Llega el FMI: Guzmán pedirá empezar a pagar la deuda de US$ 44.000 millones en 2025

6 de octubre, 2020

Hoy llega la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) a Argentina. Será la primera desde que asumió el Gobierno de Alberto Fernández el pasado 10 de diciembre y responde al pedido de Argentina de consensuar un nuevo programa con el organismo multilateral. El objetivo de la “staff visit” será conocer más sobre el estado de la economía local y no deberían esperarse definiciones, más allá de algún comunicado. “Estamos en modo escucha”, definieron desde Washington.

A tal fin, se reunirá con actores privados, como la UIA y la CGT (encuentros que serían esta semana), economistas y legisladores, aunque lo más importante, lógicamente, será el encuentro con las autoridades económicas. Con Martín Guzmán y Sergio Chodos (representante de Argentina ante el organismo) a la cabeza, el intercambio con el Gobierno moldeará el nuevo programa del organismo con Argentina. Los técnicos también se reunirán con los titulares de Desarrollo Productivo, Trabajo y el BCRA.

El ministro de Economía ya anticipó algunas cuestiones. Por ejemplo, que no se pedirá más financiamiento al organismo y que el objetivo será comenzar a pagar los US$ 44.000 millones que tomó prestados Cambiemos recién a partir de 2025. Con la escasez de dólares imperante y las magras perspectivas para sumar un volumen de reservas significativo, el pedido del Gobierno suena más que lógico.

Se presume que el programa será similar a un Extended Fund Facilty (EFF), y no un Stand-By Agreement (SBA) como el que solicitó el Gobierno anterior. A cambio del alargamiento de plazos (el acuerdo actual estipula pagos ya desde 2021, que se aceleran en 2022 y 2023), el FMI pedirá a Argentina cambios para que esa deuda reestructurada sea efectivamente pagada y las famosas “reformas estructurales” estarán sobre la mesa.

La delegación estará encabezada por Julie Kozack, Directora Adjunta del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI y Luis Cubeddu, jefe de misión para Argentina. A ellos se sumará el representante permanente del FMI en la Argentina, el jamaiquino Trevor Alleyne. Luego, seguirán las negociaciones virtualmente y se espera una nueva misión, ya con más información sobre la mesa, en noviembre. Por eso, aun en el mejor escenario, será difícil que haya un nuevo acuerdo en 2020.

Además de limpiar el calendario de vencimientos en moneda dura, el Gobierno cree que el nuevo acuerdo con el FMI podría dar más certezas a los privados porque, por un lado, forzará al Gobierno a dar más información sobre su rumbo fiscal y monetario y, por el otro, tendrá al propio organismo como una suerte de auditor. En el mercado coinciden en podría ayudar a revertir o, cuanto menos, estabilizar las expectativas, muy deterioradas en las últimas semanas.

En declaraciones citadas por el diario Clarín, Alberto Fernández señaló que un programa con el FMI “despeja muchas dudas, que yo no las tengo, pero que algunos sectores de la economía la tienen”. A la vez, el jefe de Estado señaló que pretenden arribar a un acuerdo “lo antes posible”. Ayer, el Presidente comenzó a mover fichas y dialogó con su par holandés, Mark Rutte. El programa que acuerden Argentina y el “staff” del FMI luego deberá ser validado por el “board” del FMI, donde se despliega un juego más geopolítico y el país deberá suscitar adhesiones.

Si bien los Países Bajos no tienen un peso tan vasto dentro de ese órgano, suelen ser “fiscalistas” y exigentes a la hora de votar los nuevos programas. Por eso, el apoyo de Rutte (ayudaremos en todo lo que podamos con el FMI”, dijo el primer ministro) es un paso necesario, pero lejos está de ser suficiente. El apoyo de EE.UU., quien tiene la mayor cuota en el “board”, será decisivo. 

Una vez que Argentina y el FMI acuerden el nuevo programa, que será la parte más trabajosa, la firma del “board” no debería ser un obstáculo mayor y se espera que haya apoyo hacia el país, sobre todo considerando el impacto de la pandemia sobre la economía.

Apoyo de la CAC

LCámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) manifiestó ayer su acompañamiento al Gobierno en el proceso de negociaciones con el FMI, “orientadas a refinanciar los pasivos que el Estado mantiene con el organismo multilateral

La CAC oportunamente se expresó a favor de la renegociación de la deuda pública con acreedores privados, que concluyó con un exitoso canje que concilió las pretensiones de cobro por parte de los tenedores de títulos con las posibilidades de pago del país, al mejorar sustancialmente el perfil de vencimientos. Para completar el proceso iniciado, y terminar de dotar de sostenibilidad a los pasivos públicos de Argentina, resulta clave llegar a un satisfactorio acuerdo con el FMI, que permita que el país honre sus compromisos con la institución sin que ello implique una carga inviable sobre una economía ya muy golpeada por las consecuencias de la pandemia en curso. Vale destacar que la crisis que actualmente soporta el país –que se suma a un estancamiento de casi una década– se ve reflejada en caídas en los niveles de actividad de múltiples sectores, cierre de empresas, aumento del desempleo y niveles de pobreza muy elevados”, dijeron desde la influyente entidad empresaria.  

La CAC aboga por que las autoridades del FMI atiendan a la situación descripta y, partiendo de un diagnóstico integral, se logre un acuerdo que permita que el país inicie un sendero de crecimiento sostenido. Esto permitirá no solo mejorar las condiciones de vida de una población muy golpeada en el plano económico, sino también generar recursos genuinos para honrar cabalmente los compromisos asumidos, tanto con los organismos multilaterales de crédito como con los acreedores privados”, agregaron en un comunicado.

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