Argentina importó 3,4% más de Brasil en septiembre y el déficit fue de US$ 105 M

2 de octubre, 2020

Comercio Argentina-Brasil

En septiembre, la balanza comercial de bienes con Brasil arrojó un déficit de US$ 105 millones. Así, el rojo aumentó sensiblemente en relación con igual mes del año pasado, cuando el saldo había sido deficitario en US$ 11 millones. “Ese retroceso obedeció no solo al deterioro de las exportaciones (-8,6%, rondando US$ 710 millones) sino, y más importante aún, al primer avance de las importaciones en el año (+3,4%, alcanzando US$ 815 millones)”, señalaron desde Ecolatina en base a datos oficiales del país vecino y, por ahora, principal socio comercial de Argentina.

“Aunque nunca es bueno un mayor déficit, el repunte de las compras externas enciende algunas tibias señales de esperanza: representa el mayor incremento interanual desde abril de 2018 y es el segundo mes en más de dos años en donde no se verifica una caída. En consecuencia, podría notar cierta recuperación de la demanda en nuestro país”, señalaron desde Ecolatina.

No obstante, advierte el informe septiembre de 2019 fue el primer mes posterior a la devaluación posterior a las PASO y el primero, también, con control de cambios. “Por lo tanto, el retroceso de ese mes (-16,9%) había sido muy significativo y, en ese sentido, se observa una caída de 14% al contrastar con septiembre de 2018, mostrando que la situación continúa siendo muy compleja”, amplía Ecolatina.

Asimismo, los temores constantes a un endurecimiento del cepo para importar o de un ajuste del mercado cambiario por precios –devaluación del oficial-, también puede haber “inflado” este número. La relevancia de Brasil en la importación de autos, más el riesgo siempre latente de un nuevo impuesto a los vehículos “de lujo”, podría ayudar a explicar parte de este crecimiento. Habrá que esperar entonces a los meses venideros para saber si estamos frente a una tendencia de recuperación o, simplemente, un oasis en medio de un derrotero general.

Por el lado exportador, las noticias fueron menos alentadoras, ya que se continuó con el retroceso de los últimos meses. Sin embargo, al hilar fino los números, resaltan algunas señales positivas. Por caso, la participación argentina en las compras brasileñas trepó 1,1 punto en el mes, al pasar de 4,7% en septiembre de 2019 a 5,8% en igual mes de 2019. Asimismo, el retroceso fue el menor desde diciembre del año pasado, ya que en todos los meses -incluidos los prepandemia- el rojo había superado el dígito. En consecuencia, “está mal, pero no tan mal” como diría un presentador de televisión.

“Al analizar los datos acumulados, las buenas señales se esfuman completamente”, dice Ecolatina. Entre enero y septiembre, las exportaciones argentinas a Brasil retrocedieron casi 29%: pasan de US$ 7.800 millones en los primeros nueve meses del año pasado a menos de US$ 5.600 millones en igual período de este año. Para peor, el resto de las compras externas de la primera economía del Mercosur cayeron “solo” 13,5% en el acumulado a septiembre: es decir, Argentina pierde “market share”. En concreto, la participación argentina en el mercado brasileño se redujo de 5,8% en 2019 a 4,9% en 2020.

Por el lado importador, la caída acumulada es de 22,4% y las compras hechas a dicho mercado pasaron de US$ 7.600 millones entre enero y septiembre de 2019 a poco menos de US$ 6.000 millones en 2020. Como resultado, el superávit comercial de US$ 160 millones acumulado en los primeros nueve meses del año pasado se transformó en un déficit de casi US$ 400 millones este año.

“Con estos números, proyectamos que la balanza comercial bilateral con Brasil cerraría este año en leve terreno negativo, orillando los US$ 100 millones. De esta forma, el saldo positivo de US$ 760 millones alcanzando en 2019 más que se revertiría, abriendo un nuevo foco de tensión. Aunque parte de esta dinámica adversa se explicaría por la crisis brasileña (según el consenso de mercado, su PIB se contraería 5%) y su menor demanda de productos argentinos, la pérdida de participación en el mercado vecino será un desafío para superar en 2021”, concluyeron.

Asimismo, desde Abeceb proyectaron que, con estos números, Argentina finalizaría el 2020 con un resultado comercial prácticamente balanceado (US$ 36 millones), cuando en 2019 había conseguido un superávit en torno a los US$ 230 millones tras 16 años de resultados negativos.

“Por su parte, el flujo comercial bilateral marcaría un retroceso del 26,2% a algo menos de US$ 14.200 millones. El ritmo de caída sería similar al del año 2009 mientras que, en niveles, el resultado representaría un intercambio comercial algo superior al del año 2004 y únicamente el 39% del máximo alcanzado en 2011”, agregaron.

Cancillería activa

Con el objetivo de que Argentina no pierda terreno en ese mercado nada desdeñable (son más de 200 millones de consumidor y está cerca), el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Jorge Neme y el embajador de Argentina, Daniel Scioli, presentaron el miércoles los detalles del Plan de Promoción Comercial Brasil 2020-2022 ante casi 300 empresarios y diferentes autoridades de comercio exterior provinciales.

“Tenemos que ganar un espacio en las góndolas brasileñas, en las industrias de bienes intermedios, en la venta de servicios calificados. Tenemos un conjunto de productos que tienen posibilidad cierta de llegar al consumidor de Brasil. No solamente hablamos de agroalimentos, sino también de indumentaria, de partes para la industria, de bienes culturales, de la creatividad, de la economía basada en el conocimiento, el software y el diseño”, enumeró Neme en su intervención.

Durante la conferencia virtual, en la que participaron además Fernando Asencio, Subsecretario de Asuntos Nacionales y Pablo Sívori, Subsecretario de Promoción del Comercio e Inversiones, Neme hizo hincapié en la necesidad de superar “el déficit histórico con Brasil, incrementado en los últimos años, y que en los últimos 15 años lleva acumulado US$ 52.000 millones”.

“El desafío es ver cómo a través de otra producción industrial con valor agregado y con productos terminados, podemos nivelar esa balanza en los próximos años. Hemos creado el Consejo Público-Privado, con 16 mesas diferentes, y pronto vamos a abrir el Consejo Federal de Relaciones Internacionales y Comercio Exterior, con todos los gobernadores provinciales, para que el comercio y las políticas de exportación no sólo tengan la promoción necesaria sino también fundamentos institucionales que las hagan sostenibles en el tiempo”, aseguró el funcionario.

El embajador Scioli, que ha estado muy activo en su destino diplomático, hizo un resumen de sus gestiones ante autoridades y cámaras empresariales desde que asumió al frente de la embajada en Brasilia y en la coordinación de los 10 consulados argentinos distribuidos en el extenso territorio del Brasil.

Scioli reiteró el mensaje transmitido en su reunión de agosto pasado con el Presidente Jair Bolsonaro de parte de Alberto Fernández: “La voluntad de trabajar juntos, la predisposición de encontrarse, dejar atrás los desencuentros y focalizarnos en la agenda positiva”.

“No queremos comprarle menos a Brasil, queremos venderle más”, sentenció Scioli, al explicar que “el 50% del déficit en la balanza comercial se explica en el intercambio del sector automotriz”, que es donde deben ponerse “los esfuerzos para una mayor complementación productiva en Argentina”.

“El equilibrio no se va a dar de un día para el otro. Este equilibrio que se da últimamente es debido a la caída en las ventas del sector automotriz, y en el que el agro pasó a ocupar el 45% del intercambio”, aseguró Scioli, quien afirmó también que “los números del comercio bilateral se están recuperando, de la mano de los vinos, peras, porotos, además de aluminio, naftas, autopartes y neumáticos”.

El plan de Promoción Comercial Brasil 2020-2022 se sustenta en un trabajo de inteligencia comercial entre la Cancillería y  la embajada argentina en Brasil y la red de consulados, que busca acercar al empresariado argentino información relevante, acciones de promoción, y herramientas que coadyuven a incrementar su presencia en la nación vecina.

“Unimos la demanda potencial con la oferta argentina para volcarlo a la acción”, subrayó Scioli al mencionar el relevamiento realizado, a la vez que destacó el trabajo de “once cámaras sectoriales que definieron la oferta exportable”.

Asimismo, se refirió a la cooperación en materia energética, cuestión en la que ayer se dio un primer paso a través de la formación de una mesa binacional orientada al intercambio de información en lo que hace al petróleo y gas natural.

“Como dirigente empresario, esto nos da muestras de una Cancillería presente y nos da vuelta todo lo que veníamos traccionando en los últimos años y en el que no encontrábamos el eco necesario”, mencionó el titular de la Federación Argentina de la Industria Molinera FAIM, Diego Cifarelli. “Con todo el potencial que tenemos como país y con la cantidad de Pymes que tienen ganas de exportar, si la política nos allana el camino podemos lograr una mejor performance y fortalecer nuestra presencia”, aseguró.

 

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