigió a una parte de la página para habilitar transferencias más altas, pero cuando hice clic ahí, me daba error, y lo mismo luego de intentarlo varias veces”.

Con eso como marco, y con el blue en récord, los titulos públicos volvieron a sufrir una nueva estocada, por lo que el riesgo país volvió a subir: creció 39 puntos, hasta 1.435 puntos. Lo cual convirtió a un día con precios enormes en los granos en otro día de desconcierto, ya que se piensa que no es Guzmán el que debe dar la pelea sino Fernández el que debe cambiar de discurso, y cumplirlo.

A las que no les fue mal fue a las acciones argentinas. Esto se da en un marco en el que la fiesta bursátil internacional se apaga.

En ese marco, la Bolsa de Nueva York tuvo una fuerte estocada. Sus índices bajaron 1,5% promedio, y hubo una rueda mediocre tanto en San Pablo como en México. Mientras que en Buenos Aires, con $1.441 millones operados, el Merval subió 0,3% en pesos. Y los ADR tuvieron un gran día, con un salto en Edenor, luego que el secretario de Energía advirtiera que se vienen cortes de electricidad en verano.

Las commodities, mientras tanto, más allá de la luz de los granos, no mostraron grandes diferencias. El petróleo casi no se movió. El oro, la plata y sobre todos las criptomonedas estuvieron con algunas subas. Los metales básicos estuvieron mixtos. Y lo mejor de todo está en los granos, algo que le podrá dar al país un ingreso de dólares que tanto se necesita, que será bendecido además con esta semana de lluvias.

 

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