La brecha cambiaria encogió el superávit comercial en el momento más inoportuno

23 de octubre, 2020

Exportaciones de Argentina

Los datos de comercio exterior de septiembre que ayer difundió el Indec vinieron con una sorpresa y no fue positiva: una brusca baja del superávit comercial. En todo 2020, la diferencia entre las exportaciones y las importaciones fue superior a US$ 1.000 mensuales, con un pico de US$ 1.893 millones en mayo. Para el mes pasado se esperaba un número similar. Sin embargo, el Indec reportó en su ICA que fue de apenas US$ 584 millones.  Sin duda, una mala noticia en un mal momento.

“El superávit comercial se redujo a prácticamente un tercio de los valores que había mostrado en los tres meses previos cuando rondó los US$ 1.400 millones”, dijeron desde Abeceb, y agregaron: “Si la diferencia entre el saldo liquidado y el devengado ya le generaba problemas al BCRA con saldos que rondaban los US$ 1.500 millones, el resultado actual complica todo un poco más”.

Las exportaciones tuvieron otro mal mes (-18%) y demostraron que exportar más requiere más que discursos y buena voluntad. Asimismo, las importaciones sorprendieron con una suba de 3,1%, la primera desde junio de 2018.

Casi al unísono, los analistas culparon a la ascendente brecha cambiaria, que ayer siguió escalando con tenacidad, por la sorpresa en los números del Indec. El fenómeno, sin embargo, ya es conocido por la literatura: cuando la brecha es alta (y una de más de 100% entra más que cómodamente en esa categoría), los exportadores tienden a subfacturar y los importadores a sobrefacturar. También, dado el riesgo de un salto cambiario, a adelantar importaciones para stockearse hoy más barato que mañana.

A nivel desagregado, la suba de 3,1% de las importaciones respondió a un alza de 9,4% de los bienes de capital; 12,6% de los bienes intermedios; 10,9% de los bienes de consumo y 11,4% de los vehículos de pasajeros. La compra de combustibles y lubricantes se desplomó 30,2% y la de piezas y accesorios de bienes de capital, 13,2%.

Por el lado exportador, la caída fue generalizada: productos primarios, -29,8%; Manufacturas de Origen Industrial (MOA), -5%; Manufacturas de Origen Industrial, -19,4% y combustibles y energía, -35,1%.

“Si bien la recuperación de Brasil podría traccionar en el margen las exportaciones industriales, no esperamos un repunte de las mismas en los próximos meses, debido a un contexto de contracción del comercio mundial que podría agudizarse con las segundas oleadas de contagios. Productos Primarios y MOA continuarían mostrando mejores resultados en comparación con el resto de rubros, impulsado por una mejora en el precio de la soja y un incremento en la demanda China, en línea con la recuperación sostenida que muestra el país asiático. Adicionalmente, la baja transitoria de retenciones a la soja de 33% a 30% en octubre (creciendo progresivamente hasta diciembre) podría impulsar mejoras, aunque en el margen”, dijeron desde LCG.

“Con la recuperación de la actividad, las importaciones seguirían mostrando una modesta recuperación sobre el final del año, sumado a una brecha cambiaria en niveles históricos que motiva un mayor stockeo de importadores. Sin embargo, las nuevas restricciones del BCRA que obligan a solicitar permiso para acceder al mercado de cambios a partir de los US$ 50.000 (antes US$ 500.000) podrían retrasar la mejora en las compras externas”, agregaron.

“Para 2020, proyectamos una caída de las exportaciones de alrededor del 12%, que será más que compensada por una baja en las importaciones que rondará el 20%. Con este resultado, el superávit comercial se ubica en torno a US$ 18.000 millones”, concluyeron.

“En 2020, dado el aumento de las retenciones a las exportaciones (parcialmente revertido a partir de octubre) y el escaso dinamismo exportador que mostró los primeros ocho meses del año, a lo cual se le sumaría una desaceleración sustantiva del crecimiento mundial, lo cual dada la elasticidad de las exportaciones a la demanda mundial (y más específicamente de nuestros principales socios comerciales, Brasil y China) provocaría que las exportaciones presenten una caída cercana al 8% en el año. En este escenario, el superávit comercial de 2020 lo estimamos en torno a US$ 16.500 millones (alrededor de 4% del PIB). Finalmente, estaría existiendo una divergencia entre el resultado de la balanza comercial y el resultado en el mercado de cambios (menor superávit) producto de pago de deudas comerciales”, dijeron desde ACM.

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